El ébola debería hacerte despertar

¿Qué haría yo si estuviera al mando de un gobierno y quisiera proteger a mi población de una enfermedad contagiosa y potencialmente mortal?

cancelar todos los vuelos a y desde los países con casos declarados

– mandar cantidades ingentes de medicinas y recursos a los países con casos para que controlen la epidemia antes de que salga de sus fronteras

– montado hospitales en África para los extranjeros infectados en vez de transportarlos a sus países de origen para minimizar riesgos, aunque no deja de ser cruel elegir a quién dar tratamiento basándose en la suerte que han tenido de nacer en un país o en otro…

– proporcionado materiales y formación de calidad a todos los empleados del sector sanitario de todos los países para que estén preparados en caso de un brote

Yo no habría trasladado enfermos de ningún país a ningún sitio porque eso aumenta el riesgo exponencialmente, pero de hacerlo habría:

– usado instalaciones sanitarias de calidad con medios suficientes para gestionar esta situación si algún contagiado se despista y aparece dentro de mis fronteras

– y la parte precavida en mi me habría hecho contemplar la posibilidad de aislar a los trabajadores sanitarios que estaban arriesgando su salud haciendo su trabajo, hasta que estuviera claro que no se habían contagiado, porque en una ciudad occidental la propagación de una enfermedad es mucho más rápida y exponencial gracias al transporte público y la movilidad que tenemos (aviones, autobuses…)

Haciendo una rápida reflexión con sentido común se me ocurre que si los gobiernos hubieran querido evitar que el ebola avanzara entre la humanidad habrían tomado estas medidas o similares. Por lo tanto deduzco que ni España, Reino Unido o Estados Unidos estaban o están interesados en controlar el ébola como deberían, o de lo contrario habrían hecho las cosas de forma muy diferente. Al menos los americanos demuestran más sentido común aislando a la enfermera contagiada en higienizando su casa.

Y, ¿por qué los gobiernos que se supone elegimos para protegernos no están haciendo su trabajo? Simplemente porque la pedomocracia que tenemos no sirve a los ciudadanos si no a las corporaciones, entre las cuales se encuentra la industria farmacéutica. Todos sabemos los millones que se gastaron los gobiernos con la gripe aviar y el ridículo que hicieron porque por suerte esa enfermedad no se propagó como esperaban. Ahora han probado una segunda vez con algo más mortal y están esperando que haya suficientes casos y suficientes muertes y que todos estemos en modo pánico gritando ¡queremos la vacuna! antes de sacar la vacuna milagrosa que curará todos tus males pero de la que no sabrás los efectos secundarios que te dará…pero que más da, como no tendrás el ébola da igual que te quedes tonto por el aluminio o el mercurio que te van a meter en vena.

Eso por no mencionar las medidas de seguridad (que también pueden ser llamadas de control de la población) que se pueden llegar a implantar “por el bien de tu seguridad”. Después del 11-s nos tuvimos que acostumbrar a quitarnos los zapatos, eliminar líquidos de más de 100ml del equipaje de mano…ahora que hay una enfermedad mortal rampante los escáneres de temperatura, el control de fronteras, prohibición de reuniones por riesgo de contagio, venta de ropa especial a precios 'especiales'…quien sabe cual será nuestra realidad en unos meses…todo por nuestra salud…ya podían haber pensado en nuestra salud mientras gente seguía yendo y viniendo de zonas infectadas con una enfermedad que tiene un período de incubación de 2 a 21 días más los días que tienes síntomas y que por lo tanto alguien puede contagiarse en un país y dar la vuelta al mundo antes de haber empezado a tener síntomas y contagiar a los demás a cientos de kilómetros de distancia.

Y qué casualidad que los primeros casos en Occidente están apareciendo en otoño, cuando todo el mundo coge catarros y estornuda, moquea por doquier….haciendo que todos seamos dispersores andantes de microbios. Conspiranoica? Puede, pero me gustaría saber por qué no se han tomado medidas a tiempo y aún siguen sin tomarse, sólo Reino Unido a prohibido aviones a esos destinos a desde principios de Octubre.

