Son Pedomocracias no democracias

“La democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando” Winston Chuchill

Desde que somos pequeños nos han dicho que la democracia es el sistema político con más libertad e igualdad; que podemos reconocer los países que son democráticos porque en ellos la gente tiene libertad para votar a sus gobernantes. Y como el voto es algo personal y se puede cambiar, se presupone que quien gana unas elecciones tiene el apoyo de la mayoría de su sociedad, o mejor dicho de la mayoría que ha ido a votar, detalle que se olvida a menudo. Lo que los ganadores hagan desde las elecciones hasta las siguientes parece que no tiene tanta importancia, y ya hemos comprobado lo honestos que son todos en sus programas electorales.

La realidad es que salvo comunidades de vecinos, o localidades muy pequeñas en las que las decisiones se tomen siempre por votación personal y directa, no hay democracias ni países democráticos, sólo pedomocracias que sirven de ilusiones democráticas para que la plebe no se preocupe por estos menesteres. Lo único que tienen que hacer es coger un papel cada cuatro años y listo, país democrático. Como dijo el presidente Barlett en la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca la realidad es que Estados Unidos se gobierna de modo representativo, las elecciones sirven para elegir representantes y después se delegan en ellos las decisiones legislativas. Y así el resto de países que se llaman democráticos.

En la implementación actual de la democracia hay muchos espacios para que la corrupción se abra paso y acabe controlando el sistema limitando la voz de la mayoría. Las leyes electorales tienen un papel fundamental a la hora de elegir gobernantes. En España se da más valor a un voto para uno de los dos partidos mayoritarios o de una región nacionalista. En Estados Unidos se cambian las circunscripciones con cada censo y el partido en el poder las define de manera que nichos del partido contrario queden fracturados y necesiten más votos para conseguir un representante, por no mencionar las leyes que se están promoviendo para restringir el acceso al voto.


El dinero inunda las campañas electorales, los partidos políticos y a los políticos. En unos países el dinero lo reciben los candidatos o los partidos para sus campañas además de los lobbies que a base de talón promueven las leyes que favorecen a quienes les pagan; en los países más corruptos el dinero va a todos lados menos a los ciudadanos de a pie. Las propuestas/problemas de quienes no tienen dinero no tienen tanta resonancia como las de los millonarios, porque hemos construido un sistema fácilmente corrompible. Ni siquiera países dónde hay elecciones populares hasta para ser fiscal o shérif, y por lo tanto los ciudadanos tienen más capacidad de elección de sus representantes a todos los niveles regulan eficazmente la influencia de los millonarios en la política. Un ejemplo es Estados Unidos, donde diferentes estudios académicos de Larry Bartels y Martin Gilens han demostrado que los representantes estadounidenses atienden de manera consistente a los intereses de sus votantes más ricos, por si la evidencia que podemos notar día a día no fuera suficiente prueba de ello.

Cuando se habla de las diferencias entre democracia y dictadura se definen las segundas como alguien que impone su gobierno sobre una población sin que los ciudadanos puedan elegir libremente. Si día a día notamos que los ricos están imponiendo las políticas que les interesan esté quien esté en el gobierno ¿de qué sirven las elecciones? ¿por qué la gente lo sigue llamando democracia? Es una pedomocracia o dictadura de los ricos, para ser más finos.

El problema no está tanto en que sea un sistema representativo lo cual bien implantado facilita la vida de los ciudadanos, sino que los representantes sólo defienden los intereses de los ricos. Logísticamente sería complicado que todo el país redactara las leyes conjuntamente, pero en la era de la tecnología es muy sencillo enviar una encuesta online a los votantes de una circunscripción pidiendo opinión sobre las leyes que se van a votar para que el/la representante sepa que votar, y así tendríamos una democracia donde los representantes votan de acuerdo a lo que la mayoría de sus representados quieren. A mi eso me suena más a democracia.

