3 nichos culturales para la #MarcaEspaña

Hay muchas maneras de mejorar las exportaciones y la imagen de un país. A menudo lo que se busca es aumentar el número de ventas que las empresas de un país tienen en el extranjero porque es lo más sencillo. Todos los países tienen algún tipo de industria, en vez de inventar cosas nuevas se aprovecha lo que existe y se intenta maximizar. Como cuenta José Carlos Díez en “Hay vida después de la crisis” en los últimos años España ha conseguido varias empresas españolas que se han convertido en multinacionales, Inditex, Telefónica, Santander, Iberdrola. Sin embargo estas empresas no están bien consideradas por los españoles porque de puertas para dentro se comportan de forma egoísta, evadiendo impuestos y despidiendo gente incluso cuando tienen miles de millones de beneficios.

Otra manera sencilla de mejorar la imagen de un país y generar beneficios es a través de su cultura. Estados Unidos ha conseguido a través de una potente industria cinematográfica exportar todas sus costumbres y hacer que Santa Claus substituya a los Reyes Magos en España o que decenas de paises occidentales celebren Halloween además de sus propias fiestas de carnavales. Pero el cine es sólo una herramienta, la sustancia está en la cultura de cada país. Lo que resulta una verdadera pena es que países como España con más recursos artísticos de los que disponer que la mayoría, no los aproveche ni para mejorar su imagen ni para combatir la crisis económica generando ingresos. A continuación hay algunas ideas que espero que alguien con los medios adecuados ponga en práctica.

Historia. Además de promocionar nuestra historia con turismo también podemos hacerlo mediante películas, series de televisión y novelas. Si bien el cine puede ser un método de entretenimiento, también puede ser una manera de exportar cultura e incluso mejorar la imagen de un país. Un país que en la Edad Media fue un imperio tiene mucho que contar. Nuestro cine a mejorado mucho en la última década y varios actores y directores son ahora reconocidos mundialmente. Podríamos aprovechar esa circunstancia para hacer películas interesantes que transmitieran nuestra historia, quizá también adaptaciones modernas. Prácticamente no hay películas sobre hechos tan importantes como los viajes de Cristóbal Colón, la reconquista de España comenzada por Pelayo, la historia de los reyes católicos, la construcción y/o caída de nuestro imperio o la inquisición. Si bien estos hechos pueden resultar sensibles para ciertos grupos sociales, narrados con respeto y veracidad pueden hacer que gente de otros países y nosotros mismos valoremos más España. No debemos avergonzarnos de nuestro pasado, si no aprender de él y aprovecharlo para mejorar el futuro. En el Reino Unido y Estados Unidos se producen documentales y películas constantemente simplemente para explicar la historia del país a sus habitantes y de paso generar algo de beneficio económico. Hechos tan oscuros y macabros como los asesinatos de Jack el Destripador han generado películas, documentales e incluso tienen demanda para hacer todos los días tours guiados por Londres. Para ellos es un motivo de orgullo conocer su pasado. Y lo mismo tendríamos que pensar nosotros. Si no lo hacemos otros contarán nuestra historia para su beneficio como ha pasado en películas británicas sobre la reina Isabel I, donde no se deja muy bien parado a Felipe II o la serie Los Borgia protagonizada por Jeremy Irons.

Literatura. ¿Qué pasaría si el Quijote fuera un personaje literario estadounidense? Habría al menos diez películas sobre él con diferentes ángulos narrativos, con estrellas de Hollywood y puede que también alguna animada; además se habrían creado productos de merchandaising y seguramente series de televisión. Un libro español no tiene acceso fácil a actores o directores ni a inversores extranjeros que suelen tener el capital. Sin embargo cuando se trata de uno de los libros más traducidos del mundo y un referente en la literatura de la época, con un mensaje tan claro y tan potente como el valor de los ideales, integridad y tenacidad, debe tenerse la suficiente persistencia y audacia para conseguir darle la relevancia y proyección que se merece y sacar inversores de debajo de las piedras. Si se consiguiera asociar a España con los valores del Quijote muchos dejarían de vernos como una panda de vagos fiesteros. Y como ésta tenemos decenas de obras sobre las que podríamos capitalizar y mejorar nuestra imagen.