Cualquier enfermedad se propaga más fácilmente en un cuerpo no un sistema inmune débil. El ébola ya está entre nosotros, no es algo efímero en África, por lo tanto lo mejor que podemos hacer es ser pro activos, dejar de comer alimentos que aumentan el ph de la sangre (un cuerpo ácido es el caldo de cultivo perfecto para las enfermedades) y aumentar la ingesta de verduras y frutas crudas ya que tienen más nutrientes y son más sanos que las harinas y los productos procesados. Al menos nuestro interior estará más fuerte si tiene que combatir la enfermedad.

Yo no soy médico, ni tengo estudios en alimentación, solamente la experiencia personal de haber tenido 4 cirugías en menos de 12 meses debido a una infección que la medicina occidental no sabía como arreglar. Cuando empecé a investigar sobre medicina holistica, homeopatía y medicina ayurvédica (originaria de la India) y cambié mi dieta es cuando empecé a ser una persona de nuevo, pero cada persona es un mundo y es fundamental investigar las posibilidades para encontrar algo que le funcione a cada uno. Cambiar la dieta es gratis y puede ayudarte a sobrevivir cualquier enfermedad, veremos como de gratis es la cura milagrosa para el ébola y a cuanta gente se habrán llevado por delante antes de dársela al ciudadano medio.

Entrar en la evidente inutilidad de los políticos y autoridades españolas para gestionar cualquier tipo de crisis requeriría tantas palabras que nadie leería este post y tardaría días en escribirlo. El prestige fue un desaste natural, ahora estamos hablando de la salud de cada ser humano, porque al perro lo han sacrificado y santas pascuas, todo arreglado. Si esta situación no hace que todos los ciudadanos, independientemente de su afiliación política se unan en contra de la incompetencia y desidia que residen en Moncloa, será que merecemos ser reconocidos en la historia por nuestra estupidez colectiva, dejando que nos traten como ovejas descerebradas demasiado asustadas para reclamar que se respete nuestra vida.

Ya no es una crisis económica, pérdida de derechos laborales, derecho a la sanidad, poder comer o poder tomarte una caña con una buena tapa. Os estáis jugando la vida cada día que dejáis a los incompetentes decidir vuestro futuro, ahora es supervivencia pura y dura. No se sí es miedo a otra guerra civil o si es el sálvese quién pueda pero a día de hoy como la gente residente en España no despierte y consiga un cambio, tenemos ébola para rato.

 

Tú tienes la solución a la crisis

Comencé el blog para intentar ofrecer ideas, perspectivas y soluciones a los problemas a los que nos enfrentamos como país y como sociedad. Sentía que aunque estaba viviendo fuera podía aportar un granito de arena por pequeño que fuera. En Agosto de 2013 debido a mis circunstancias personales y la información que me dió una de mis mejores amigas, comencé a evaluar la cadena alimentaria con más detenimiento. Que comemos, lo que contiene y sobre todo el efecto que produce en el organismo. Decir la comida basura engorda es sólo la punta del iceberg. Todos sabemos que es nociva pero no mucha gente sabe cómo afecta al sistema inmune y a las emociones, directamente facilitando/provocando todo tipo de enfermedades y no sólo colesterol como comúnmente se sabe.

Al empezar a mirar a los alimentos y el “veneno” que llevan por dentro, porque incluso la harina de trigo lleva productos químicos que son perjudiciales para nuestro organismo, es inevitable cuestionarse por qué los gobiernos consintieron durante años que las grandes multinacionales como Mcdonalds usaran un derivado del amoniaco para blanquear sus hamburguesas o están de acuerdo con que la mayoría de productos envasados contengan una forma u otra de leche animal, azúcar y harina que la industria alimentaria utiliza para generar adicción a sus productos. Esos componentes aumentan la acidez de nuestro cuerpo, disminuyen nuestras defensas y además crean una sensación de dependencia muy fuerte, sólo hay que intentar dejar de comer queso o chocolate unas semanas para ver el mono que entra, los antojos son manifestaciones de una adicción y un problema emocional, no pasan por que sí. Si hay documentos científicos que prueban esto, ¿por qué los gobiernos no nos protegen y nos aconsejan comer sano y natural? Ver esta realidad hizo cuestionarme durante estos meses de silencio el sentido de un sistema que está tan sumamente corrompido y el objetivo de este blog, temas que aún no he resuelto del todo.