La sociedad debe concienciarse y educarse en política, todas sus opciones, consecuencias etc.. Si no aprendemos a pensar y dedicar el tiempo necesario a tomar las decisiones que nos parezcan adecuadas, otros las tomarán por nosotros y ya estamos viendo con que resultados. Delegar las responsabilidades políticas en representantes corruptos sólo nos empobrece. Cambiar a los representantes y seguir mirando hacia el otro lado sólo hará que en unos años los nuevos representantes estén tan corruptos como los que se fueron, el sistema se encargará de ello. La solución es reclamar nuestra voz. Los políticos lucharán contra un sistema como este porque elimina el poder y los privilegios de los que disfrutan ahora. Habrá gente en contra porque para ellos delegar estas decisiones es demasiada responsabilidad y no confían en el juicio de los demás, o mejor dicho en cualquier juicio que no sea el suyo. La realidad es que no hay dos personas que piensen exactamente igual en todo. Debemos aprender a convivir con los demás y a ver que nos unen más cosas que nos separan porque si no reclamamos nuestro derecho a decidir, los de siempre seguirán decidiendo por nosotros cada vez desde más arriba.

 

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Perdiendo derechos y aún discutiendo

“El ser humano es un ser social por naturaleza”. Aristóteles

Nos agrupamos para pasarlo mejor pero también para ayudarnos. La familia es un ejemplo de ello. Normalmente establecemos y mantenemos un lazo con la gente con la que nos hemos criado y en momentos de necesidad nos apoyamos unos a otros, emocional y económicamente. Una sociedad se basa en el mismo principio pero en un grado mayor, en vez de unirse personas como en las familias, se unen las familias para ayudarse unas a otras y que todas puedan vivir mejor. En una sociedad todos los trabajos tienen su importancia, no se puede vivir dignamente si no hay barrenderos que recojan la basura o médicos que nos curen. Y aunque a algunos parece que les cuesta verlo, en una sociedad todas las personas merecen el mismo respeto y las mismas oportunidades, de lo contrario el futuro de las personas estará prederminado por la familia en la que hayas nacido.

Partiendo de estos principios podríamos concluir que ningún gobierno de España desde el 78 ha gobernado para la sociedad, dado que las privatizaciones, recortes sucesivos de derechos laborales y sociales y malversación del dinero de todos se han ido sucediendo casi con total impunidad. El actual partido del gobierno aparte de privatizar y recortar derechos ha ido un paso más allá. A base de decreto ley está dilapidando cualquier oportunidad que una persona vulnerable tenía para prosperar aumentando en 30% la desigualdad social. Asustando a la sociedad con que el coco (la Troika) nos quiere comer (rescatar al país) recorta derechos en vez de reclamar a las empresas y millonarios que pongan su granito de arena, al fin y al cabo nosotros hacemos ricas a esas empresas comprando sus productos y servicios. Todos los ciudadanos perciben estos recortes pero los siguientes sectores merecen mención por las implicaciones de futuro que conllevan.

  • Jóvenes, como dice Lucía Méndez los jóvenes están siendo los más desprotegidos de toda la sociedad, suben las tasas de educación, no se les da trabajo y tienen que recibir ayuda de los padres o abuelos para poder subsistir. Son los cimientos del futuro pero no se les da ninguna oportunidad para tener un trabajo digno (sueldo acorde con sus atribuciones y horario) que permita que se independicen y tengan una familia. En España se requieren título de carrera, master, experiencia (incluso para trabajos de junior lo cual es una paradoja) e idiomas para tener un trabajo de 700 euros. Estudiar cada vez es más caro, sin estudios ¿que tipo de trabajo se podrá conseguir? Que economía puede prosperar con su población viviendo del sector servicios porque no pueden acceder a educación superior ni conseguir un trabajo titulado. Además cuanto más tarda alguien en conseguir un trabajo laboral más tardará en plantearse construir una familia o si quiera consumir y generar demanda. El país envejecerá y sólo tendrá personas con conocimientos escasos que no conseguirán generar una economía de futuro.
  • Dependientes. Por sí vivir con una minusvália no fuera ya de por si difícil para la persona que la padece y a menudo para su entorno cercano, ahora con los recortes en la ley de dependencia personas con discapacidades tienen que escoger entre alimentos o medicinas y situaciones similares que no son dignas de una sociedad civilizada.
  • Inmigrantes. Personas que han dejado su país atrás por un futuro mejor ahora se encuentran que además de estar solos en un país extraño no tienen sanidad si no tienen trabajo, y en un país con más de seis millones de parados el trabajo no es fácil de encontrar.
  • Mujeres, están afectadas por todas las demás medidas porque hay mujeres jóvenes, estudiantes, dependientes, inmigrantes… Pero además se está intentando recortar su capacidad de decisión sobre cuando tener un hij@ (ley del aborto o exclusión de ayudas a la fecundación por orientación sexual) o su capacidad de reclamar justicia y auxilio cuando alguien abusa de ellas.