Idioma. El castellano es uno de los idiomas más hablados. Con el desarrollo económico de varios países de América latina cada vez más empresas quieren instaurarse en esos mercados. En todo el mundo los estudiantes de castellano están aumentando, sin embargo nosotros no estamos capitalizando el hecho de que somos el origen de ese idioma como ha mencionado Miguel Ángel Revilla. Los británicos tienen un sistema de certificación oficial con 4 millones de estudiantes al año en más de cien paises. Todo el mundo ha oído hablar del First, Advanced… El instituto Cervantes tiene el equivalente, los diplomas DELE, pero no los conoce ni el tato. Además las academias que enseñan nuestro idioma en el extranjero no hacen distinción entre profesores españoles o de América del Sur, porque nosotros no hemos desarrollado una identidad propia en este tema.

Hay más facetas de la cultura española que se pueden promocionar. Si a mí que no tengo ninguna formación en publicidad se me ocurren todas estas cosas, ¿porque ningún gobierno con tantos expertos a su disposición no las pone en práctica? Les hemos consentido que se venda la imagen de sol y playa en parte porque a menudo parece que nos cuesta ver que somos mucho más. Los escándalos y nuestras diferencias nublan las cosas buenas que tenemos. Ensalzamos a alguien cuando triunfa y lo hechamos abajo a la mínima de cambio, los deportes dan muchos ejemplos. Cuantas veces se ha dicho de Nadal que ya no va a ganar nada…menos mal que Rafa demuestra una y otra vez su tenacidad y su calidad.

Todos los países tienen cosas buenas y malas pero eso no significa que no debamos estar orgullosos de las cosas buenas que tenemos y sobre todo que no las promocionemos. Si para estar más orgullosos y promocionar nuestro país sentimos que debemos cambiar cosas adelante; empecemos a señalar y estigmatizar a corruptos en nuestro entorno y cambiemos la tolerancia existente hacia ellos. Pero a la vez hay que despertar y empezar a vender las cosas buenas que tenemos si queremos que nuestro país sea una referencia mundial. Tener algo malo no significa que todo sea malo, si sólo ensalzamos lo malo la gente nunca verá lo bueno.

 

3 nichos dónde potenciar el turismo #MarcaEspaña

Todo el mundo sabe que España es un país de sol y playa. Desde los años 70 se ha promocionado esa imagen del país y se ha confiado en el sol y el boca a boca como la mejor técnica de marketing. Ofreciendo paquetes de hotel y avión a ingleses, alemanes y nórdicos tan tirados de precio que les sale más barato a ellos visitar las playas españolas que a los propios españoles; no estoy exagerando es increíble la diferencia de precios cuando navegas en buscadores de vacaciones británicos.

Con el paso de los años he llegado a la conclusión que los distintos gobiernos que hemos tenido estaban contentos y satisfechos con esa imagen turística. No les importa que cada vez más el turismo que llega a España sea el que llaman de baja calidad, gente que viene a beber y tirarse al sol y vuelve a su tierra diciendo lo bien que se lo pasó borracho en España. Esa es una manera como otra cualquiera de pasar las vacaciones pero si la única industria que tiene algún futuro es el turismo porque el sol y el calor no se pueden recortar desde ningún despacho, ¿por qué no fomentar turismo de más calidad que ayude a recaudar más ingresos? Un turismo que mejore la imagen del país y haga que se nos conozca por algo más que la fiesta. Algunas zonas como Ibiza parece que se han cansado de esta imagen y ahora están promoviendo el turismo de alta calidad. Pero ¿y el resto de España? Tenemos recursos naturales y culturales únicos en el mundo pero no los aprovechamos. Para empezar me han venido a la memoria estos.

Lanzarote tiene el mayor campo de lava volcánica del mundo. Normalmente la gente piensa en Islandia cuando quieren visitar volcanes. Como cuenta Xavier Moret en su libro Revolución bajo el volcán, esta isla en medio de dos placas tectónicas atrae a turistas de todo el mundo ofreciendo paquetes de vuelo, hotel y tour organizados. La gente visita géiseres, campos de lava, límites de placas tectónicas y fumarolas incluso en invierno cuando la nieve cubre todo porque sus ofertas y el marketing son muy buenos. Nosotros tenemos en una de nuestras islas el mayor campo de lava del mundo, un parque natural formado por varios volcanes vivos que permiten sentir el calor del magma sólo poniendo la mano en el suelo y el tubo de lava más largo del mundo que además se puede visitar por dentro. Todo esto en una isla con tiempo primaveral todo el año y construcciones volcánicas por doquier, como restaurantes y casas dentro de laderas volcánicas. Sin embargo la isla casi no tiene vuelos con la península y aunque recibe muchos turistas extranjeros, podría recibir muchos más con mejor publicidad y más tours organizados ya que no todo el mundo quiere alquilar un coche en vacaciones.

