Efectos secundarios del catolicismo

“La religión es el opio del pueblo”, Karl Marx

Es una cita amada por los ateos y odiada por quienes practican alguna religión. Cualquier religión o creencia puede ser muy positiva si ayuda a la persona a ser mejor consigo misma y con su entorno. Sin embargo debido al interés de quienes controlan las religiones, tergiversando los mensajes de los profetas, a menudo la religión consigue que los fieles dediquen sus energías a imponer su creencia, se distraigan con argumentos nimios y limiten su interacción con otros seres humanos para beneficio, a menudo económico, de los jefes del templo en cuestión.

Hay ejemplos de todo tipo, desde los extremismos islámicos y cristianos que obligan a la mujer a cubrirse, a las cruzadas o el terrorismo de Al Qaeda. Cuando uno se va a vivir a otro país inmediatamente se encuentra con una serie de conflictos sociales que antes no se apreciaban. No es sólo el hecho de que los españoles comemos a la una o las dos de la tarde, o que seamos tan expresivos hablando que otras culturas piensen que estamos enfadados porque nuestro tono de voz es más alto de lo que ellos estipulan tono normal. Hay muchos detalles más y muchos de ellos con el paso del tiempo los he acabado relacionando con la religión católica, predominante en España.

Puritanismo limitante. Con esto quiero decir cosas tan nimias como nuestra concepción de que quitarse los zapatos es de mala educación. Cuando empecé a trabajar fuera de España me llamaba mucho la atención que algunos de mis compañeros se descalzaran cuando se sentaban en su mesa, y de hecho caminan descalzos si van a un sitio relativamente cercano. No por más taparse y estar incómodos con la ropa o los zapatos vamos a ser más eficientes, todo lo contrario, cuanto más agusto estés más productivo serás porque en vez de pensar cada dos minutos que te duele el pie porque el zapato te hace daño estarás concentrado en tu trabajo. Pero de alguna manera muchos de nosotros pensamos que lo importante son las apariencias y que los pies son algo sucio que hay que esconder. Asociamos que hay que llevar la ropa adecuada para la situación concreta y si no parece que estas fuera de lugar y haciendo el ridículo porque no sigues las normas que alguien ha decidido por ti. En Noruega toman el sol en ropa interior y nadie se molesta.

Otro rasgo cultural relacionado con la religión es la idea que ronda en nuestra sociedad de que el trabajo es malo porque supone un esfuerzo y lo bueno es estar vagueando todo el día. Esta percepción se reduciría si la gente aprendiera a encontrar un trabajo que se le diera bien y le gustara pero a falta de eso deberíamos mover la sociedad hacia la percepción calvinista de que el trabajo sirve para redimirse y mejorarse a sí mismo. Esto no significa que haya que trabajar 20 horas al día si no que se trabaja viéndolo como una tarea de desarrollo personal en vez de una carga.

Así mismo viendo todo lo que la sociedad española está aguantando me pregunto si parte de la razón de tanto aguante estará en la idea religiosa de que hay que sufrir en esta vida para llegar al cielo. Una frase que parece que no tiene mucha miga pero en realidad induce a quien la escucha la idea de que sea sumiso, que todo lo que aguante ahora le será compensado en otra vida. Esta concepción católica no es promulgada en otras religiones. El judaísmo inculca a sus seguidores prosperar en la vida para poder ayudar a los más desfavorecidos, de ahí que sean muy propensos a meterse en negocios y amasar fortunas y a defender sus derechos en contra de situaciones adversas (cosa que incluso hacen demasiado a raja tabla). Quizá la actitud de sumisión ya la estamos acarreando desde hace siglos. Los sacerdotes protestantes en la Edad Media enseñaban a leer y escribir a sus creyentes para que pudieran acceder a la religión por ellos mismos y ser más autosuficientes, sin embargo los sacerdotes católicos intentaban por todos los medios que sus seguidores fueran analfabetos, porque así pueden tener más poder. La consecuencia es la actitud general de servilismo que hay en la sociedad actual, buscando líderes en vez de ser cada uno nuestro propio líder y pensar por nosotros mismos.

