Tú tienes la solución a la crisis

Comencé el blog para intentar ofrecer ideas, perspectivas y soluciones a los problemas a los que nos enfrentamos como país y como sociedad. Sentía que aunque estaba viviendo fuera podía aportar un granito de arena por pequeño que fuera. En Agosto de 2013 debido a mis circunstancias personales y la información que me dió una de mis mejores amigas, comencé a evaluar la cadena alimentaria con más detenimiento. Que comemos, lo que contiene y sobre todo el efecto que produce en el organismo. Decir la comida basura engorda es sólo la punta del iceberg. Todos sabemos que es nociva pero no mucha gente sabe cómo afecta al sistema inmune y a las emociones, directamente facilitando/provocando todo tipo de enfermedades y no sólo colesterol como comúnmente se sabe.

Al empezar a mirar a los alimentos y el “veneno” que llevan por dentro, porque incluso la harina de trigo lleva productos químicos que son perjudiciales para nuestro organismo, es inevitable cuestionarse por qué los gobiernos consintieron durante años que las grandes multinacionales como Mcdonalds usaran un derivado del amoniaco para blanquear sus hamburguesas o están de acuerdo con que la mayoría de productos envasados contengan una forma u otra de leche animal, azúcar y harina que la industria alimentaria utiliza para generar adicción a sus productos. Esos componentes aumentan la acidez de nuestro cuerpo, disminuyen nuestras defensas y además crean una sensación de dependencia muy fuerte, sólo hay que intentar dejar de comer queso o chocolate unas semanas para ver el mono que entra, los antojos son manifestaciones de una adicción y un problema emocional, no pasan por que sí. Si hay documentos científicos que prueban esto, ¿por qué los gobiernos no nos protegen y nos aconsejan comer sano y natural? Ver esta realidad hizo cuestionarme durante estos meses de silencio el sentido de un sistema que está tan sumamente corrompido y el objetivo de este blog, temas que aún no he resuelto del todo.

Es evidente que la estructura social y económica de hoy en día está controlada por las grandes multinacionales y la economía se basa en aumentar los beneficios económicos de las corporaciones a costa de lo que sea, incluso nuestra salud. De hecho cuanto más enfermemos más ganaran porque muchas de las empresas que producen alimentos también producen fármacos, por ejemplo Monsanto. Hace poco vi la película Mandela, un largo camino hacia la libertad. Al seguir los argumentos éticos que Mandela expone al cuestionar el sistema legal en su país durante el aparheid me quedó claro que la clase media y obrera en todo el planeta se está enfrentando a una represión similar dentro del sistema económico actual. Explotación laboral bajo pretextos económicos falsos (¿por qué seguimos evaluando economías según el PIB cuando teorías como el decrecimiento económico serían más justas y sostenibles a largo plazo?). Un reparto de riqueza injusto basado en el país en el que has nacido y cuanto contribuye tu profesión a la economía porque los salarios de un barrendero nunca serán los de un banquero aunque evitar que se extiendan plagas de ratas tiene mayor valor social que mirar números en una pantalla, pérdida de derechos en todas las ramas, en resumen la obligación de cumplir las leyes de un sistema que no nos protege si no que nos usa para su propio beneficio, nos hemos convertido en esclavos pero como no vemos cadenas y podemos ir de fiesta no queremos verlo.

La crispación que esto está provocando se puede sentir en todos los países. La gente reclama los derechos que les están quitando, con protestas en la calle, huelgas, movimientos sociales. Reclamar lo que uno cree justo es necesario, pero es hora de que la gente encuentre maneras más efectivas de hacer daño a quienes tienen el poder. Cambiar a quién está en un gobierno puede tener un efecto pero las corporaciones conseguirán corromper a quién llegue después a no ser que vayamos a la raíz del problema. En el sistema actual el dinero es el motor de todo. Las compañías tienen beneficios porque la gente se gasta su dinero en productos que en realidad el 90% de las veces no necesita. Con el marketing, las modas y la toda la parafernalia asociada han conseguido volvernos zombies vivientes, enchufados a internet, la televisión, el ordenador y la comida procesada que para remate al suprimir el sistema inmune consigue adormilar el cerebro y reducir los niveles de energía por sí alguien tiene la intención de tener alguna idea brillante…Vale la pena mencionar que según la medicina India o las muchas técnicas de medicina holistica, una enfermedad es la manifestación de un desequilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

La única manera de cambiar el sistema es dejar de tener la necesidad impulsiva de comprar cosas. Es evidente que los niveles de enganche a matrix están por las nubes, nadie quiere dejar de tener un smartphone último modelo, ni comprar ropa de moda, ni ir a restaurantes, porque entonces muchos dicen que no tienen una vida…. Y ahí está el quiz de la cuestión. Han conseguido programarnos para satisfacer nuestras necesidades emocionales con productos externos porque saben que es mucho más fácil que tener que mirarse en el espejo y resolver lo que nos hace infelices. Está bastante asumido en la sociedad que el alcohol y las drogas se usan “para pasarlo bien”, que es la manera jocosa de decir quiero llenar/olvidar este vacío interior así que me voy a emborrachar. Cuando algunos están tristes se van de compras. Otro mecanismo usado por casi el 100% de la población con más o menos conocimiento de causa es la comida, infinitos estudios ligan la obesidad con depresión y la necesidad de comer ciertos alimentos con determinados estados emocionales. Todo esto juega en beneficio de las corporaciones, mientras pensemos que los vacíos los podemos llenar con cosas ellos siempre encontraran la manera de producirlas y venderlas en un paquete bonito, con mucho azúcar para que no se noté el veneno que llevan dentro.