Es evidente que la estructura social y económica de hoy en día está controlada por las grandes multinacionales y la economía se basa en aumentar los beneficios económicos de las corporaciones a costa de lo que sea, incluso nuestra salud. De hecho cuanto más enfermemos más ganaran porque muchas de las empresas que producen alimentos también producen fármacos, por ejemplo Monsanto. Hace poco vi la película Mandela, un largo camino hacia la libertad. Al seguir los argumentos éticos que Mandela expone al cuestionar el sistema legal en su país durante el aparheid me quedó claro que la clase media y obrera en todo el planeta se está enfrentando a una represión similar dentro del sistema económico actual. Explotación laboral bajo pretextos económicos falsos (¿por qué seguimos evaluando economías según el PIB cuando teorías como el decrecimiento económico serían más justas y sostenibles a largo plazo?). Un reparto de riqueza injusto basado en el país en el que has nacido y cuanto contribuye tu profesión a la economía porque los salarios de un barrendero nunca serán los de un banquero aunque evitar que se extiendan plagas de ratas tiene mayor valor social que mirar números en una pantalla, pérdida de derechos en todas las ramas, en resumen la obligación de cumplir las leyes de un sistema que no nos protege si no que nos usa para su propio beneficio, nos hemos convertido en esclavos pero como no vemos cadenas y podemos ir de fiesta no queremos verlo.

La crispación que esto está provocando se puede sentir en todos los países. La gente reclama los derechos que les están quitando, con protestas en la calle, huelgas, movimientos sociales. Reclamar lo que uno cree justo es necesario, pero es hora de que la gente encuentre maneras más efectivas de hacer daño a quienes tienen el poder. Cambiar a quién está en un gobierno puede tener un efecto pero las corporaciones conseguirán corromper a quién llegue después a no ser que vayamos a la raíz del problema. En el sistema actual el dinero es el motor de todo. Las compañías tienen beneficios porque la gente se gasta su dinero en productos que en realidad el 90% de las veces no necesita. Con el marketing, las modas y la toda la parafernalia asociada han conseguido volvernos zombies vivientes, enchufados a internet, la televisión, el ordenador y la comida procesada que para remate al suprimir el sistema inmune consigue adormilar el cerebro y reducir los niveles de energía por sí alguien tiene la intención de tener alguna idea brillante…Vale la pena mencionar que según la medicina India o las muchas técnicas de medicina holistica, una enfermedad es la manifestación de un desequilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

La única manera de cambiar el sistema es dejar de tener la necesidad impulsiva de comprar cosas. Es evidente que los niveles de enganche a matrix están por las nubes, nadie quiere dejar de tener un smartphone último modelo, ni comprar ropa de moda, ni ir a restaurantes, porque entonces muchos dicen que no tienen una vida…. Y ahí está el quiz de la cuestión. Han conseguido programarnos para satisfacer nuestras necesidades emocionales con productos externos porque saben que es mucho más fácil que tener que mirarse en el espejo y resolver lo que nos hace infelices. Está bastante asumido en la sociedad que el alcohol y las drogas se usan “para pasarlo bien”, que es la manera jocosa de decir quiero llenar/olvidar este vacío interior así que me voy a emborrachar. Cuando algunos están tristes se van de compras. Otro mecanismo usado por casi el 100% de la población con más o menos conocimiento de causa es la comida, infinitos estudios ligan la obesidad con depresión y la necesidad de comer ciertos alimentos con determinados estados emocionales. Todo esto juega en beneficio de las corporaciones, mientras pensemos que los vacíos los podemos llenar con cosas ellos siempre encontraran la manera de producirlas y venderlas en un paquete bonito, con mucho azúcar para que no se noté el veneno que llevan dentro.

Debemos aprender a mirar en nuestro interior. Aceptarnos tal y como somos es el primer paso para poder estar en paz con nosotros mismos y dejar de tener vacíos que satisfacer con cosas. También nos ayudara a ser mejores con los demás y más tolerantes. Mucha gente expresa su frustración interna siendo agresivo con su alrededor, cambiar el interior romperá ese círculo vicioso de negatividad. Una vez que consigamos sentirnos llenos y ver que nosotros mismos podemos proporcionarnos la felicidad sin necesidad de comprar nada, dejaremos de estar enganchados a matrix y podremos empezar a luchar de una manera más productiva, porque a día de hoy lo que estamos haciendo es hacerles cosquillas y hacer que se partan de risa.