No pretendo ofender a quien tiene esta creencia, simplemente resaltar algunas facetas de nuestra cultura que no se dan en otros países y que asocio a la religión cristiana católica. De hecho muchas de estas características también se reflejan en sociedades con otro tipo de creencias como el Islam. En la mayoría de los casos porque a menudo la religión se practica de una forma limitante, imponiendo restricciones en base a la interpretación de una u otra persona sobre lo que un profeta dijo en su paso por este planeta. Si alguien decide creer en una u otra deidad debe ser libre de hacerlo. Ojalá todas las religiones avanzaran hacia una manera de complementar la vida y el espíritu del creyente en vez de restringir de manera absolutista su día a día bajo pena de arder en el infierno. Para mi eso no es religión es intentar controlar a la sociedad a base de terror.

 

El machismo nuestro de todos los días

“Cuando las mujeres tienen éxito Estados Unidos tiene éxito”. Así de contundente habla a menudo Nanci Pelosi del papel de la mujer en el mercado laboral y en la sociedad en general. La afirmación que la líder congresista hace sobre Estados Unidos se debería generalizar a cuando las mujeres tienen éxito la sociedad tiene éxito. En el planeta hay más mujeres que hombres por lo tanto el sentido común ya tendría que hacernos ver que cuanto mejor les vaya al sector más amplio mejor le irá al conjunto.

En el último siglo se han superado muchos pasos importantes hacia el reconocimiento de los derechos de la mujer como el derecho al voto. Poder usar métodos anticonceptivos o terminar un embarazo son elementos necesarios para garantizar que sean las mujeres las que deciden cuando quieren tener hijos y poder así planear su vida personal y laboral. No pretendo trivializar el aborto, tod@s deberíamos recibir una educación sexual de calidad para conocer las consecuencias tanto de las relaciones, como de embarazos y abortos, pero es fundamental que las mujeres tengan poder sobre su propio cuerpo.

Sin embargo aún estamos lejos de eliminar el machismo de nuestras vidas. En aquellos lugares donde podemos desarrollar una carrera profesional a menudo lo hacemos con miradas por debajo del hombro, comentarios sexistas y la obligación implícita de no cometer ni el más mínimo error porque el escrutinio que sufrimos es mucho mayor, perversamente son tanto los hombres como las mujeres los que nos juzgan doblemente incluso en cosas tan nimias como la ropa. Me pareció una licencia periodística de mal gusto y poco contenido cuando informando sobre una cumbre se mencionó el atuendo de Ángela Merkel, inmediatamente pensé ¿hacen lo mismo con los líderes de países que son hombres? Y lo que es más, ¿se es mejor o peor líder por llevar un traje? Para sobrevivir a ese examen constante muchas mujeres optan por una actitud manipuladora e incluso déspota, diciendo que ser mujer en un entorno de hombres es difícil y si no se comportan así no estarían donde están. Si bien ascender siendo mujer es más difícil en muchos casos, ese argumento suena más a quiero hacer las cosas como me da la gana y me hago la víctima para conseguirlo. Así responsabilizan de su comportamiento al exterior y no tienen que molestarse en dialogar, ser amables, motivar y promover la cooperación, cosas mucho más efectivas que los gritos y despotismo pero que requieren más esfuerzo. Conste que esta critica a la manera de gestión también se aplica para los jefes, no sólo las jefas, pero los hombres lo hacen sin más y las mujeres usan como tapadera su género, haciendo flaco favor al resto de las mujeres de generaciones venideras y perpetuando estereotipos tradicionales que deberían estar fuera de la sociedad del siglo XXI.