Debemos aprender a mirar en nuestro interior. Aceptarnos tal y como somos es el primer paso para poder estar en paz con nosotros mismos y dejar de tener vacíos que satisfacer con cosas. También nos ayudara a ser mejores con los demás y más tolerantes. Mucha gente expresa su frustración interna siendo agresivo con su alrededor, cambiar el interior romperá ese círculo vicioso de negatividad. Una vez que consigamos sentirnos llenos y ver que nosotros mismos podemos proporcionarnos la felicidad sin necesidad de comprar nada, dejaremos de estar enganchados a matrix y podremos empezar a luchar de una manera más productiva, porque a día de hoy lo que estamos haciendo es hacerles cosquillas y hacer que se partan de risa.

 

No comes, te envenenas

Todos sabemos que los productos frescos tienen una fecha de caducidad. No sólo lo vemos en el paquete si no que los vemos perecer en nuestra casa. En unos días o un par de semanas dependiendo de lo que sea cualquier alimento dejará de ser apto para el consumo humano. Sin embargo en este mundo de prisas y de comodidad compramos comida preparada y la consumimos sin muchos miramientos. Aunque un guiso de pollo nos dure sólo tres días en el frigorífico no tenemos problemas en comer uno precocinado; evitamos pensar en la química que le habrán puesto para que lo podamos comer durante meses después de haber sido preparado, porque la ignorancia es la felicidad y preferimos no cocinar. Confiamos en que si se vende en un supermercado y sigue las leyes de alimentación impuestas por el gobierno significa que podemos comerlo sin problemas, porque para eso están las leyes, para protegernos.

Cuando Monsanto y otras empresas se dedican a alterar los productos que el planeta nos ha ofrecido y además se autoproclaman dueños de su engendro, como si el que había antes no hiciera exactamente lo mismo pero sin tanta química, queda claro que todo en este planeta está a la venta, y en España esto es verdad hasta con el sol gracias a la nueva política de energía solar. Con la excusa de poder alimentar a más personas con una cosecha porque su maíz no sufrirá plagas cambian su composición molecular pero por sí acaso rocían las plantaciones con productos químicos, que penetran la tierra y llegan a nuestros intestinos cuando comemos algo que ha crecido alimentándose de pesticidas. Parecen olvidar que la naturaleza es sabía y los insectos son capaces de evolucionar para conseguir comida, haciendo que la mutación genética que teóricamente protegía a ese alimento sea una pantomima. Y lo que es peor evitar una plaga de insectos es tan sencillo como rodear el campo de plantas u otros seres vivos que les atraigan/ahuyenten y sirvan de barrera, protegiendo así la cosecha, que es la técnica que se usa en las plantaciones orgánicas.

En vez de promover una forma de cultivo natural, los gobiernos llevan décadas dando subsidios para pesticidas y todas las empresas de productos envasados/precocinados. Una pizza congelada un euro, un menú de McDonalds 5 euros ¿quién va a decir que no sí se ha quedado sin trabajo o le han bajado tanto el sueldo que tiene que escoger entre pagar facturas o comprar la comida que sea con tal de llenar el estómago? No es sano pero tampoco será tan malo…hasta qué un día encuentras el video de Jamie Oliver el que explica como usan amoniaco sobre los restos de carne para dar el tono de color “adecuado” a las hamburguesas y que pasen por carne de verdad. Tan real lo explicó que McDonalds le denunció pero sorpresa sorpresa Jamie ganó el juicio.

A todo esto hay que añadir que muchas empresas de producción alimentaria importantes son también las dueñas de laboratorios farmacéuticos. Por lo tanto ellos ganan tanto si consumes comida como sí caes enfermo y usas medicamentos así que en realidad no les interesa que sus productos sean sanos, porque cobrar una vez cuando pueden hacerlo dos. Vemos como aumentan los casos de cáncer cada día; las evidencias de que la alimentación tiene mucho que ver con algunas tipologías son tan abrumadoras que los médicos tienen que restringir la dieta a los pacientes. Sin embargo son pocos los que mencionan como el estado mental afecta al cuerpo físico y como la alimentación puede ayudar a curar enfermedades sin ayuda de medicamentos.