Hay muchos más sectores sociales, demasiados para un sólo texto. Mientras destrozan el estado del bienestar intentan enfrentarnos con ideología o cosas como: los inmigrantes son una carga y te quitan el trabajo y la sanidad, los jóvenes son unos NINI ni trabajan ni estudian (muchos pensarán para qué sirve estudiar si en las ofertas piden títulos y experiencia y la experiencia no te la dan porque no te contratan) o los que no pagan la hipoteca o los estudios de sus hijos son unos vagos y no merecen ninguna ayuda, aunque sea gente que trabaja pero aún así no les llega el dinero porque tienen un sueldo miserable. Todo para distraer la atención de que en realidad los recortes son para asegurar que las clases sociales no pueden escalar, para hacer que los ricos sean más ricos y menos en número. Incluso se está reinventando el término rico, ahora es una persona que gana 2000 euros tiene una casa que no es un sótano de 20m y puede ir de vacaciones al extranjero. ¿Pero quién tiene el poder de ver el futuro para saber que a él no le despedirán o caerá enfermo y pasará a necesitar ayuda para poder sobrevivir porque con su sueldo no le llega?. Da igual la ideología, recortan servicios a una clase social no a los miembros de un partido político. Como dice Pablo Iglesias esto es una lucha de clases y los de arriba van ganando. Cada vez tenemos más cosas que recuperar, hay que dejar de enfrentarse por una ideología porque da igual tu orientación política, el sueldo te ha bajado, los gastos han subido y cada día pierdes más poder adquisitivo.

 

La transición es ahora

La prensa internacional siempre ha alabado a España como un ejemplo a seguir de transición pacífica a la democracia. Yo nací en los 80 y cuando era pequeña también pensaba que éramos un ejemplo a seguir. Sin embargo al ir creciendo me empecé a dar cuenta de que las dos Españas seguían vivas y odiándose como siempre. Se nota en conversaciones familiares, los medios de comunicación a veces incluso en los discursos y declaraciones de los políticos. Es evidente que la transición puso todos los asuntos sin resolver dentro de un armario y lo cerró con llave (asesinatos masivos de ambos bandos, personas desaparecidas, diferencias sociales y económicas…). No hubo oportunidad para asimilar todo de una manera civilizada y discutirlo en la sociedad para entrar de verdad en una democracia donde todo el mundo tiene los mismos derechos y deberes. Con la excusa de no provocar otra guerra se dieron pocas opciones a los partidos comunista o republicano no vaya a ser que se ofendieran los movimientos pro dictadura y al ejército. Según Santiago Carrillo los partidos de izquierdas tenían que hacer todas las concesiones por el bien del país. Mientras tanto la derecha y las personas que habían tenido el poder con Franco se asociaron con los poderes económicos para mantener las estructuras sociales e institucionales casi como estaban. Sólo algunos derechos laborales fueron concedidos gracias a la persistencia de muchos en las calles. Pero esas luchas no consiguieron evitar que en el “nuevo sistema” el sistema fiscal siguiera exigiendo más a los trabajadores por cuenta ajena y autónomos que los millonarios. Los propietarios de tierras y casas siguieron beneficiándose de su patrimonio sin hacer nada, subiendo precios del alquiler y vendiendo propiedades a precios cada vez más altos porque nadie lo regulaba. Los enchufes eran el mejor cv durante la dictadura. Si eras amigo de las personas adecuadas no importaba lo inepto que fueras, siempre tendrías un buen trabajo. Y esa cultura chanchullera antidemocrática ha perdurado y se ha instaurado como la norma en demasiados ámbitos de la sociedad. Tanto que hay gente que ve normal darle un trabajo público a dedo a alguien que está en paro; no quieren darse cuenta de que el dinero público es para ayudar a toda la sociedad no a sus allegados.