Si necesitan un modelo a seguir podrían fijarse en Khaleesi de la serie Juego de Tronos, un de los pocos caracteres televisivos femeninos con carácter, decisión y a la vez compasión. Desde luego no abundan roles femeninos positivos y fuertes en nuestras referencias culturales. La mayoría de vídeos músicales ponen a las mujeres como objetos sexuales, tanto si son las cantantes como si son bailarinas la cosa es que tengan poca ropa y hagan poses provocadoras. Canciones, películas y series de televisión promueven el concepto de que las mujeres somos seres indefensos esperando que un hombre nos rescate. Incluso en los anuncios se pueden apreciar estos mensajes; en un anuncio del seat Ibiza el chico hace que a su pareja se le pase el enfado persiguiendo el taxi en el que ella se ha ido con el Ibiza, dando a entender que los enfados de las mujeres son una nimiedad y cualquier cosa material hará que se nos pase.

Artistas tan famosas como Beyoncé promulgan ese mensaje de mujer desvalida en la mayoría de sus canciones, llorando por su ex novio, buscando un hombre a toda costa… sin entrar en los mensajes estilísticos que envían. Normal que tantas chicas de hoy en día basen su autoestima en tener o no pareja (aunque esa pareja no sea buena para ellas) y su apariencia física, ignorando que lo importante es aceptarse y estar agusto con uno mismo porque sin eso dará igual tener un novio que ochenta. Como dice Pink en su canción Stupid Girls “dónde ha quedado el sueño de una mujer presidente, está bailando en un video al lado de 50 cent”. Ella, Kesha y de vez en cuando Lady Gaga son de las pocas artistas famosas a nivel mundial que se atreven a desafiar esta cultura de estereotipos y animar a las mujeres (y a otros sectores discriminados de la sociedad) a tomar el control de su vida y ser ellas mismas. De lo contrario se exponen a ser carnaza de depredadores emocionales y acabar con problemas de autoestima y salud muy serios como los narrados en el último libro de Lucía Extebarria “Tu corazón no está bien de la cabeza”.

Si se quiere acabar con la desigualdad de género o la discriminación de cualquier motivo lo único que hay que fomentar es el respeto y la tolerancia en el hogar y en los centros educativos. Promover que ambas partes de una pareja (y en realidad todas los habitantes del planeta) deben tratarse con respeto y admiración para tener una relación saludable y que les permita crecer personalmente y convivir. Cuantas situaciones de malos tratos y discriminación se evitarían haciendo eso en vez de enseñar lo mínimo posible y poner leyes “de igualdad” defectuosas para parchear lo que es una simple cuestión de educación y sentido común.

 

Perdiendo derechos y aún discutiendo

“El ser humano es un ser social por naturaleza”. Aristóteles

Nos agrupamos para pasarlo mejor pero también para ayudarnos. La familia es un ejemplo de ello. Normalmente establecemos y mantenemos un lazo con la gente con la que nos hemos criado y en momentos de necesidad nos apoyamos unos a otros, emocional y económicamente. Una sociedad se basa en el mismo principio pero en un grado mayor, en vez de unirse personas como en las familias, se unen las familias para ayudarse unas a otras y que todas puedan vivir mejor. En una sociedad todos los trabajos tienen su importancia, no se puede vivir dignamente si no hay barrenderos que recojan la basura o médicos que nos curen. Y aunque a algunos parece que les cuesta verlo, en una sociedad todas las personas merecen el mismo respeto y las mismas oportunidades, de lo contrario el futuro de las personas estará prederminado por la familia en la que hayas nacido.

Partiendo de estos principios podríamos concluir que ningún gobierno de España desde el 78 ha gobernado para la sociedad, dado que las privatizaciones, recortes sucesivos de derechos laborales y sociales y malversación del dinero de todos se han ido sucediendo casi con total impunidad. El actual partido del gobierno aparte de privatizar y recortar derechos ha ido un paso más allá. A base de decreto ley está dilapidando cualquier oportunidad que una persona vulnerable tenía para prosperar aumentando en 30% la desigualdad social. Asustando a la sociedad con que el coco (la Troika) nos quiere comer (rescatar al país) recorta derechos en vez de reclamar a las empresas y millonarios que pongan su granito de arena, al fin y al cabo nosotros hacemos ricas a esas empresas comprando sus productos y servicios. Todos los ciudadanos perciben estos recortes pero los siguientes sectores merecen mención por las implicaciones de futuro que conllevan.