Viendo como los gobiernos están encareciendo y complicando el acceso a medicamentos parece necesario que empecemos a mirar más a la medicina holistica y natural y menos a la química, que en realidad normalmente se basa en principios naturales pero aderezandolo con fórmulas químicas. Un ejemplo de esto se ve en la medicación para las infecciones de oído. El principio activo en los fármacos es vinagre de sidra de manzana. Yo en verano tuve una infección de oído para lo que una amiga me recomendó mezclar vinagre de sidra de manzana y agua estéril a partes iguales, poner diez gotas durante diez minutos y luego limpiar el oído. Al segundo día la infección había desaparecido, tanto fue así que cuando fui al médico para comprobarlo no me vieron nada de nada. Y como esto hay remedios para todo, incluso el cáncer unos basándose en zanahoria, otros en bicarbonato y limón

Tenemos que tomar el control y responsabilidad de nuestra vida, nuestra alimentación y nuestra salud. Cuando estamos enfermos vamos a un médico a que nos de una pastilla. En India la medicina ayurveda evalúa la personalidad y el estado actual de las personas, encuentran los desajustes y los tratan a base de dieta alimentaria, hierbas y especias, no hace falta cortar ni drogar a nadie, al fin y al cabo la medicina occidental trata síntomas pero no la causa que los origina y si no se elimina la causa la enfermedad volverá a aparecer. Todos los países asiáticos tienen prácticas similares a India, somos los occidentales los que hemos renegado de la naturaleza “en pos del progreso” sin darnos cuenta que en muchas cosas estamos más retrasados que aquellos que llamamos países en vías de desarrollo. Externalizamos nuestra situación médica por comodidad, para no tener que preocuparnos más haya del sufrimiento que conlleve la enfermedad que tenemos y por falta de conocimiento pero debemos tomar conciencia de nuestro cuerpo y como todo lo que nos pasa interactúa para bien, o para mal.

 

Son Pedomocracias no democracias

“La democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando” Winston Chuchill

Desde que somos pequeños nos han dicho que la democracia es el sistema político con más libertad e igualdad; que podemos reconocer los países que son democráticos porque en ellos la gente tiene libertad para votar a sus gobernantes. Y como el voto es algo personal y se puede cambiar, se presupone que quien gana unas elecciones tiene el apoyo de la mayoría de su sociedad, o mejor dicho de la mayoría que ha ido a votar, detalle que se olvida a menudo. Lo que los ganadores hagan desde las elecciones hasta las siguientes parece que no tiene tanta importancia, y ya hemos comprobado lo honestos que son todos en sus programas electorales.

La realidad es que salvo comunidades de vecinos, o localidades muy pequeñas en las que las decisiones se tomen siempre por votación personal y directa, no hay democracias ni países democráticos, sólo pedomocracias que sirven de ilusiones democráticas para que la plebe no se preocupe por estos menesteres. Lo único que tienen que hacer es coger un papel cada cuatro años y listo, país democrático. Como dijo el presidente Barlett en la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca la realidad es que Estados Unidos se gobierna de modo representativo, las elecciones sirven para elegir representantes y después se delegan en ellos las decisiones legislativas. Y así el resto de países que se llaman democráticos.

En la implementación actual de la democracia hay muchos espacios para que la corrupción se abra paso y acabe controlando el sistema limitando la voz de la mayoría. Las leyes electorales tienen un papel fundamental a la hora de elegir gobernantes. En España se da más valor a un voto para uno de los dos partidos mayoritarios o de una región nacionalista. En Estados Unidos se cambian las circunscripciones con cada censo y el partido en el poder las define de manera que nichos del partido contrario queden fracturados y necesiten más votos para conseguir un representante, por no mencionar las leyes que se están promoviendo para restringir el acceso al voto.


El dinero inunda las campañas electorales, los partidos políticos y a los políticos. En unos países el dinero lo reciben los candidatos o los partidos para sus campañas además de los lobbies que a base de talón promueven las leyes que favorecen a quienes les pagan; en los países más corruptos el dinero va a todos lados menos a los ciudadanos de a pie. Las propuestas/problemas de quienes no tienen dinero no tienen tanta resonancia como las de los millonarios, porque hemos construido un sistema fácilmente corrompible. Ni siquiera países dónde hay elecciones populares hasta para ser fiscal o shérif, y por lo tanto los ciudadanos tienen más capacidad de elección de sus representantes a todos los niveles regulan eficazmente la influencia de los millonarios en la política. Un ejemplo es Estados Unidos, donde diferentes estudios académicos de Larry Bartels y Martin Gilens han demostrado que los representantes estadounidenses atienden de manera consistente a los intereses de sus votantes más ricos, por si la evidencia que podemos notar día a día no fuera suficiente prueba de ello.

Cuando se habla de las diferencias entre democracia y dictadura se definen las segundas como alguien que impone su gobierno sobre una población sin que los ciudadanos puedan elegir libremente. Si día a día notamos que los ricos están imponiendo las políticas que les interesan esté quien esté en el gobierno ¿de qué sirven las elecciones? ¿por qué la gente lo sigue llamando democracia? Es una pedomocracia o dictadura de los ricos, para ser más finos.