Al final la transición fue la legalización a ojos Europeos de prácticamente la totalidad del sistema existente en la dictadura. Si se hubiera querido abandonar el sistema se habría preguntado a la sociedad si querían una república. En cambio las opciones fueron monarquía parlamentaria o monarquia parlamentaria con una constitución que sobre el papel es muy bonita; si sólo se estuviera respetando lo que pone no habríamos tenido una burbuja inmobiliaria, ni recortaríamos en sanidad ni educación, etc. Tampoco se habría malgastado dinero público en obras innecesarias. Aeropuertos, edificios monstruosos pero también cambios de aceras que demasiado a menudo eran más para justificar gasto público y desviar una parte que necesidades reales. En las democracias de verdad la corrupción se persigue rápidamente, penaliza y sobre todo expulsa de los partidos, no se convive y se disculpa.

Y así llegamos a dónde estamos ahora. Con una sensación generalizada de que la sociedad está corrupta y que nunca hubo una transición. Algunos culpando a los políticos y poderes económicos que diseñaron un sistema opaco, sin valores éticos o consideración por las necesidades de la población y lo más cerrado posible para protegerse a si mismos. Pero la mayor parte de culpa es de la sociedad, por no darnos cuenta antes. La falta de cultura democrática heredada de la dictadura y mantenida gracias a carencias en la educación ayudó a que el sistema perdurara. Esos programas educativos diseñados por los de arriba para que los de abajo siguieran siendo ovejas y no se atrevieran a pensar han facilitado que la corrupción fuera tolerada y que la austeridad haya sido implantada. Pero el 11 de Mayo de 2011 eso cambió. La gente ha tomado conciencia de sus derechos, de que no hubo una transición real, que el sistema que tenemos no es justo y debemos mejorarlo. A menudo se comenta que el 15M no hace suficiente, pero despertar a la sociedad es un paso de gigantes. El camino es largo pero al menos ahora hay mucha gente andando. Sólo se necesita un plan unificador una estrategia acordada por todos como dice Julio Anguita. Ahora es cuando tenemos la oportunidad de construir la España que queremos y entonces si seremos un ejemplo de transición a la democracia. La transición es ahora.

 

El cliente siempre tiene la razón

Siempre había pensado en la globalización como algo positivo, los países podían compartir sus productos y sus costumbres haciendo que todos aprendiéramos de todos. Luego llegó la crisis y a mi afición por seguir la política se unieron mis ganas de saber porque había pasado todo esto. Empecé a sospechar al ver que todo caía como piezas de dominó; el libro de Aleix Saló Europesadilla me ha ayudado a poner orden en mi cerebro y poder ver con claridad el impacto negativo de la globalización que antes intuía por algún discurso de Obama criticando a las empresas que se iban de Estados Unidos. Aleix con su estilo simpático y educativo reflexiona sobre el problema que tienen las economías industrializadas para mantener a las empresas produciendo en sus territorios cuando pueden irse a países asiáticos para abaratar costes.

Parece claro viendo la devaluación de los salarios en Europa del sur en los últimos años que los gobiernos han claudicado y decidido bajar los sueldos por real decreto para que seamos más competitivos. Porque al final la austeridad es esa palabra mágica que los gobiernos utilizan para no decir que queremos que cobréis menos para poder exportar más barato sin devaluar el euro y competir con los chinos o los indios que cobran cuatro duros y trabajan 15 horas al día. Usaron una elaborada hoja Excel que decía que los países con más prosperidad eran los que tenían una deuda soberana de menos del 3%, pero viendo que un estudiante universitario ha conseguido encontrar errores de bulto, ese documento suena más al apaño que hizo Bush para convencer al consejo de las Naciones Unidas de que había armas de destrucción masiva en Irak que a un documento económico sólido. Al fin y al cabo la historia demuestra que de las crisis de deuda se sale reestructurando la deuda como plantea José Carlos Díez, y de las crisis de inversión privada se sale con el gobierno invirtiendo en empleo público para generar trabajos públicos y también privados gracias al consumo de la gente contratada e incluso contratos con la administración pública, el mayor cliente de muchas empresas privadas además de reducir impuestos como está haciendo Estados Unidos. Ninguna de estas medidas se ha aplicado en Europa, sólo recortar y más recortar.