  • Jóvenes, como dice Lucía Méndez los jóvenes están siendo los más desprotegidos de toda la sociedad, suben las tasas de educación, no se les da trabajo y tienen que recibir ayuda de los padres o abuelos para poder subsistir. Son los cimientos del futuro pero no se les da ninguna oportunidad para tener un trabajo digno (sueldo acorde con sus atribuciones y horario) que permita que se independicen y tengan una familia. En España se requieren título de carrera, master, experiencia (incluso para trabajos de junior lo cual es una paradoja) e idiomas para tener un trabajo de 700 euros. Estudiar cada vez es más caro, sin estudios ¿que tipo de trabajo se podrá conseguir? Que economía puede prosperar con su población viviendo del sector servicios porque no pueden acceder a educación superior ni conseguir un trabajo titulado. Además cuanto más tarda alguien en conseguir un trabajo laboral más tardará en plantearse construir una familia o si quiera consumir y generar demanda. El país envejecerá y sólo tendrá personas con conocimientos escasos que no conseguirán generar una economía de futuro.
  • Dependientes. Por sí vivir con una minusvália no fuera ya de por si difícil para la persona que la padece y a menudo para su entorno cercano, ahora con los recortes en la ley de dependencia personas con discapacidades tienen que escoger entre alimentos o medicinas y situaciones similares que no son dignas de una sociedad civilizada.
  • Inmigrantes. Personas que han dejado su país atrás por un futuro mejor ahora se encuentran que además de estar solos en un país extraño no tienen sanidad si no tienen trabajo, y en un país con más de seis millones de parados el trabajo no es fácil de encontrar.
  • Mujeres, están afectadas por todas las demás medidas porque hay mujeres jóvenes, estudiantes, dependientes, inmigrantes… Pero además se está intentando recortar su capacidad de decisión sobre cuando tener un hij@ (ley del aborto o exclusión de ayudas a la fecundación por orientación sexual) o su capacidad de reclamar justicia y auxilio cuando alguien abusa de ellas.

Hay muchos más sectores sociales, demasiados para un sólo texto. Mientras destrozan el estado del bienestar intentan enfrentarnos con ideología o cosas como: los inmigrantes son una carga y te quitan el trabajo y la sanidad, los jóvenes son unos NINI ni trabajan ni estudian (muchos pensarán para qué sirve estudiar si en las ofertas piden títulos y experiencia y la experiencia no te la dan porque no te contratan) o los que no pagan la hipoteca o los estudios de sus hijos son unos vagos y no merecen ninguna ayuda, aunque sea gente que trabaja pero aún así no les llega el dinero porque tienen un sueldo miserable. Todo para distraer la atención de que en realidad los recortes son para asegurar que las clases sociales no pueden escalar, para hacer que los ricos sean más ricos y menos en número. Incluso se está reinventando el término rico, ahora es una persona que gana 2000 euros tiene una casa que no es un sótano de 20m y puede ir de vacaciones al extranjero. ¿Pero quién tiene el poder de ver el futuro para saber que a él no le despedirán o caerá enfermo y pasará a necesitar ayuda para poder sobrevivir porque con su sueldo no le llega?. Da igual la ideología, recortan servicios a una clase social no a los miembros de un partido político. Como dice Pablo Iglesias esto es una lucha de clases y los de arriba van ganando. Cada vez tenemos más cosas que recuperar, hay que dejar de enfrentarse por una ideología porque da igual tu orientación política, el sueldo te ha bajado, los gastos han subido y cada día pierdes más poder adquisitivo.

