El fútbol no alimenta

Nunca he seguido el fútbol. Veo muchos deportes pero quizá por llevar la contraria a todo el país el fútbol no es uno de ellos. Cuando España llegó a la primera final de la Eurocopa temía que la gente perdiera la perspectiva, si eso es posible. Luego ganamos y confirmé mis temores, decenas de miles de personas salieron a la calle a recibir a la selección como si fuera la único que importara en sus vidas o lo más importante que ha conseguido España. Cuando ganamos el mundial de baloncesto no creo que llegáramos a dos mil en Plaza Castilla y creo que aún menos fuimos a la plaza del Ayuntamiento a ver la primera Copa Davis en la que Nadal participó.

El primer partido que vi en televisión fue la final del mundial de 2010; básicamente porque era mi primer año fuera y el sentimiento patriótico había crecido en mí lo suficiente como para pensar que un mundial era un logro histórico para un país y yo debería tener un recuerdo de ello. Siempre dije que nunca iría a un partido de fútbol aunque me regalaran las entradas. Por casualidades de la vida en 2011 mientras trabajaba en Heineken UK en Edimburgo me tocaron dos entradas VIP para la final de la Champions en Londres, con viaje incluido. Las cogí por el viaje gratis a Londres e invité a un amigo al que si le gusta el fútbol. Estando allí aún me pareció más evidente la locura que rodea a este deporte, ver a un grupo de personas intentar entrar en Wembley a través del techo de los baños es un buen ejemplo.

Todos los que seguimos un deportista/equipo nos entristecemos cuando pierden y alegramos cuando ganan. Pero me da la sensación de que mucha gente en España regula su estado de ánimo según haya ido la jornada de fútbol, y lo que es peor parecen olvidar los problemas del país si la selección gana un torneo, diciendo eso de “por lo menos ganamos al fútbol”, como si de verdad eso fuera lo más importante. Esto de hacer girar sus vidas en torno a un deporte no lo hacen sólo los ciudadanos de a pie, tenemos a un presidente del gobierno que admite que sólo lee el Marca y el Faro de Vigo, y que ha apañado viajes de estado para ir a partidos de fútbol de paso, usando fondos públicos para su propio entretenimiento, si al menos lo pagara de su bolsillo…

Está claro que cada uno tiene sus aficiones y deportes favoritos pero la locura del fútbol mueve tanto dinero y fanatismo que a menudo demasiada gente pierde el norte. Son muchas las voces que critican que en España las manifestaciones multitudinarias son para recibir a la selección en vez de defender los derechos que estamos perdiendo. Y sería más llevadero si al menos los jugadores usaran su posición mediática para ayudar a la sociedad. Sin embargo esos son los menos, la mayoría en mi opinión no saben ni hablar adecuadamente, me viene a la mente Raúl que cada dos palabras dice “ehhh”, o Michel y sus dotes de comentarista. Me encantó oír a Vicente del Bosque decir que el estaría dispuesto a pagar más impuestos para ayudar a los que lo necesitan; supongo que Messi no pensaba como él, quizá porque al fin y al cabo es argentino por mucho arraigo a Cataluña que se le quiera dar. Pero bueno, al final los futbolistas y el resto de deportistas son personas y tienen derecho a querer o no involucrarse en los problemas de la sociedad, a ser cultos y atender a los medios y a los fans con humildad. Una pena que haya tantas oportunidades perdidas entre los deportistas españoles.

Al menos la publicidad parece que va despertando. Entre los anuncios eufóricos y obsesionados con el fútbol de toda la vida, ha aparecido uno de Movistar, #nosolojugamosbienalfutbol, que reivindica precisamente eso, que además de ganar torneos en ese deporte también tenemos gente de primer nivel en otros campos como investigación. Sin mencionar la de deportes en los que hemos tenido campeones europeos y mundiales antes que el fútbol. España no debe resumirse en las victorias de un equipo porque si no no habrá España cuando ese equipo deje de ganar. Entiendo apoyar a la selección, sobre todo cuando jugamos contra equipos de países con los que tenemos diferencias políticas. Desde luego yo la apoyo más desde que vivo fuera. Pero siempre hay que recordar que ver algo en un estadio o en la televisión es un simple entretenimiento, no da de comer, no va a darnos un trabajo y no va a resolvernos ningún problema. El fútbol no alimenta pero quizá los que están ahí arriba lo podrían utilizar ese deporte de masas para llegar a la gente inaccesible por otros medios y hacerles ver que es lo que de verdad importa. Tener un trabajo digno, sanidad de calidad y posibilidades de mejorar la educación. El día que se haga esto mediante el fútbol si se podrá decir con orgullo que España es campeona del mundo.

 

Más fieles al partido que a la pareja

Uno de cada dos españoles admite haber sido infiel a su pareja. Sin embargo después de incumplir programas electorales, no tomar medidas productivas contra la crisis, recortar derechos exclusivamente a los ciudadanos, mentir sobre todo lo que no les interesa que sepamos, minimizar los escándalos de corrupción que les afectan a ellos maximizando los del contrario y tener claros incompetentes e imputados en sus listas los españoles seguirían votando a PP, PSOE, IU y UPyD como si nada hubiera pasado teniendo entre todos estos partidos el 79 % de los votos.