Atapuerca y turismo cultural. Todos sabemos que es un lugar con restos antrópológicos que no para de sorprender a los investigadores. Por ejemplo en 2007 descubrieron el homínido más antiguo de Europa y entre sus investigadores se encuentra Bermúdez de Castro, uno de los tres mejores en su campo del mundo. ¿Qué pasaría si un lugar así estuviera dentro de las fronteras de Estados Unidos? Seguramente habría un parque temático con este tema, tours organizados con todo incluido y tanta publicidad que hasta los niños de diez años en un país remoto sabrían qué es Atapuerca y dónde está. Hay que preservar la investigación pero seguro que hay maneras de aprovecharla para fomentar el turismo y mejorar la imagen del país. Las visitas a 6 euros me parecen una ganga; los extranjeros pagarían 10 o 15 con seguridad y se podria dejar el precio actual para residentes españoles. En Rusia los extranjeros tienen que pagar el doble por entrar en cualquier sitio y los turistas son conscientes de ello. Pero lo importante no es el precio de la entrada si no promocionarlo adecuadamente para atraer turismo de calidad. Muchos países tienen tours organizados para visitar diferentes zonas culturales, podrían organizarse viajes por Atapuerca y Altamira por ejemplo. Si hay un tour organizado de alto nivel, interés por algo de este estilo si hay. No se conseguirá una afluencia masiva como a una playa pero algo es mejor que nada.

Turismo histórico. España tiene en su historia multitud de guerras y batallas. Fuimos invadidos por fenicios, árabes, romanos, franceses. Estuvimos en guerra con Inglaterra, Francia…toda esta historia en otros países es aprovechada para crear museos y tours y ofrecer a turistas la posibilidad de aprender la historia del país que visitan in situ. Esto tiene aún más atractivo cuando el país en cuestión ha sido el mayor imperio del mundo. Sin embargo hay muy pocos tours (sólo he encontrado este sitio) sobre nuestra historia y parece que ninguno sobre nuestra historia reciente, al menos organizado por españoles. Cuiosamente un periodista extranjero ha comenzado a hacer tours sobre la guerra civil en Madrid porque se dio cuenta de que hay mucha demanda pero nadie ofrece este servicio. Desde luego es un tema delicado pero forma parte de nuestro pasado y tenemos que conocerlo para poder asumirlo. Si Alemania es capaz de tener museos y exposiciones sobre el nazismo nosotros deberíamos dejar atrás nuestras diferencias y contar toda nuestra historia, la de ambas partes sólo así la gente podrá conocer toda la verdad. Por no mencionar las recreaciones de batallas en Estados Unidos que son un foco turístico y mueven a mucha gente cada año pero en España parece que no consiguen la publicidad que se merecen o los museos y visitas guiadas a campos de batalla en el Reino Unido que prácticamente son inexistentes en nuestro país.

No pretendo quitar valor o interés a los sitios que los extranjeros me mencionan cada vez que digo que soy de España: Barcelona, Ibiza, Mallorca y Madrid son las que más suelen aparecer ni al resto del país. Pero España es mucho más que sol y fiesta; no tenemos que inventarlo sólo promocionarlo o nunca saldremos de los tópicos.

 

O lo quiebro yo o me lo quiebran

Cada vez que voy en autobús o tren por el Reino Unido no paro de maravillarme con la cantidad de vacas y ovejas que veo. De echo en Escocia y Gales hay más ovejas que personas. Cuando entramos en Europa se nos dijo que teníamos que limitar la cuota de ganadería y agricultura porque ahora formábamos parte de un conjunto y a cada uno le tocaba producir una cantidad. Con todo lo que veo en UK me parece evidente que España se quedó con una cuota pésima de todo; curiosamente en la leche tenemos una cuota insuficiente porque los ganaderos ocultaron su producción para evitar impuestos (muy listos ellos), pero en otros productos como el lino fueron los politicos los que consintieron irregularidades por las que llegaron a multarnos en vez de invertir el dinero europeo de forma productiva. La realidad es que considerando toda la agricultura y ganadería que había en España en los 70 nosotros no gastaríamos ni un duro si la hubieran mantenido en vez de ir recortando ayudas más y más hasta que a los productores les hacían perder dinero si continuaban con el negocio. Y cuando digo mantenido no digo simplemente haber luchado por una cuota digna o mantener los subsidios europeos como hicieron el año pasado, si no promocionar esa industria con más ayudas (Estados Unidos subvenciona a sus ganaderos para que el galón de leche se quede en 3.50$ en vez de los 8 que costaría sin ayudas) y protegerla de las empresas extranjeras porque al final leche o azúcar consume todo el mundo y si no lo produces tú lo vas a tener que comprar fuera más caro y teniendo más gente sin trabajo.