El problema no está tanto en que sea un sistema representativo lo cual bien implantado facilita la vida de los ciudadanos, sino que los representantes sólo defienden los intereses de los ricos. Logísticamente sería complicado que todo el país redactara las leyes conjuntamente, pero en la era de la tecnología es muy sencillo enviar una encuesta online a los votantes de una circunscripción pidiendo opinión sobre las leyes que se van a votar para que el/la representante sepa que votar, y así tendríamos una democracia donde los representantes votan de acuerdo a lo que la mayoría de sus representados quieren. A mi eso me suena más a democracia.

La sociedad debe concienciarse y educarse en política, todas sus opciones, consecuencias etc.. Si no aprendemos a pensar y dedicar el tiempo necesario a tomar las decisiones que nos parezcan adecuadas, otros las tomarán por nosotros y ya estamos viendo con que resultados. Delegar las responsabilidades políticas en representantes corruptos sólo nos empobrece. Cambiar a los representantes y seguir mirando hacia el otro lado sólo hará que en unos años los nuevos representantes estén tan corruptos como los que se fueron, el sistema se encargará de ello. La solución es reclamar nuestra voz. Los políticos lucharán contra un sistema como este porque elimina el poder y los privilegios de los que disfrutan ahora. Habrá gente en contra porque para ellos delegar estas decisiones es demasiada responsabilidad y no confían en el juicio de los demás, o mejor dicho en cualquier juicio que no sea el suyo. La realidad es que no hay dos personas que piensen exactamente igual en todo. Debemos aprender a convivir con los demás y a ver que nos unen más cosas que nos separan porque si no reclamamos nuestro derecho a decidir, los de siempre seguirán decidiendo por nosotros cada vez desde más arriba.

 

Austeridad con el planeta

Tengo que reconocer que me encantan los paisajes nocturnos de ciudades. Cuando fui a Nueva York dediqué dos tardes a sacar las típicas fotos de la isla de Manhattan desde Brooklyn y los rascacielos desde Rockefeller Centre. Pero según veía los millones de luces encendidas pensaba ¿quién pagará esas facturas? La ciudad está orgullosa de las postales con ese paisaje, pero quién de verdad está pagando la factura es todo el planeta y las generaciones venideras.

Mi madre me educó a apagar la luz cuando me iba de las habitaciones y a no dejar el grifo corriendo cuando no hace falta. Con el aumento incesante de la factura de la luz y el agua mucha gente tiene ahora más cuidado, pero es algo que siempre deberían haber hecho. Es un auténtico robo ver como las empresas suben el precio de los servicios básicos con la ayuda de los políticos que como no, sacan beneficio propio (sueldo, comisiones, etc) y por eso me encantan las ideas que están saliendo para hacerles la competencia. Cooperativas energéticas, muchas con energía renovable. Por ejemplo Som Energia; además de ser una cooperativa y por lo tanto no dar dinero a las empresas que tanto abusan produce energía renovable con todos los beneficios que eso conlleva (no genera contaminación, es sostenible y sobre todo es el único camino si queremos que el planeta que habitamos sobreviva). El gobierno con su ley anti autoconsumo intenta impedir nuestro derecho a decidir como denuncia la Asociación de Productores y EQUO con su iniciativa de recoger firmas; pero también hay otras medidas de rebelión para combatir las elevadas facturas de la luz, por ejemplo la tecnología española Getech patentada en Estados Unidos que permite mantener un hogar a 20 grados todo el año. Y también hay medidas a nivel individual y empresarial que la iniciativa Verdeate ofrece para potenciar un futuro sostenible.

Las energías renovables deben convertirse en la fuente principal de energía si queremos que el planeta tenga futuro, como dice Hermann Scheer. Este tipo de energía lleva muchos años siendo investigada. Dediqué mi tesis del master a las influencias políticas que ha habido en Escocia en la energía marina. En mi investigación descubrí que ya en los años 70 había estudios científicos detallando el mecanismo y los beneficios de las energías renovables calificando a la energía marina como la alternativa más fiable y con mayor productividad. La energía eólica y solar estaban bien consideradas pero si bien requerían menor inversión para su desarrollo sus beneficios también eran inferiores ya que producían menor cantidad de energía; el sol y el viento no son tan constantes, potentes, ni predecibles como las mareas. La energía nuclear era otra alternativa al petróleo que intentaba hacerse un hueco. Si bien tenía serios riesgos para la salud y el planeta, los grupos de presión consiguieron convencer a los políticos de que el resto de las alternativas eran más costosas y producían menos. Se produjo una campaña de desprestigio contra los científicos insignia de la energía marina y su tecnología y durante años sólo se consideró la energía eólica y solar como alternativas, después de la nuclear.A día de hoy hay innumerables pruebas que ponen en tela de juicio la energía nuclear y ponen de manifiesto sus deficiencias tecnológicas y de seguridad; Chernobil es la más conocida, pero no hay que irse a países en desarollo para encontrar ejemplos de auténticos desastres. En Japón la central de Fukushima está a día de hoy virtiendo al mar 300 toneladas cada día de material contaminante; en buena medida porque no hay tecnología disponible para arreglar las fisuras del reactor tras el tsunami como ha denunciado Rachel Maddow.