Dentro de ese grupo de votantes fieles habrá un elevado porcentaje de clientelismo, familiares y amigos de los que están en el sistema y quieren garantizar que pueden mantener sus chanchullos, lo cual denota el grado de corrupción del sistema español. Pero para nuestra desgracia y la de nuestro país también hay demasiados zombies que ni saben cómo debería funcionar un país en el siglo XXI para ser próspero ni quieren averiguarlo porque prefieren votar al que siempre han votado o al más parecido posible sin ver si es lo mismo. Tanto Gran Petardo en la televisión ha conseguido su propósito, despoblar España de toda vida inteligente que cuestione el sistema establecido y hacer realidad el libro de Aldous Huxley un mundo feliz dónde a la sociedad no le importa nada porque tienen entretenimiento gratis y con eso les basta.

Todos los que abandonaron el instituto para trabajar en la construcción, se compraron un BMW porque mola más que el Ibiza que se podían pagar sin esfuerzos, pidieron un crédito para irse de vacaciones porque yo lo valgo, no se pierden un partido de su equipo pero les cuesta horrores leer un libro ahora dicen que para qué van a votar y culpan de sus penas sólo a los políticos y como mucho a los banqueros porque claro, mirarse al espejo y ver que ellos son parte del problema requiere una coherencia que nunca demostraron en su lista de la compra. Los políticos en España no trabajan para los ciudadanos, pero ese comportamiento lo hemos consentido entre todos año tras año votando a los partidos de siempre sin demandar transparencia, uso eficiente de los fondos públicos y una democracia decente hasta que algo nos va muy mal.

Ahora que el crédito no fluye y hay un paro galopante todos nos hechamos las manos a la cabeza y alguno incluso increpa a los periodistas como comentó Jesús Maraña en Twitter. La mayoría de la prensa no informa como debería porque están financiadas por intereses privados que controlan la línea editorial aunque hay iniciativas para combatir esto; está claro que sería más cómodo si nos lo dieran todo hecho pero en la era de Internet no hay excusa para no informarse siempre y cuando queramos dedicar el tiempo a ello. Ojalá esa España cañí empiece a leer un poquito y ver alguna tertulia de política en vez de marujeo o deportes, igual así se darán cuenta de los motivos de la crisis y de que los estafadores (que por desgracia hay muchos) sólo prosperan cuando la gente se deja. El hecho de que los sueldos deberían estar mejor remunerados no es excusa para pensar que uno merece tener todo simplemente porque quiere, si no una razón para reclamar mayor justicia social y adaptarse a las circunstancias hasta que se consiga.

Es cierto que en algunos casos ha habido auténticas estafas, donde la gente ni siquiera había firmado un contrato de preferentes (siendo las preferentes una estafa en sí mismas); pero el que compró una casa (o la segunda) teniendo que pagar más de la mitad del sueldo en hipoteca igual tenía que haber buscado una más pequeña en vez de hacer caso al banco y aceptar la casa más el préstamo para el coche. Las empresas existen para vender y con la complicidad de los políticos los bancos y cajas han conseguido que nadie les vigile y puedan hacer trapicheos que nos han puesto en peligro a todos haciendo que nosotros paguemos la deuda. Esta injusticia que deberíamos arreglar no exime de responsabilidad individual a los que se excedieron en la lista a los reyes magos y la tarjeta de crédito, si no tienes dinero no lo gastes. Si no estás contento con tu situación el primer paso es entender qué está mal para poder buscar cómo debería estar, asumir la parte de culpa que puedas tener y averiguar cómo cambiarlo, no echar balones fuera porque es más cómodo y luego no votar/votar lo de siempre porque estás enfadado o la política te aburre pero te da miedo que el contrario gane sin pararte a pensar que los dos lados a los que miras son casi lo mismo.

 

Los que no se interesan por la política viven en otro planeta. La política se refleja en todo; todas las sociedades tienen leyes que regulan la convivencia, que dictan el sueldo mínimo a recibir, cuantas ayudas recibe alguien con necesidades e incluso los días festivos al año, igual esto último les motiva más. Da la sensación de que la mayoría del país es un grupo de zombies que incluso en una situación tan dramática como la actual se dedican a ver el fútbol y seguir lo que dice la choni de turno, despotricando un par de minutos al día contra los políticos sin hacer nada más porque leer para entender que está pasando y buscar otro partido al que votar lleva demasiado esfuerzo; mejor tomarse una caña y como mucho quedarse en casa el día de las elecciones a modo de protesta. O votar en blanco, que al final tiene el mismo efecto, dejar que los partidos de siempre sigan en el poder sin cambiar el sistema que tanto les ha beneficiado. Si un 27% de paro no hace a la gente empezar a cuestionarse sus prioridades y empezar a usar el cerebro va a ser que tenemos lo que merecemos una panda de políticos corruptos que usan el escaño para su beneficio en vez del del ciudadano y unos ciudadanos paletos cómplices del sistema y que se contentan con la miseria porque piensan que es lo único que existe o cambiarlo requiere demasiado esfuerzo.