La diferencia entre un país próspero y uno pobre, no es la falta de ideas, si no como se potencian y protegen las mismas para que cuando aparezcan puedan consolidarse interiormente creando una pequeña empresa y exteriormente creando una multinacional, vamos intentar crear una marca España de verdad; estoy convencida que tenemos ideas de sobra, pero creo que el gobierno no las promociona; si un autónomo tiene que pagar 255€ al mes sólo por estar dado de alta independientemente de sus ingresos se le quitan las ganas de montar una empresa a cualquiera. Estados Unidos no ha conseguido exportar su cultura a todo el mundo porque sea la mejor o la más sana de todas, si no porque el estado ha sabido protegerla de empresas extranjeras y potenciarla fuera de sus fronteras. Ha convencido a todo el planeta de que las hamburguesas y la coca cola forman parte de la mejor dieta; esta idea ha prosperado incluso en un país como España con una de las cocinas mejor valoradas por los extranjeros, tanto que Marks & Spencer (el Corte Inglés británico) ha creado una marca de comida preparada llamada España que vende nuestras recetas; eso si hecho en UK y sin que nosotros veamos un céntimo porque a pesar de tener a Adriá y montón de cocineros de estrellas Michelin a ninguno se le ha ocurrido crear una cadena internacional de escuelas de cocina española o libros fáciles con nuestras recetas para exportarlos (que aprendan de Jamie Oliver que ha creado un imperio además de ser mi ídolo en la cocina).

Nosotros en cambio dejamos que cualquier inversor extranjero compre una empresa y haga con ella lo que quiera. Iberia es un caso reciente de como una empresa británica después de fusionarse con la nuestra ha conseguido quedarse con las rutas que generaban el mayor beneficio dejando a Iberia sin rutas para así justificar el despido de trabajadores de la parte española porque ya no eran necesarios. Orizonia es otro ejemplo escandaloso de como un fondo de inversión estadounidense compró una empresa española poniendo como aval la propia empresa (ojo a la moralidad de los bancos) para vender las partes que generaban beneficio como Rumbo y luego declararla en suspensión de pagos y despedir a 5000 españoles. Si una empresa (sobre todo con más de 1000 trabajadores) no funciona bien, el estado debería haber intervenido en su gestión para garantizar que era la adecuada o haber conseguido un acuerdo entre las partes involucradas que no perjudicara nuestros intereses. Y esto mismo se puede aplicar a hospitales, servicios públicos y colegios que según los gobiernos funcionan mal y “necesitan ser privatizados”. Lo primero es revisar la gestión y ver cómo mejorarla, no venderlo a manos privadas haciéndose cargo el estado de la deuda y dejando los derechos sociales en manos comerciales, que ya se sabe buscan el mayor beneficio con el menor coste posible. Para mi la gestión es la gran debilidad de España, no el trabajo si no cómo hacerlo gestionarlo. Este problema reside en la creencia popular de que sólo se llega a jefe si has sido bueno como técnico, pero las habilidades de gestión y las técnicas son totalmente diferentes y requieren una formación distinta, que por supuesto las empresas españolas no quieren pagar porque para ellos formar trabajadores es tirar el dinero. Viendo como lo hacen los británicos creo que en España se deberían hacer cursillos masivos y aprender de los anglosajones que nos dan mil vueltas; y no es que a ellos les guste el papeleo pero lo asimilan como parte del trabajo y forman a sus empleados porque nadie nace enseñado y ven los beneficios de tener gente que sabe cómo hacer las cosas de forma eficiente.

De qué sirve pagar impuestos si cuesta horrores crear una empresa y cuando consigues que sea grande son vendidas a saldo y nosotros nos quedamos en la calle cuando teníamos la hegemonía de un mercado como eran las rutas de Europa a América del Sur, nichos enteros en nuestro país o directamente derechos que hemos sufragado con nuestros impuestos y afectan nuestra salud. No quiero un estado totalitario, centralista y tirano, pero sí uno listo que nos defienda a nosotros por encima de inversores extranjeros y que promocione y se beneficie de nuestra cultura porque España es más que sevillanas, toros y siestas.