¿Por qué está insaciabilidad con la tijera cuando se está viendo que no funciona? Repiten una y otra vez que las economías del sur tienen que ser más productivas, que nuestros sueldos son demasiado altos y hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Muchos italianos, españoles o portugueses admitirían que no somos tan organizados como los alemanes, finlandeses o daneses. Somos muy dados a dejar las cosas para el final y luego improvisar sacándolo adelante por este don de improvisación y habilidad para trabajar bajo presión; los países del norte prefieren planificarlo todo hasta la última coma para evitar a tragantones pero parece que a nosotros nos va la presión, quizá el reto de ver si lo vamos a conseguir con el agua al cuello para encontrar nuestro límite. Otro factor que influye en la eficiencia es la pésima formación que se recibe en estos países en materias de productividad, como si la gente aprendiera a ser eficiente simplemente por obligarla a hacer dos veces más cantidad de trabajo en el mismo tiempo porque se ha despedido a la mitad de la plantilla, eso no es fomentar productividad si no esclavismo moderno pero las empresas sureñas siguen viendo la formación como un gasto no una inversión. Cuando nos dicen que no somos productivos nadie se está planteando darnos cursos metodologías de gestión de proyectos (prince2, pmbok) o gestión eficiente de procesos (lean, Six sigma) para que aumentemos nuestra eficiencia, si no que han ido directos a cortar nuestros sueldos. Si la raíz del problema eran los ciudadanos y empresas que han vivido por encima de sus posibilidades porque nadie ha legislado la industria financiera que ha concedido créditos por encima de sus posibilidades llegando a tal endeudamiento que hemos tenido que pagar su deuda con nuestros impuestos si esperábamos recuperar el dinero que teníamos en el banco, que ahora nos tendremos que gastar pagando servicios que antes sólo teníamos que sufragar con nuestros impuestos. La gente pedía créditos para irse de vacaciones porque el banco los concedía, no para hacerles un favor si no para forrarse a base de intereses. En el paraíso la gente sería comedida a la hora de endeudarse, pero esto es la realidad; se necesita un gobierno que proteja a la sociedad de las empresas abusones para que los menos inteligentes no sean estafados y los más inteligentes y despiadados no se conviertan en estafadores.

Al final todas estas medidas de austeridad son la manera legal de conseguir una clase trabajadora cualificada de bajo coste en Europa. Los gobiernos por miedo a que las empresas se vayan fuera aceptan cualquier tipo de medida impuesta por los poderes económicos que son los jefes del cotarro desde que la señora Thatcher comenzó la desregulación y las empresas pueden hacer casi lo que les da la gana para que la economía creciera a toda pastilla, aunque creciera en falso. Mientras haya países pobres dispuestos a acoger a todas las empresas que trabajan en países industrializados y proporcionarles mano de obra muy barata para que produzcan a menor coste y ganen más beneficio (porque ojo, no estamos hablando de que estén en pérdidas, si no que quiere ganar más, porque el precio final al que compramos las cosas no lo bajan cuando deciden mudarse a Asia), los países industrializados seguirán en esta encrucijada.