 

Y a pensar quién me enseña

Tengo 31 años. Recuerdo hacer los deberes y mi madre decirme: cada vez os enseñan más tarde, esas cuentas las hacia yo con dos años menos de los que tienes ahora. Eso unido a la desgana de educar en casa porque al llegar del trabajo se está cansado explica que tantos chavales y mucha gente de mi generación sean zombies más preocupados por lo que dice la choni de turno que por la situación del país, como si el paro y la crisis no fuera con ellos y no pudieran usar el cerebro si la televisión no se lo manda.

Está claro que necesitamos más gente con capacidad de pensar e innovar, porque si no acabamos con un mejillón como mascota de una vuelta ciclista; estoy a favor de promocionar este producto pero ya puestos a promocionar productos Gallegos yo habría usado un pulpo que tiene manos y pies para usar la bicicleta y buscado otro sitio más apropiado para promocionar el mejillón que seguro que lo hay (seguro que hay mil opciones mejores que la mía pero no me he podido resistir porque lo del mejillón me parece de risa). La innovación no sale del aire, hay que fomentarla enseñando a la gente a pensar por sí misma y a tener ideas desde pequeños. Pero por alguna razón desde hace siglos estamos dejando que una minoría retrógrada controle la educación del país (con sus amigos politicos ayudándoles, los de derecha ejecutando y los de la izquierda no atreviéndose a quitarles sus privilegios) inculcando su pensamiento católico de servilismo en las escuelas, divulgando que la vida es sufrimiento para que nadie ose rebelarse y así traguemos los privilegios de la iglesia, políticos y de paso los mercados (lo cual junto al hecho de que nuestros políticos se benefician del hecho establecido explica porque no se rebelan frente al austericidio).

Este sentimiento de obediencia que hemos tenido en España mientras dejaban el país en la ruina es el pilar fundamental de la religión cristiana católica, diciendo a la población que la salvación estaba asegurada si les hacían caso como planteó Max Weber; gracias a la dictadura consiguieron educar a la generación de nuestros padres para obedecer; el cura, el médico, el banquero, el alcalde esos son los que saben porque están encima de ti, tú a callar y dar el diezmo/votar que no tienes ni idea; conclusión caciques sin alcohol por todos los lados y unos pocos contra el franquismo pero no tantos contra la religión. Como alguno se ha escapado del redil y le ha dado por pensar ahora se dedican a cambiar el programa educativo cada tres años sin ningún fin educativo real; en vez de fomentar que los españoles estén adecuadamente formados para el siglo XXI, cosa que ningún programa ha logrado (aquí algunas ideas que podrían ayudar y deberían implementar junto con otras en un pacto de estado de duración) dejan su huella ideológica y unos jóvenes más incultos cada día, para formar una sociedad cavernícola que no se rebele. Y de paso ayudan a los colegios católicos a costa de los públicos porque ya se sabe que los católicos hicieron mucho por la ciencia y el progreso…a base de quemar pensadores en la hoguera y no querer que la gente leyera.

Yo no tuve que leer libros clásicos ni antes ni durante la universidad. Cuantos más años pasan más rabia me da este hecho que cuando era pequeña veía con buenos ojos, porque poca gente de 14 años quiere leer filósofos voluntariamente. Ahora lo veo como una desventaja porque mi cerebro no está preparado para pensar de la misma manera que otro que haya recibido una educación que fomente el pensamiento libre desde joven en vez del conformismo católico. Y no es que el problema sea ser de ciencias o de letras; pensar se puede fomentar en todos los ámbitos y para todas las ramas educativas para que tengamos filósofos pero también científicos dispuestos a innovar y encontrar nuevas soluciones a los problemas por el hecho de que alguien les dijo que no se conformen con lo existente y les inculque pensar.