A los destrozos que está haciendo al planeta y sus habitantes la energía nuclear hay que añadir los que provoca la industria del petróleo con ejemplos innumerables. No sólo mediante desastres en plataformas petrolíferas, instalaciones de tuberías que se rompen y vierten petróleo en zonas residenciales y la contaminación ambiental. También con esta cultura de que todo tiene que venir envasado en plástico damos más beneficios a la industria petrolífera mientras aumentamos la contaminación en el planeta. Michael Moore dedica un capítulo de su libro ¿Qué has hecho con mi país, tío? a las consecuencias de nuestro abuso del petróleo para las generaciones venideras. Moore narra la vida del planeta dentro de tres generaciones, con la gente usando de nuevo velas porque no se han fomentado formas sostenibles de producir electricidad y los niños no conociendo el término plástico porque el petróleo se habrá acabado.

Está en nuestra mano evitar ese futuro. Cada vez tenemos menos tiempo porque cada minuto infligimos más daño a nuestro planeta. Como dice Christopher Hayes el cambio climático es el reto más grande al que se enfrenta la humanidad. Es evidente que hay mucho dinero en juego por parte de los que actualmente tienen el poder, pero nosotros a nivel individual podemos crear conciencia a nuestro alrededor y empezar a cambiar nuestros hábitos, estas son algunas ideas sencillas:

  • Reciclar
  • Caminar y/o usar transporte público en vez de conducir
  • Cambiar nuestro contrato de luz a fuentes renovables.
  • Comprando productos producidos en el país reducimos el transporte de mercancías que tanto contamina y además mejoramos nuestra economía, esta página tiene una lista de nuestras empresas.
  • También hay una iniciativa para dejar de consumir los sábados y hacer que multinacionales y energéticas noten el descenso en sus beneficios.

No debemos ver el planeta como la tierra que está a nuestros pies para nuestro abuso. Ni siquiera tenemos aún los medios para mudarnos a otro lugar cuando este se haya agotado. Debemos ver la Tierra como un ente vivo que facilita que podamos seguir con nuestras vidas, porque sin este planeta, ¿cómo vamos a sobrevivir?

3 nichos culturales para la #MarcaEspaña

Hay muchas maneras de mejorar las exportaciones y la imagen de un país. A menudo lo que se busca es aumentar el número de ventas que las empresas de un país tienen en el extranjero porque es lo más sencillo. Todos los países tienen algún tipo de industria, en vez de inventar cosas nuevas se aprovecha lo que existe y se intenta maximizar. Como cuenta José Carlos Díez en “Hay vida después de la crisis” en los últimos años España ha conseguido varias empresas españolas que se han convertido en multinacionales, Inditex, Telefónica, Santander, Iberdrola. Sin embargo estas empresas no están bien consideradas por los españoles porque de puertas para dentro se comportan de forma egoísta, evadiendo impuestos y despidiendo gente incluso cuando tienen miles de millones de beneficios.

Otra manera sencilla de mejorar la imagen de un país y generar beneficios es a través de su cultura. Estados Unidos ha conseguido a través de una potente industria cinematográfica exportar todas sus costumbres y hacer que Santa Claus substituya a los Reyes Magos en España o que decenas de paises occidentales celebren Halloween además de sus propias fiestas de carnavales. Pero el cine es sólo una herramienta, la sustancia está en la cultura de cada país. Lo que resulta una verdadera pena es que países como España con más recursos artísticos de los que disponer que la mayoría, no los aproveche ni para mejorar su imagen ni para combatir la crisis económica generando ingresos. A continuación hay algunas ideas que espero que alguien con los medios adecuados ponga en práctica.

Historia. Además de promocionar nuestra historia con turismo también podemos hacerlo mediante películas, series de televisión y novelas. Si bien el cine puede ser un método de entretenimiento, también puede ser una manera de exportar cultura e incluso mejorar la imagen de un país. Un país que en la Edad Media fue un imperio tiene mucho que contar. Nuestro cine a mejorado mucho en la última década y varios actores y directores son ahora reconocidos mundialmente. Podríamos aprovechar esa circunstancia para hacer películas interesantes que transmitieran nuestra historia, quizá también adaptaciones modernas. Prácticamente no hay películas sobre hechos tan importantes como los viajes de Cristóbal Colón, la reconquista de España comenzada por Pelayo, la historia de los reyes católicos, la construcción y/o caída de nuestro imperio o la inquisición. Si bien estos hechos pueden resultar sensibles para ciertos grupos sociales, narrados con respeto y veracidad pueden hacer que gente de otros países y nosotros mismos valoremos más España. No debemos avergonzarnos de nuestro pasado, si no aprender de él y aprovecharlo para mejorar el futuro. En el Reino Unido y Estados Unidos se producen documentales y películas constantemente simplemente para explicar la historia del país a sus habitantes y de paso generar algo de beneficio económico. Hechos tan oscuros y macabros como los asesinatos de Jack el Destripador han generado películas, documentales e incluso tienen demanda para hacer todos los días tours guiados por Londres. Para ellos es un motivo de orgullo conocer su pasado. Y lo mismo tendríamos que pensar nosotros. Si no lo hacemos otros contarán nuestra historia para su beneficio como ha pasado en películas británicas sobre la reina Isabel I, donde no se deja muy bien parado a Felipe II o la serie Los Borgia protagonizada por Jeremy Irons.

