Efectos secundarios del catolicismo

“La religión es el opio del pueblo”, Karl Marx

Es una cita amada por los ateos y odiada por quienes practican alguna religión. Cualquier religión o creencia puede ser muy positiva si ayuda a la persona a ser mejor consigo misma y con su entorno. Sin embargo debido al interés de quienes controlan las religiones, tergiversando los mensajes de los profetas, a menudo la religión consigue que los fieles dediquen sus energías a imponer su creencia, se distraigan con argumentos nimios y limiten su interacción con otros seres humanos para beneficio, a menudo económico, de los jefes del templo en cuestión.

Hay ejemplos de todo tipo, desde los extremismos islámicos y cristianos que obligan a la mujer a cubrirse, a las cruzadas o el terrorismo de Al Qaeda. Cuando uno se va a vivir a otro país inmediatamente se encuentra con una serie de conflictos sociales que antes no se apreciaban. No es sólo el hecho de que los españoles comemos a la una o las dos de la tarde, o que seamos tan expresivos hablando que otras culturas piensen que estamos enfadados porque nuestro tono de voz es más alto de lo que ellos estipulan tono normal. Hay muchos detalles más y muchos de ellos con el paso del tiempo los he acabado relacionando con la religión católica, predominante en España.

Puritanismo limitante. Con esto quiero decir cosas tan nimias como nuestra concepción de que quitarse los zapatos es de mala educación. Cuando empecé a trabajar fuera de España me llamaba mucho la atención que algunos de mis compañeros se descalzaran cuando se sentaban en su mesa, y de hecho caminan descalzos si van a un sitio relativamente cercano. No por más taparse y estar incómodos con la ropa o los zapatos vamos a ser más eficientes, todo lo contrario, cuanto más agusto estés más productivo serás porque en vez de pensar cada dos minutos que te duele el pie porque el zapato te hace daño estarás concentrado en tu trabajo. Pero de alguna manera muchos de nosotros pensamos que lo importante son las apariencias y que los pies son algo sucio que hay que esconder. Asociamos que hay que llevar la ropa adecuada para la situación concreta y si no parece que estas fuera de lugar y haciendo el ridículo porque no sigues las normas que alguien ha decidido por ti. En Noruega toman el sol en ropa interior y nadie se molesta.

Otro rasgo cultural relacionado con la religión es la idea que ronda en nuestra sociedad de que el trabajo es malo porque supone un esfuerzo y lo bueno es estar vagueando todo el día. Esta percepción se reduciría si la gente aprendiera a encontrar un trabajo que se le diera bien y le gustara pero a falta de eso deberíamos mover la sociedad hacia la percepción calvinista de que el trabajo sirve para redimirse y mejorarse a sí mismo. Esto no significa que haya que trabajar 20 horas al día si no que se trabaja viéndolo como una tarea de desarrollo personal en vez de una carga.

Así mismo viendo todo lo que la sociedad española está aguantando me pregunto si parte de la razón de tanto aguante estará en la idea religiosa de que hay que sufrir en esta vida para llegar al cielo. Una frase que parece que no tiene mucha miga pero en realidad induce a quien la escucha la idea de que sea sumiso, que todo lo que aguante ahora le será compensado en otra vida. Esta concepción católica no es promulgada en otras religiones. El judaísmo inculca a sus seguidores prosperar en la vida para poder ayudar a los más desfavorecidos, de ahí que sean muy propensos a meterse en negocios y amasar fortunas y a defender sus derechos en contra de situaciones adversas (cosa que incluso hacen demasiado a raja tabla). Quizá la actitud de sumisión ya la estamos acarreando desde hace siglos. Los sacerdotes protestantes en la Edad Media enseñaban a leer y escribir a sus creyentes para que pudieran acceder a la religión por ellos mismos y ser más autosuficientes, sin embargo los sacerdotes católicos intentaban por todos los medios que sus seguidores fueran analfabetos, porque así pueden tener más poder. La consecuencia es la actitud general de servilismo que hay en la sociedad actual, buscando líderes en vez de ser cada uno nuestro propio líder y pensar por nosotros mismos.

No pretendo ofender a quien tiene esta creencia, simplemente resaltar algunas facetas de nuestra cultura que no se dan en otros países y que asocio a la religión cristiana católica. De hecho muchas de estas características también se reflejan en sociedades con otro tipo de creencias como el Islam. En la mayoría de los casos porque a menudo la religión se practica de una forma limitante, imponiendo restricciones en base a la interpretación de una u otra persona sobre lo que un profeta dijo en su paso por este planeta. Si alguien decide creer en una u otra deidad debe ser libre de hacerlo. Ojalá todas las religiones avanzaran hacia una manera de complementar la vida y el espíritu del creyente en vez de restringir de manera absolutista su día a día bajo pena de arder en el infierno. Para mi eso no es religión es intentar controlar a la sociedad a base de terror.

 

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