Esto no es un problema de ser o no ateo, el quiera rezar y creer que lo haga, yo no me meto en su vida privada (aunque muchos católicos quieran decidir a quien hay que querer o cuándo deben tener un hijo las mujeres y si no estás de acuerdo te dicen que no tienes estudios o eres terrorista, además de que irás al infierno que es una frase que nunca pasa de moda). Nos jugamos la competitividad económica y social del futuro. Si no garantizamos que los españoles estén propiamente educados no podrán trabajar ni en España (porque no sabrán estimular la economía, y viendo lo que han hecho los gobiernos estas últimas décadas parece claro que necesitamos emprendedores que fomenten el empleo) pero tampoco serán capaces de trabajar en el extranjero, nadie va a contratar a un zombie que baila la Macarena y necesita una calculadora para sumar 2+2.

La educación debe ser de calidad y gratuita para todos, con un programa de contenido para ciencias y letras que fomente el pensamiento libre y la innovación además de conocimientos, no basándolo en una ideología de hace tres milenios y falta de medios para usar las nuevas tecnologías que cada día son más esenciales en cualquier mercado laboral avanzado. Fuimos el imperio más grande del mundo, el único en el que el sol nunca se ponía; tuvimos la ciudad referente en pensamiento de la época; un español descubrió las neuronas. Me niego a pensar que una sociedad con esta herencia en las venas no sea capaz de usar las neuronas que descubrió para encontrar la solución a esta situación.

 

Ya me educo yo sola

modeloeducativoMi colegio era de monjas, la mayoría de mis profes eran monjillas que la verdad de letras y religión sabían pero de ciencias…. Cuando cambié al Instituto en COU aluciné con el nivel de ciencias de mis compañeros de otros colegios y el que se me iba a exigir a mí de repente, y eso que yo salí de BUP con una media de 8.5.  Como consecuencia siempre he arrastrado una  base muy débil en matemáticas y física, no sé muy bien cómo saqué la carrera de Ingeniería Informática si a día de hoy me cuesta hacer un ratio.

Este un problema fundamental de nuestra enseñanza, que no es independiente de dónde estudias.Yo tuve la suerte de que mis padres podían y quisieron invertir dinero extra para que yo pudiera sacar COU y la carrera pero las posibilidades de educación de una persona no deberían estar basadas en el poder adquisitivo de los padres. Me parece injusto achacar el problema al actual Ministro, si bien los recortes han empeorado esta característica, nuestro sistema educativo siempre ha sido pobre en contenido, variedad y formato. A lo que hay que añadir la falta de autoridad de los profesores y sus carencias en formación para poder educar mejor así como la cultura española ruidosa y de la picaresca que hace imposible aplicar prácticas Finlandesas como dejar la clase sin profesor y que los alumnos estudien porque es su deber.

Contenido. No es lógico que el contenido de los libros de texto tenga que cambiar según el partido que está en el poder. 2 + 2 son 4 hoy y mañana también. Los cambios en las materias sólo consiguen hacer gastar más dinero en material y desmotivar/confundir a los estudiantes. Este debería ser un elemento apolítico y se deberían generar pactos de estado a largo plazo como en Finlandia, que fueran revisados por expertos docentes para asegurarse que las materias impartidas y su contenido siguen siendo válidos. ¿cómo podemos pretender tener ideas innovadoras si no se proporcionan conocimentos estimulantes que abran el camino hacia nuevas posibilidades?

Variedad. Tan importante es dar el contenido adecuado a las materias como la existencia de un abanico de estudianteAburridoposibilidades que permitan satisfacer las necesidades de conocimiento y habilidades de cada individuo.  Muchos países reclaman Ingenieros españoles porque somos versátiles, al no estar tan especializados en una rama particular podemos adaptarnos con facilidad a diferentes situaciones; con este argumento se podría pensar que la falta de variedad es la que nos da esa versatilidad.  Sin embargo no tener opciones hace que mucha gente escoja lo menos malo para ella en vez de aquello en lo que podría explotar su potencial innato. Además está el problema de cómo mostramos las opciones existentes a los estudiantes. Yo no recuerdo ninguna feria universitaria en mi ciudad dónde pudiera ir para informarme. Yo no tuve acceso a ningún consejero que me evaluara y me dijera que podría estudiar en base a mis aptitudes (sé que otras personas en España lo tuvieron). Yo tuve que escoger por mi misma, y como mucha gente acabé una carrera que no me gustó tanto como yo esperaba. Después de dos años trabajando “de lo mío” decidí que tenía bastante y me busqué un Máster de lo que sabía que quería hacer pero no existía en España como carrera o profesión independiente, Gestión de Proyectos y me fuí. Si la gente se pregunta por qué se fugan cerebros… muchos es porque España no nos da la oportunidad de hacer lo que queremos.