Literatura. ¿Qué pasaría si el Quijote fuera un personaje literario estadounidense? Habría al menos diez películas sobre él con diferentes ángulos narrativos, con estrellas de Hollywood y puede que también alguna animada; además se habrían creado productos de merchandaising y seguramente series de televisión. Un libro español no tiene acceso fácil a actores o directores ni a inversores extranjeros que suelen tener el capital. Sin embargo cuando se trata de uno de los libros más traducidos del mundo y un referente en la literatura de la época, con un mensaje tan claro y tan potente como el valor de los ideales, integridad y tenacidad, debe tenerse la suficiente persistencia y audacia para conseguir darle la relevancia y proyección que se merece y sacar inversores de debajo de las piedras. Si se consiguiera asociar a España con los valores del Quijote muchos dejarían de vernos como una panda de vagos fiesteros. Y como ésta tenemos decenas de obras sobre las que podríamos capitalizar y mejorar nuestra imagen.

Idioma. El castellano es uno de los idiomas más hablados. Con el desarrollo económico de varios países de América latina cada vez más empresas quieren instaurarse en esos mercados. En todo el mundo los estudiantes de castellano están aumentando, sin embargo nosotros no estamos capitalizando el hecho de que somos el origen de ese idioma como ha mencionado Miguel Ángel Revilla. Los británicos tienen un sistema de certificación oficial con 4 millones de estudiantes al año en más de cien paises. Todo el mundo ha oído hablar del First, Advanced… El instituto Cervantes tiene el equivalente, los diplomas DELE, pero no los conoce ni el tato. Además las academias que enseñan nuestro idioma en el extranjero no hacen distinción entre profesores españoles o de América del Sur, porque nosotros no hemos desarrollado una identidad propia en este tema.

Hay más facetas de la cultura española que se pueden promocionar. Si a mí que no tengo ninguna formación en publicidad se me ocurren todas estas cosas, ¿porque ningún gobierno con tantos expertos a su disposición no las pone en práctica? Les hemos consentido que se venda la imagen de sol y playa en parte porque a menudo parece que nos cuesta ver que somos mucho más. Los escándalos y nuestras diferencias nublan las cosas buenas que tenemos. Ensalzamos a alguien cuando triunfa y lo hechamos abajo a la mínima de cambio, los deportes dan muchos ejemplos. Cuantas veces se ha dicho de Nadal que ya no va a ganar nada…menos mal que Rafa demuestra una y otra vez su tenacidad y su calidad.

Todos los países tienen cosas buenas y malas pero eso no significa que no debamos estar orgullosos de las cosas buenas que tenemos y sobre todo que no las promocionemos. Si para estar más orgullosos y promocionar nuestro país sentimos que debemos cambiar cosas adelante; empecemos a señalar y estigmatizar a corruptos en nuestro entorno y cambiemos la tolerancia existente hacia ellos. Pero a la vez hay que despertar y empezar a vender las cosas buenas que tenemos si queremos que nuestro país sea una referencia mundial. Tener algo malo no significa que todo sea malo, si sólo ensalzamos lo malo la gente nunca verá lo bueno.

 

Empresas españolas dignas de España

A medida que pasamos más meses en crisis se oyen cada vez más ejemplos de empresas pequeñas que son o se vuelven cooperativas y entre todos hacen sacrificios para seguir produciendo y que todos tengan un trabajo. Ellos junto con el apoyo familiar son un ejemplo de la solidaridad en la sociedad española que demasiado a menudo queda empañada por la corrupción y los jetas que copan los puestos de responsabilidad y nos hace pensar que España es como el salvaje oeste aunque no lo sea.

Sin embargo no hay muchos ejemplos de multinacionales españolas siendo solidarias con la sociedad que las ayudó crecer. Telefónica, Iberdrola, Repsol o Banco Santander ganan miles de millones al año, cobrando precios excesivos por sus servicios y aún así despidiendo trabajadores españoles con el beneplácito de todos los gobiernos. Querer aumentar la eficiencia de una empresa es una decisión de negocios muy respetable y necesaria para sobrevivir en el entorno empresarial pero podrían destinar parte de ese dinero que se ahorran al despedir empleados a dar préstamos a autónomos o emprendedores en vez de engordar las cuentas bancarias de sus cuatro accionistas. Ayudarían a gente que lo necesita, añadirían valor a la sociedad y además generarían más ingresos para ellos mismos con los intereses del crédito.