Estoy a favor del compromiso, y entiendo que es practicamente imposible encontrar un partido con el que estar de acuerdo al 100% pero lo mínimo que deberíamos pedirles es que no tuvieran corruptos e ineptos en sus listas, ni nadie siendo investigado hasta que se determine si es inocente. A partir de ahí se debería mirar la ideología porque si se hace al revés se es cómplice de la corrupción al no penalizar a los partidos que la ejercen/protegen y se garantiza que todo siga igual. Si en las próximas elecciones europeas ningún partido con incompetentes e imputados consiguiera votos empezarían a tener más respeto por la sociedad, porque a día de hoy les sale muy barato mentir y manipular; en España como mucho se ha castigado al PSOE pero al no unir el voto en otro partido sino quedarse en casa se ha dado en bandeja el país al que menos hace por el ciudadano. El mejor castigo para los políticos es echarlos del poder no insultarlos en el bar y luego no votar o votarlos igual.

¿Es Español sinónimo de tonto?

Intentando imitar los comentarios de Lucia Extebarria sobre el nivel de inteligencia de Rajoy o la Infanta Cristina, yo voy a exponer por qué pienso que los Españoles en conjunto somos tontos.

Tontos por embobarnos con el fútbol y dejar que se nos pase por la cabeza, o  incluso decir, que España va fatal pero al menos ganamos al fútbol, como que eso nos va a dar trabajo o de comer.

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Tontos por ver el marujeo en la tele para entretenernos y olvidar nuestras penas en vez de leer, aprender y mobilizarnos para arreglar la situación.

alfredoTontos por tener esta actitud constante a lo Alfredo Landa en Vente para Alemania Pepe de que los españoles somos lo peor del mundo y lo más paleto y dejando que nos pisen por todos los lados. Tenemos nuestros más y nuestros menos pero cuando conoces gente de otros países te das cuenta de que nadie es perfecto y tenemos muchas cosas buenas. Lo que nos sobra a nosotros son las ganas de criticarnos a nosotros mismos y el complejo de inferioridad que nos nubla para avanzar. Y nos faltan ganas de superación, unirnos por el bien común y cambiar.  Si te sientes inferior coge un libro y lee no te quedes ahí compadeciéndote de ti mismo.

Tontos por reirnos de Berlusconi con los que tenemos en casa.

Tontos por votar a gente que está imputada en procesos de corrupción, fraude fiscal y/o es rumoreado el patrimonio que ha adquirido desde que es político con los trapicheos que maneja. Eso ya huele a chorizo, pero como si nada, se le vota. Pondría ejemplos pero hay tantos de tantos partidos que me quedaría el blog más largo de la historia. La  cifra  estimada de evasión fiscal del año 2012 me da escalofríos 107 mil millones, cuánto podríamos arreglar con eso.

Tontos si consentimos que se sigan aplicando las medidas que nos han hecho más pobres durante los últimos 5 años sin haber arreglado nada excepto las cuentas corrientes del 1%. El presidente de la patronal bancaria dice que la solución a la crisis es más casas y más hipotecas, vamos que nos llama tontos a la cara.

Tontos si pensamos que alguien va a venir desde el más allá a arreglarnos las cosas. Muchas veces he oído a gente decir que los inmigrantes, en vez de emigrar deberían arreglar los problemas de su país. Esto se decía de Africanos, Latinoamericanos y Europeos del Este que llegaban a España muchos a trabajar honradamente, otros no tanto. ¿Y ahora que dirá esa gente de todos los españoles que nos hemos ido? ¿Es lo que hay? Vamos a ser así de tontos y cínicos…

Más tontos todavía si pensamos que no se puede hacer nada. Eso es con lo que cuentan los que nos han arruinado y robado, nos ven como cucarachas a las que si las metes en un laberinto de desesperación (con problemas y problemas) les aturdes y no saben por dónde empezar. Pero esta es la era de la comunicación; Internet es un mundo paralelo dónde podemos aprender, unirnos y desarrollar ideas pacíficas y constructivas. Ahora no hay excusa sólo falta de ganas y de iniciativa.

Políticos, Jefatura del Estado y grandes empresas como los bancos nos toman por tontos a diario con eso de que ellos no han hecho nada y nosotros tenemos que apechugar con el marrón del que muchos de ellos se siguen beneficiando. A la par desde fuera otros países nos llaman tontos porque todo sigue igual con la que nos están liando. Al menos paremos las cosas que nos hacen tontos y se lo ponen tan fácil a ellos, porque sólo una sociedad tonta hasta la saciedad aguanta todo lo que está cayendo sin hacer nada por cambiar. Despierta ya que el reloj empezó a sonar en 2009. Mira aquí para una democracia más social.