educacionFormato.  La mayoría de las clases que he tenido en mi vida han sido el profesor hablando y nosotros tomando apuntes o escuchando. Este modelo asume que todos los estudiantes son teóricos, cuando en realidad ese es uno de los cuatro posibles estilos de aprendizaje. Las clases deberían cubrir estos cuatro estilos para facilitar el aprendizaje de todas las personas y mediante la alternancia potenciar la capacidad de adaptación de los estudiantes. Esto que en España parece impensable es lo que en Reino Unido se aplica con naturalidad, por ejemplo yo lo he vivido en mis cursos de formación como empleado.

Lo que yo reivindico  es un sistema educativo que ayude a potenciar los talentos innatos de cada individuo, sólo así seremos todos eficientes en nuestro trabajo, porque lo disfrutaremos a diario y seremos productivos porque lo haremos con facilidad al ser nuestra vocación. Está claro que todos debemos tener unos mínimos conocimientos de matemáticas, lengua e historia (vamos cultura básica) pero una persona que sea un artista innato no debería tener que sufrir con las integrales porque no llegará a dominarlas de la misma manera que un matemático y está perdiendo la oportunidad de mejorar su potencial artístico que sí puede ser su sustento. Ken Robinson  afirma que “el colegio mata la creatividad” al forzar a todo el mundo a comportese igual y aprender lo mismo, cuando cada persona es diferente. La realidad es que cada persona tiene unas fuerzas y debilidades propias, y como dice Tom Rath en subombilla libro “Buscardor de fuerzas 2.0”, se necesita muchísimo más esfuerzo para mejorar una debilidad que potencial una fortaleza, con el agravante de que por mucho que mejores una debilidad nunca será tan buena como la peor de tus fortalezas. ¿No será mejor que nuestros profesores nos ayuden a averiguar y mejorar nuestros puntos fuertes y las carreras que podemos desempeñar con ellos? Así estaríamos a gusto estudiando porque sería más llevadero, eliminaríamos el fracaso escolar más alto de Europa, un gran deshonor más en nuestra lista, y desarrollaríamos una carrera profesional de éxito y satisfactoria porque tendríamos las cualidades necesarias para hacerlo sin tener que tirarnos horas pensando cómo hacerlo (como pasa cuando un trabajo requiere habilidades que se nos dan mal). Por supuesto también se debe considerar la voluntad y el gusto personal,  tengo la firme convicción de que cuánto más nos guste nuestro trabajo mejor lo haremos. Ningún trabajo es perfecto, pero con este enfoque se llega muy cerca de la perfección.

Yo tuve que buscar mi camino por mí misma, pensando en qué era buena, viendo como usar eso en mi vida profesional e investigando cómo conseguirlo fuera de España (suerte que Internet ya funcionaba). Esto supuso varios años de frustración cuando estudiaba la carrera porque veía que no me iba a gustar trabajar en lo que escogí, frustración cuando trabajaba de ello y un retraso para empezar mi vocación que siempre arrastraré porque necesitaba ahorrar para el Master ( y menos mal que yo ya había aprendido por mi cuenta Inglés), pero no soy la única. La mayoría de la gente no tiene claro qué quiere hacer, ni por dónde empezar.

La crisis actual hace que nos planteemos muchas cosas, ya que lo hacemos busquemos una solución mejor en su conjunto. Sólo un sistema educativo gratuito, independiente del centro y que ayude a los jóvenes a encontrar una vocación logrará crear la base para la innovación que tanto necesitamos y un país con futuro.