Telefónica ha creado un imperio de las telecomunicaciones gracias a haber sido la única empresa española de telecomunicaciones durante muchos años. Los españoles le dieron los ingresos para poder expandirse, además lo hicimos por obligación porque no teníamos otra opción. Durante los años de bonanza económica hicieron miles de prejubilaciones a gente con 55 años, sin pararse a pensar que esa gente podría seguir trabajando y sin embargo se convertirían en pensionistas cobrando pensión en vez de produciendo en la sociedad. Ahora siguen ganando millones de euros al año y despidiendo empleados a base de ERES, para ganar más dinero, no porque estén perdiendo. Si bien patrocinan diferentes deportes, cine y han lanzado una campaña para recordar a la gente que somos buenos en más cosas que el fútbol, podrían hacer mucho más. Por ejemplo reducir el precio de sus servicios para los españoles, porque durante años nos han cobrado más de lo que se cobra en otros países europeos. También deberían promocionar teléfonos españoles (por ejemplo BQ o Crambo) en sus contratos en vez de teléfonos americanos o chinos.

El Banco Santander tiene ingresos multimillonarios. A base de comprar bancos extranjeros, por ejemplo el Abby Británico, tiene presencia en multitud de países. Es uno de los pocos bancos que no ha necesitado rescate, cosa que es digna de elogiar en los tiempos aunque debería ser lo normal. Sin embargo al igual que el resto de bancos realiza deshaucios y vende las propiedades desahuciadas por el importe total de la hipoteca, aunque los primeros dueños abonaran parte de ella. Tampoco quiere promover el alquiler social de sus viviendas, prefiere que estén en deshuso y las comunidades de vecinos no cobren las tasas correspondientes a hacer un gesto solidario con la sociedad que tanto les ha dado. Incluso cobran tasas a sus usuarios por usar sus servicios. En la actualidad acumula un superávit de 10,000 millones de euros pero no se plantea conceder más crédito aunque haya empresas que están cerrando sus puertas por esa causa.

Empresas como Repsol con sus plataformas petrolíferas se apropian de los recursos del planeta, que son de todos, para su beneficio propio haciendo que los ciudadanos paguen a precio de oro algo que en realidad era suyo. No contentos con el dinero que ganan a diario hacen presión a los gobiernos para no pagar impuestos y ganar aún más o pactar precios para controlar ese mercado que se iba a regular por la oferta de precios. También desacreditan a las energías renovables y cualquier alternativa en todos los ámbitos posibles, desde energía eólica, solar o marina a los coches eléctricos. Aparte de los daños perjudiciales que su uso inflige a nuestro planeta sitúan plataformas petrolíferas en sitios dónde aún no se han desarrollado tecnologías de extracción segura, como quedó demostrado en Estados Unidos con el desastre del golfo de Méjico. Como dice Rachel Maddow las petroleras deberían reducir sus precios en aquellos países donde están haciendo prospecciones. Además deberían ceder parte de sus ingresos para la investigación del cambio climático y nuevas tecnologías renovables porque sólo tenemos un planeta y ellos tampoco podrán seguir con su negocio cuando este planeta se haya agotado.

Estos son algunos ejemplos pero hay muchos más. Iberdrola, Endesa, Ferrovial…están en todo el mundo gracias a nosotros pero siguen abusando en sus precios en España, su descaro en el impago de impuestos y cada vez más explotación salarial. Es inaceptable que españoles con ideas innovadoras tengan que vender las patentes porque no consiguen crédito para producir su producto, teniendo ya encargos. Y que los españoles se aprieten el cinturón durante la crisis mientras las multinacionales españolas ganan cada año más que el anterior. También deberían cambiar sus comportamientos en otros países y quizás no tendríamos problemas de expropiaciones empresariales. La sociedad debe recordar que si bien no tenemos un gran poder económico a nivel individual sí lo tenemos cuando nos unimos como clientes. Si dejamos de comprar los productos de una determinada empresa, esa empresa acabará cediendo a las reivindicaciones porque sin clientes no podrá subsistir. Sólo hay que organizarse.

 

Humanos y tecnología

A menudo pensamos que las máquinas son infalibles, ellas no se cansan, no dudan,no necesitan dormir o comer. La tecnología avanza a pasos agigantados. Científicos calculan que dentro de unos 20 años las máquinas superarán con creces a los seres humanos abriendo como narra Morgan Freeman en la serie cientifica Through the Wormhole el debate sobre las diferencias entre una inteligencia proveniente de un ser humano y la una máquina y si las máquinas tienen conciencia como nosotros dado que tendrán las mismas características intelectuales.

Del mismo modo que no tienen las mismas necesidades que los seres humanos, tampoco pueden reproducirse por sí mismas al menos hasta que las películas de ficción sean realidad. De momento somos nosotros los que creamos las máquinas, las diseñamos, las programamos y hacemos su mantenimiento. Cuando hay un accidente normalmente no hay sólo un error, sino varios que se clasifican como errores humanos y errores mecánicos. Pero las máquinas no fallan porque si, ellas no se cansan como nosotros ni deciden hacer un día algo diferente. Son los humanos con los que la ha entrado en contacto los que han fallado de una u otra manera.