 

Corruptos en ideologías

Crecí escuchado que los del PSOE eran unos ladrones. Nací en 1982 y cuando empece a tomar conciencia de la política y las noticias era la época de Roldán, Filesa, los GAL y la decadencia de Felipe González. Al pasar los años iban saliendo escándalos en alcaldías del PP pero nunca nada comparable. Luego llego la Gürtel y mucha gente de izquierdas lo usa para atacar a la ideología contraria y porque se sienten mejor viendo pruebas de que no sólo el PSOE ha malversado fondos. Muchos ciudadanos han empezado a pensar que todos los políticos son iguales y que no hay nada que hacer, simplemente porque los dos partidos mayoritarios han hecho los mismos estragos al erario público. El víctimismo y derrotismo triunfa mientras los ladrones de traje siguen robando porque no nos ponemos de acuerdo ni para echarlos.

Para más inri no sólo hay ladrones en el PP y PSOE; CIU, el partido Gil, su heredero cachuli, UGT, partidos nacionales a nivel regional como los ERE de Andalucía, alcaldías y tantas organizaciones con acceso a dinero público se dedican a usar el dinero de todos para su propio beneficio, o el de sus allegados que es imposible nombrarlas todas.

Este comportamiento duele más cuando lo hace alguien con el que, en teoría, compartes una ideología política. Cada ideología trata de disculpar sus paños sucios y atacar a los demás por los suyos. Miran a la ropa del otro para no mirar la pila que se les acumula en su lavadora, la hipocresía viene de serie en el ser humano y es muy difícil erradicarla.

Cualquier malversación de fondos públicos es un crimen contra el estado, sea quién sea el que lo comete. Personalmente me duele en el orgullo doblemente y me parece infinitamente más deleznable cuando el que lo ejecuta es alguien con ideas progresistas. O mejor dicho cuando los ladrones que cometen el delito van de progresistas escudándose en una ideología con la que en realidad no tienen nada que ver y que están usando como método de recaudación. De lo contrario una organización para los trabajadores no robaría el dinero de los trabajadores para otros fines. Del mismo modo hay muchas personas conservadoras que condenan los estropicios de organizaciones afines con sus ideas.

Cada uno deberíamos analizar lo que hacen las organizaciones con las que estamos de acuerdo ideológicamente y exigirles limpieza y transparencia en vez de exigir a los demás lo que nosotros no somos capaces de conseguir en nuestro entorno. Quizá eso nos ayude a ver que todas las ideas tienen valor en una sociedad, siempre y cuando respeten los derechos humanos fundamentales y se apliquen en pos del beneficio de la mayoría. Uno de los problemas más serios que hay en el planeta es la falta de tolerancia con las ideas ajenas, a parte de motivos económicos esa es la causa de muchas de las guerras. En España se traduce en la imposibilidad de sentar unas bases para que todos los sectores que están en desacuerdo con la situación actual se unan y consigan hacer el trabajo necesario para cambiar el sistema en el que estamos. Salir un día a la calle a una protesta es un gesto positivo pero no va a resolver el problema. Sin embargo es todo lo que hacen la mayoría y luego se quejan de que no se consigue nada porque ellos pusieron mucho esfuerzo dos horas y quieren una recompensa desproporcionada e inmediata. Preferimos discutir y criticar las ideas de los demás en vez de abrir la mente al compromiso y movernos del sofá.

Hay que dejar atrás las ideas de que este bando es más ladrón que esté otro y echar a todo el que haya robado. Los chorizos están entre nosotros y pueden ponerse una chaqueta azul, una roja o una morada, eso no les hace menos ladrones ni menos peligrosos sólo mejor camuflados. La corrupción está en la personalidad, no en la ideología.