 

Vendiendo la marca España

Los que vivimos fuera de España no podemos hacer muchas cosas para ayudar al país económicamente. Es bastante frustrante leer en la distancia como el país se va al garete destrozando la calidad de vida de toda la gente que hemos dejado detrás y de paso eliminando cualquier opción para que los que estamos fuera pudiéramos volver con condiciones dignas. Incluso cuando se ha emigrado voluntariamente como es mi caso, el dia a dia es más difícil que cualquier día de trabajo en España.

Para empezar tus amigos y familiares están lejos y no puedes recibir su apoyo como lo harías en España. Te pasas el día en otra cultura, con un sentido de humor diferente, gente con un carácter y valores en el que no te reconoces y la comida es distinta. Cada vez más mencionan los escándalos y la crisis cuando descubren tu procedencia en vez de las cosas positivas de nuestro pais. Además todos los países se están volviendo en contra de los inmigrantes y nos miran a todos por debajo del hombro ayudando a que nos sintamos doblemente marginados, estamos fuera solos y encima no nos aprecian donde estamos porque piensan que deberíamos arreglar nuestros problemas en vez de irnos. En lugares con una gran cantidad de españoles también entran en juego los prejuicios; cuando notan que soy española automáticamente asumen que trabajo de nanny o de camarera y se quedan boquiabiertos cuando digo que soy jefe de proyecto y trabajo en una empresa pública. Pero esto es lo que hay y por desgracia nuestro apoyo a la marca España se reduce a hacer nuestro trabajo lo mejor que podamos para compensar la lamentable imagen que dan los políticos de nuestro país con su ineptitud, sus frases fuera de tono y sus trampas en las estadísticas intentando engañar a organismos internacionales. Nosotros tenemos que dar explicaciones razonables y pausadas cuando el listo de turno hace burla de nuestro país por la corrupción diciendo que el problema de España es que todos echamos la siesta y nos gusta demasiado la fiesta, como si ellos estuvieran todo el día encerrados en casa y disfrutaran de la lluvia.

Es lamentable que desde fuera España se reduzca a la Macarena, el Asereje, los toros, las sevillanas, la siesta y en los últimos años la selección de fútbol y la corrupción porque es lo que se ha exportado voluntaria o involuntariamente. España es mucho más que eso pero parece que somos incapaces de vender nuestro potencial y nuestra virtudes de la misma manera que lo hacen el resto de países. Una cosa es quedar de arrogantes y otra de pobritines paletos que no tienen nada bueno y lo que tienen se lo quedan en vez de sacar provecho. Tenemos cosas que mejorar, pero tenemos muchas cosas que podríamos vender mejor y así mejorar la imagen del país y la economía, sólo hay que querer (y supongo que para algunas cosas conseguir apoyo político para que se puedan hacer inversiones que permitan exportar pero lo primero seguro que es la voluntad de empresarios).

Cada vez que voy a la compra miro el país de origen e intento comprar tantos productos de origen Español como sea posible, con la esperanza de que al menos unos céntimos vayan a nuestros agricultores y empresas. Lo cierto es que deberíamos poner en práctica el movimiento sin intermediarios de Grecia a nivel interno. Al menos así el dinero que pagamos por los productos llegan a los que lo producen, y de paso seguro que nos ahorramos un montón de costes que se repercuten en los usuarios. En supermercados ingleses baratos y caros se encuentran lechugas, tomates, fresas, naranjas y otras frutas con facilidad a diario. También productos que yo no sabía que cultivaramos como aguacates o mini-calabacines. Algunos sitios incluso venden zumos de nuestras frutas, normalmente envasados en marca blanca; yo me pregunto si no deberíamos crear una marca nacional (en uk tienen una pegatina que denota los productos que son británicos para que la gente lo vea fácilmente y apoye sus productos) y venderlo hecho para crear esos trabajos en el país; el mercado lo tenemos porque la gente ya lo compra pero creo que sería genial tener una marca Tropicana se zumos que se asociara con España, o que zumosol se ponga a vender en el extranjero por ejemplo.