Esto no quiere decir que no haya soluciones. No voy a sugerir no comprar productos de estas empresas porque al final la pela es la pela, eso encarecería nuestras compras y en época de crisis hay que mirar por el dinero más que nunca, esto es la realidad. Pero si propondría una ley que obligara a las empresas que quieran vender sus productos en nuestro país a tener una empresa de producción dando trabajos en nuestro territorio por supuesto obligándoles a mantener el precio de venta inicial; los precios se podrían establecer considerando el PIB de países similares para que el hecho de tener o no una fábrica no influyera en las ventas. Esto podría aplicarse a productos de consumo como ropa; para productos agrícolas se podría solicitar que los distribuidores invirtieran una cantidad en la economía del país a modo de arancel, porque es evidente que no todos los países pueden cultivar todos los productos (aquí yo también añadiría medidas para promover la agricultura y ganadería internas, aunque soy consciente de que eso hay que negociarlo con Bruselas, pero tanto que dicen que les preocupa nuestro paro, que hagan algo más que exigir el empeoramiento de la calidad de vida). Para garantizar que las compañías otorgan el salario mínimo a sus empleados y no se despide o devalúa el sueldo como primera medida, la ley contemplaría que las empresas sólo puedan negociar sueldos a la baja después de haber tenido cuatro meses de resultados negativos y siempre haciendo un recorte del mismo porcentaje a todos los sueldos, no recortando a personal de menor sueldo y dejando las directivas como estaban; soy consciente de que esto se opone frontalmente a la nueva reforma laboral, pero estas son propuestas para mejorar, no ir a peor como nos hará esta reforma porque facilita que se destruya todo el empleo estable de España, si es que queda algo, para substituirlo por empleo precario y aquí vuelvo a hacer referencia a un economista, José Carlos Díez vamos que esta valoración de la reforma no me la invento yo que no soy economista. Finalmente habría que volver a regular todas las industrias que se deregularon, con especial énfasis en los bancos para que consigna sus beneficios moralmente.

Para algunos esto sería un estado intervencionista, muchos seguro que lo llamarían dictadura o algo peor. Con todo el sufrimiento que la crisis está provocando es hora de tener un gobierno que mire por los ciudadanos en vez de las multinacionales y los bancos garantizando que los trabajadores tienen un sueldo mínimo y un nivel de vida digno. Somos los ciudadanos los que estamos haciendo ricos a las empresas comprando sus productos. Debemos recordar y hacerles recordar que el comprador es el que tiene el poder. Usar nuestro poder de comprador para que dejen de beneficiarse doblemente a nuestra costa, primero con las ganancias de las compras que hacemos y después con lo que se ahorran con nuestros sueldos. De lo contrario no evitaremos esta transferencia de capital de rentas medias y bajas a altas, que seguirá hasta que sólo haya dos clases, una muy rica y otra muy pobre.

Si Margaret Thatcher hubiera sido de izquierdas…

No estoy de acuerdo con las políticas promovidas por la Dama de Hierro pero hay que reconocer su capacidad de liderazgo, que tiene incluso más mérito considerando lo díficil que era para cualquier mujer ser escuchada en aquella época (y a veces en ésta). Como bien dice Obama es el ejemplo de que no existe límite para las mujeres.

Sus mamercadondatos estuvieron marcados por privatizaciones, desregularización,  luchas contra los sindicatos para reducir sus derechos, demonización de los pobres, negación del concepto de sociedad y del auge del individualismo como justificación para la reducción del gasto social (técnica que a día de hoy Cameron utiliza para hacer más restrictivas las  leyes de inmigración y eliminar ayudas sociales a inmigrantes y a todos en general). Es la responsable de la situación de división de clases en el Reino Unido de acuerdo con Owen Jones. Un país que no está en crisis como España simplemente porque la situación de partida de las medidas de austeridad les pilla con una tasa de paro aceptable  y una industria capaz de mover la economía, aunque gran parte de esa industria sea la causante de la crisis financiera global… También fue una líder más allá del Reino Unido dado que fue una de las promotoras de esta nueva forma de entender el gobierno que tanto ha proliferado. Lo llaman liberalismo, pero que en realidad es el control total de la economía y la política por parte de los empresarios de alto nivel, reduciendo leyes para su propio beneficio con la excusa de que a mayor libertad se genera más trabajo (Trickle down Economics que compartía con Reagan), cuando la realidad es que a mayor libertad menor control se tiene sobre la avaricia del ser humano y las empresas dirigidas por seres humanos aplican todas las técnicas a su alcance para generar más beneficios. También venden el liberalismo como la reducción del gobierno. Sin embargo muchos de los embajadores de este movimiento aprueban leyes para introducir al gobierno en decisiones de las mujeres sobre su capacidad reproductiva o si es más legítimo  un matrimonio dependiendo del género de tu pareja. Introducir al gobierno en decisiones privadas de los ciudadanos no me parece muy liberal, pero ahí están ellos fomentando esta paradoja.