 

Efectos secundarios del catolicismo

“La religión es el opio del pueblo”, Karl Marx

Es una cita amada por los ateos y odiada por quienes practican alguna religión. Cualquier religión o creencia puede ser muy positiva si ayuda a la persona a ser mejor consigo misma y con su entorno. Sin embargo debido al interés de quienes controlan las religiones, tergiversando los mensajes de los profetas, a menudo la religión consigue que los fieles dediquen sus energías a imponer su creencia, se distraigan con argumentos nimios y limiten su interacción con otros seres humanos para beneficio, a menudo económico, de los jefes del templo en cuestión.

Hay ejemplos de todo tipo, desde los extremismos islámicos y cristianos que obligan a la mujer a cubrirse, a las cruzadas o el terrorismo de Al Qaeda. Cuando uno se va a vivir a otro país inmediatamente se encuentra con una serie de conflictos sociales que antes no se apreciaban. No es sólo el hecho de que los españoles comemos a la una o las dos de la tarde, o que seamos tan expresivos hablando que otras culturas piensen que estamos enfadados porque nuestro tono de voz es más alto de lo que ellos estipulan tono normal. Hay muchos detalles más y muchos de ellos con el paso del tiempo los he acabado relacionando con la religión católica, predominante en España.

Puritanismo limitante. Con esto quiero decir cosas tan nimias como nuestra concepción de que quitarse los zapatos es de mala educación. Cuando empecé a trabajar fuera de España me llamaba mucho la atención que algunos de mis compañeros se descalzaran cuando se sentaban en su mesa, y de hecho caminan descalzos si van a un sitio relativamente cercano. No por más taparse y estar incómodos con la ropa o los zapatos vamos a ser más eficientes, todo lo contrario, cuanto más agusto estés más productivo serás porque en vez de pensar cada dos minutos que te duele el pie porque el zapato te hace daño estarás concentrado en tu trabajo. Pero de alguna manera muchos de nosotros pensamos que lo importante son las apariencias y que los pies son algo sucio que hay que esconder. Asociamos que hay que llevar la ropa adecuada para la situación concreta y si no parece que estas fuera de lugar y haciendo el ridículo porque no sigues las normas que alguien ha decidido por ti. En Noruega toman el sol en ropa interior y nadie se molesta.

Otro rasgo cultural relacionado con la religión es la idea que ronda en nuestra sociedad de que el trabajo es malo porque supone un esfuerzo y lo bueno es estar vagueando todo el día. Esta percepción se reduciría si la gente aprendiera a encontrar un trabajo que se le diera bien y le gustara pero a falta de eso deberíamos mover la sociedad hacia la percepción calvinista de que el trabajo sirve para redimirse y mejorarse a sí mismo. Esto no significa que haya que trabajar 20 horas al día si no que se trabaja viéndolo como una tarea de desarrollo personal en vez de una carga.

Así mismo viendo todo lo que la sociedad española está aguantando me pregunto si parte de la razón de tanto aguante estará en la idea religiosa de que hay que sufrir en esta vida para llegar al cielo. Una frase que parece que no tiene mucha miga pero en realidad induce a quien la escucha la idea de que sea sumiso, que todo lo que aguante ahora le será compensado en otra vida. Esta concepción católica no es promulgada en otras religiones. El judaísmo inculca a sus seguidores prosperar en la vida para poder ayudar a los más desfavorecidos, de ahí que sean muy propensos a meterse en negocios y amasar fortunas y a defender sus derechos en contra de situaciones adversas (cosa que incluso hacen demasiado a raja tabla). Quizá la actitud de sumisión ya la estamos acarreando desde hace siglos. Los sacerdotes protestantes en la Edad Media enseñaban a leer y escribir a sus creyentes para que pudieran acceder a la religión por ellos mismos y ser más autosuficientes, sin embargo los sacerdotes católicos intentaban por todos los medios que sus seguidores fueran analfabetos, porque así pueden tener más poder. La consecuencia es la actitud general de servilismo que hay en la sociedad actual, buscando líderes en vez de ser cada uno nuestro propio líder y pensar por nosotros mismos.