También hay muchas cosas que podríamos exportar directamente y no salen de España. Un ejemplo claro para mi es la Nocilla. Cada vez que un amigo me dice que va a visitar España le digo que la pruebe y todo el mundo vuelve encantado; sin embargo la Nutella italiana ha conseguido el mercado internacional con un producto que es peor que el nuestro. El tomate frito (Solís o el que sea) es increíble lo que se hecha de menos para cocinar; fuera de España usan tómate de lata pero sin freír, mucho más insípido y los chef usan Passata (puré de tomate italiano) como si fuera una joya de la cocina, pero no le llega ni a la rodilla a nuestro tomate frito. El bonito en aceite de oliva…una de mis cosas favoritas, fuera sólo lo venden en agua o aceite vegetal, la gente lo come un montón, incluso en muchos sitios comen una patata asada con bonito y mayonesa, hay un mercado enorme si se hace un marketing adecuado para explicar la diferencia de sabor y calidad. Otras cosas que podríamos exportar son el fuet, salchichón y lomo. Sólo en contadas ocasiones he visto estos productos, y normalmente como marcas blancas caras, quizá se me está escapando algún detalle técnico…o es que las empresas españolas son así de vagas e incompetentes…

Todo el mundo conoce el chorizo, los ingleses llegan al punto de vender sandwiches de pollo y chorizo…pero son pocas las marcas españolas que lo exportan, lo que más veo es marcas blancas inglesas que lo venden (me pregunto el porcentaje que se llevan nuestras empresas), y unos pocos ejemplos de chorizo español en supermercados de gama alta a precios demasiado altos como para que la mayor parte de la sociedad se lo pueda permitir. Yo no sé de marketing pero mi sentido común me dice que mejor vender mucho con un margen de beneficio menor para afianzar el producto y abrir mercado, que apuntar a un nicho limitado que no va a generar volumen. También en este caso me parece mejor crear una marca propia que vender la materia prima para que otro se lleve la mayor parte del beneficio por poner un plástico… Lo mismo pasa con el jamón y el aceite de oliva hay poco y demasiado caro, las versiones italianas han conseguido controlar el mercado y me temo que sea por incompetencia del marketing español porque está claro que el producto se vende bien.

Y no sólo no hacemos los deberes en temas alimentarios. El turismo, un don con el que nuestro país ha nacido por su condición geográfica está totalmente desaprovechado, basando sus ingresos en el boca a boca y ofreciendo paquetes vacacionales a los jóvenes de los países del norte para que vengan una semana con hotel y vuelo por una miseria, un tipo de turismo de poca calidad y que a veces ni compensa a los hosteleros si tienen que arreglar los destrozos de los visitantes. Es más barato un paquete vacacional desde Londres a Ibiza que desde Madrid, comprobado por mis ojitos. Necesitamos turistas, pero deberíamos conseguir internacionales y nacionales, a fin de cuentas los dos se dejarán dinero. Y además habría que promocionar el turismo cultural y de actividad. España ha sido el mayor imperio del mundo, tenemos un montón de historia que ni nosotros conocemos y bien promocionada generaría muchos ingresos, lo mismo digo de los paisajes y rutas de montaña que tenemos; son áreas a explotar porque si bien muchos turistas sólo quieren beber y tomar el sol, también hay muchos que quieren ir a museos, o escalar montañas y cuando planean un viaje no les viene España a la cabeza para esas cosas, pero si Escocia con sus montañas en las que siempre llueve y sus miles de castillos de los que sólo queda una piedra pero se venden igual como un edificio histórico a visitar, y la gente va a ver la piedra.

Otra cosa que me fascina son las tasas de los aeropuertos, el gobierno las sube pensando que así recaudará más, cuando lo que se consigue es que la gente no viaje porque es más caro e incluso que compañías aéreas dejen de operar las rutas como Ryanair que abandona Asturias por la subida de tasas. Tampoco entiendo la costumbre española de subir los precios de hoteles y restaurantes con la excusa de que con la crisis ganan menos y hay que compensar. Entiendo que tienen que cubrir costes, pero cuanto más barato lo pongas más vendes digo yo

Al final no es sólo lo que tienes si no como lo vendes. A la vista esta que Estados Unidos ha conseguido promocionar prácticamente todos los elementos de su cultura sacando beneficio económico, y nosotros con tantas cosas buenas sólo hemos conseguido instaurar allí la Macarena, que a día de hoy aún se baila en eventos deportivos y un poco de jamón gracias a Antonio Banderas. Ya que ahora necesitamos nuevas fuentes de ingresos, es el momento ideal para hacer un cursillo de marketing, usar todos los deportistas y artistas de elite que tenemos que seguro que se apuntan y empezar a vender nuestro país mejor, porque si no lo hacemos nadie lo va a hacer por nosotros.