Quizá si la señora Thatcher hubiese tenido ideas progresistas se habría garantizado la nacionalización y acceso a todos los bienes comunes de primera necesidad (incluyendo educación y sanidad), entendido la sociedad como la convivencia en armonía de todas las clases y regulado a las empresas para que obtuvieran beneficios de forma razonable, no a costa de los derechos de los trabajadores. Tendríamos un sistema de capitales con clases pero más cercanas entre sí y con posibilidad de movimiento social. Y dado que se habría implementado esto en el Reino Unido, quizá se habría extendido a otros países y no habríamos sucumbido a una crisis financiera que se inició con la des-regularización que ella comenzó.

Sin embargo lo más probable es que si ella hubiese tenido ideas de izquierdas, nunca habría llegado al poder porque la izquierda nunca se pone de acuerdo consigo misma el tiempo suficiente para ofrecer un frente común (Beatriz Talegón); además las empresas dinamitarían las posibilidades de cual130222.reunion.educacion.sanidad.privatizarquier persona que quiera hacerles frente utilizando difamación o el soborno como han hecho con los partidos políticos de todos los países en el hemisferio Norte (Stéphane Hessel) . Al final como dice Owen Jones la política actual se reduce a una lucha de clases, ricos contra todos los demás. Los ricos se introducen dentro de los partidos políticos de derechas e izquierdas, muchas veces personados como los mercados, privatizando todo para su beneficio. Así dándoles dinero a cambio de su voto han conseguido que se cambien las leyes para beneficiar sus intereses de manera sistemática durante los últimos años. Cuando la crisis estalló y había que tapar el agujero los políticos optaron por hacer pagar a los ciudadanos en vez de los causantes del problema porque el nivel de corrupción y tráfico de influencias en el sistema ya está totalmente instaurado, poderes económicos y políticos son sinónimos, la banca nunca pierde.

Todo esto ha pasado delante de nuestras narices. Esto no es una lucha ideológica es una lucha por las posibilidades de tener una vida digna seas de izquierda, de derecha o de centro. La escalera social se está desvaneciendo debido a los recortes en la calidad de vida y el aumento de los costes del día a día para convertirse en una fosa común que agrupa a la clase media y baja por un lado con un ático con vistas al mar para los privilegiados. Ser pobre no debería ser la razón por la que un enfermo se muera. Todos los ciudadanos deben unirse para reclamar un sistema más justo y regulado para garantizar los derechos de todos. El individualismo promovido por los liberales como Thatcher ha calado tan hondo que no nos damos cuenta de que es amigo íntimo del egoísmo de hoy en día ” Si yo estoy bien, el que esté mal que se joda” es su manifestación más directa. Es mucho más fácil vivir preocupándonos sólo por nosotros mismos que preocupándonos por todos, pensando que los sistemas de izquierdas lo que quieren es imponernos cosas (como pagar impuestos) y darsélas a los que no hacen nadacrisis3. En realidad los seres humanos viven en sociedad porque es la manera de ser más fuerte. Una empresa no tiene éxito sin clientes, ni sin infraestructuras existentes como las carreteras que han sido construidas previamente entre todos (Senadora Elizabeth Warren USA). Sin embargo el individualismo ha triunfado en  las sociedades de todos los países y mientras cada uno va a la suyo los ricos cogen lo de todos.

Indignarse no es suficiente. Demostrar la indignación en las calles tampoco parece suficiente dado que hacen oídos sordos e insultan nuestra inteligencia día a día con mentiras. La indignación se demuestra quitándoles lo único que podemos quitarles el voto. Si no votamos a ningún partido con imputados y sus sueldos de diputados desaparecen habremos conseguido empezar a limpiar la política. Lo ideal sería unificar todos los votos en un partido político pero dado que no ha salido ninguno por el momento, empecemos a buscar alternativas. También hay propuestas para reclamar una democracia más participativa, dónde los políticos tengan que escuchar a los ciudadanos todos los días. Sobre todo dejemos de pensar que una persona sola no puede hacer nada, las sumas de cualquier cosa empiezan con el número 1.