  • Puede que el error esté en el diseño de esa pieza o en su programación; por falta de formación, o aceleración en los plazos de entrega demasiado a menudo se construyen componentes que no han sido sometidos a todas las pruebas funcionales y de seguridad adecuadas. Hay numerosas tragedias por fallos de diseño, por ejemplo en la muerte de la tripulación del Apolo I se identificó como una de los factores el diseño de la compuerta, dado que no permitía ser abierta desde dentro y cuando los astronautas detectaron fuego no pudieron salir a tiempo por sus propios medios.
  • El error humano puede estar en el uso de la máquina, intentando sobrepasar las atribuciones para las que fue diseñada. Por muy seguro que sea un coche no se puede circular después de haber consumido alcohol porque el usuario no tiene la capacidad mental para hacerlo con seguridad.
  • Puede ser un error del técnico que efectuó la revisión de esa máquina omitiendo esa pieza o haciendo un juicio de valor erróneo de su estado.
  • Pero también puede ser que el error humano y la responsabilidad esté en los dueños/responsables de la máquina y sea una decisión deliberada no un error más o menos fortuito; puede ser que los técnicos hayan comunicado el mal funcionamiento por desgaste mecánico o por una configuración errónea y aún así la empresa decida ignorar el asunto para ahorrar costes.

Nosotros como sociedad debemos tener el poder de decidir que servicios pueden ser gestionados para ganar beneficio y cuales deben poner al ciudadano como prioridad. Y tambien debemos exigir que la tecnología se incluya de forma segura en los productos/servicios para mejorar la experiencia del usuario y minimizar la ocurrencia de errores humanos.

En Londres el transporte se considera un servicio al ciudadano. Aunque la empresa contrata empleados siguiendo el modelo privado, el director de la empresa responde ante el alcalde. Gracias a esa visión se ha podido mantener durante la historia el metro de Londres funcionando, aunque 2013 sea el primer año en el que no tendrá pérdidas y los años anteriores haya sido un lastre para la empresa y el ayuntamiento. Los precios de los billetes son elevados, pero los costes lo son aún más debido a su extensión y que durante más de 50 años no se efectuó ningún tipo de mantenimiento, en una red dónde algunas de sus líneas cumplen este año su 150 aniversario. Para adaptar el metro a los nuevos tiempos y conseguir que fuera más seguro y eficiente se ha diseñado un programa de actualización que terminará en 2014. Poco a poco se están mejorando las líneas (sistemas de señalización modernos, sistemas para aliviar el calor acumulado en las vías y las paredes de los túneles, vagones con mayor capacidad, aire acondicionado y sistemas automáticos de seguridad…) pero esto requiere una elevada inversión; como ejemplo diré que un vagón de nueva generación cuesta 1 millón de libras. El alcalde de Londres y el gobierno de la nación entienden que el transporte eficiente y seguro es esencial para que Londres pueda funcionar y se gasta el dinero necesario (siempre controlando estrictamente ese gasto). Dentro de este concepto de transporte eficiente se incluyen adelantos tecnológicos que mejoren la calidad y seguridad del servicio en cualquiera de sus partes.

La tecnología comenzó a introducirse en el entorno laboral para acelerar los procesos de producción dando origen a la producción en cadena, iniciada por la empresa Ford. Poco a poco se fueron diseñando máquinas con más funcionalidad e introduciéndose en nuestro día a día. Al igual que TfL, debería ser el deber de cualquier empresa aprovechar la tecnología disponible para mejorar la calidad de su servicio/producto, siempre de manera segura. No parece lógico vender un servicio como algo que sólo lo es a medias sin que todo el servicio tenga las mismas características; es una decisión empresarial y/o política que pone por delante costes/imagen a personas y por lo tanto una falta de respeto a la sociedad que además puede tener consecuencias terribles. Si no se dispone de fondos para garantizar que todo un servicio tenga las mismas características y sea seguro se debe esperar a obtener dinero; no se consentiría que un coche acelere an algunas zonas y en otras no. Los apaños son más complicados de hacer de lo que puede parecer en un principio e introducen más variables en el sistema que pueden ser pasadas por altos y facilitar errores de otro tipo. Además es responsabilidad de las empresas hacer que sus máquinas sean eficientes, útiles y seguras tanto las personas que las conciben, producen y mantienen como los que las usan minimizando errores humanos en todo el funcionamiento. Para ello se necesita formación de calidad que permita diseñar, programar y mantener máquinas avanzadas y dotar a las personas involucradas de las herramientas necesarias para que puedan contemplar y evitar cualquier escenario posible y se tomen su labor con la responsabilidad adecuada. Esto es aún más importante en sectores donde un accidente puede acabar con la vida de una persona, porque el precio de un error de ese tipo es incalculable.