No pretendo ofender a quien tiene esta creencia, simplemente resaltar algunas facetas de nuestra cultura que no se dan en otros países y que asocio a la religión cristiana católica. De hecho muchas de estas características también se reflejan en sociedades con otro tipo de creencias como el Islam. En la mayoría de los casos porque a menudo la religión se practica de una forma limitante, imponiendo restricciones en base a la interpretación de una u otra persona sobre lo que un profeta dijo en su paso por este planeta. Si alguien decide creer en una u otra deidad debe ser libre de hacerlo. Ojalá todas las religiones avanzaran hacia una manera de complementar la vida y el espíritu del creyente en vez de restringir de manera absolutista su día a día bajo pena de arder en el infierno. Para mi eso no es religión es intentar controlar a la sociedad a base de terror.

 

Son Pedomocracias no democracias

“La democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando” Winston Chuchill

Desde que somos pequeños nos han dicho que la democracia es el sistema político con más libertad e igualdad; que podemos reconocer los países que son democráticos porque en ellos la gente tiene libertad para votar a sus gobernantes. Y como el voto es algo personal y se puede cambiar, se presupone que quien gana unas elecciones tiene el apoyo de la mayoría de su sociedad, o mejor dicho de la mayoría que ha ido a votar, detalle que se olvida a menudo. Lo que los ganadores hagan desde las elecciones hasta las siguientes parece que no tiene tanta importancia, y ya hemos comprobado lo honestos que son todos en sus programas electorales.

La realidad es que salvo comunidades de vecinos, o localidades muy pequeñas en las que las decisiones se tomen siempre por votación personal y directa, no hay democracias ni países democráticos, sólo pedomocracias que sirven de ilusiones democráticas para que la plebe no se preocupe por estos menesteres. Lo único que tienen que hacer es coger un papel cada cuatro años y listo, país democrático. Como dijo el presidente Barlett en la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca la realidad es que Estados Unidos se gobierna de modo representativo, las elecciones sirven para elegir representantes y después se delegan en ellos las decisiones legislativas. Y así el resto de países que se llaman democráticos.

En la implementación actual de la democracia hay muchos espacios para que la corrupción se abra paso y acabe controlando el sistema limitando la voz de la mayoría. Las leyes electorales tienen un papel fundamental a la hora de elegir gobernantes. En España se da más valor a un voto para uno de los dos partidos mayoritarios o de una región nacionalista. En Estados Unidos se cambian las circunscripciones con cada censo y el partido en el poder las define de manera que nichos del partido contrario queden fracturados y necesiten más votos para conseguir un representante, por no mencionar las leyes que se están promoviendo para restringir el acceso al voto.


El dinero inunda las campañas electorales, los partidos políticos y a los políticos. En unos países el dinero lo reciben los candidatos o los partidos para sus campañas además de los lobbies que a base de talón promueven las leyes que favorecen a quienes les pagan; en los países más corruptos el dinero va a todos lados menos a los ciudadanos de a pie. Las propuestas/problemas de quienes no tienen dinero no tienen tanta resonancia como las de los millonarios, porque hemos construido un sistema fácilmente corrompible. Ni siquiera países dónde hay elecciones populares hasta para ser fiscal o shérif, y por lo tanto los ciudadanos tienen más capacidad de elección de sus representantes a todos los niveles regulan eficazmente la influencia de los millonarios en la política. Un ejemplo es Estados Unidos, donde diferentes estudios académicos de Larry Bartels y Martin Gilens han demostrado que los representantes estadounidenses atienden de manera consistente a los intereses de sus votantes más ricos, por si la evidencia que podemos notar día a día no fuera suficiente prueba de ello.

Cuando se habla de las diferencias entre democracia y dictadura se definen las segundas como alguien que impone su gobierno sobre una población sin que los ciudadanos puedan elegir libremente. Si día a día notamos que los ricos están imponiendo las políticas que les interesan esté quien esté en el gobierno ¿de qué sirven las elecciones? ¿por qué la gente lo sigue llamando democracia? Es una pedomocracia o dictadura de los ricos, para ser más finos.

El problema no está tanto en que sea un sistema representativo lo cual bien implantado facilita la vida de los ciudadanos, sino que los representantes sólo defienden los intereses de los ricos. Logísticamente sería complicado que todo el país redactara las leyes conjuntamente, pero en la era de la tecnología es muy sencillo enviar una encuesta online a los votantes de una circunscripción pidiendo opinión sobre las leyes que se van a votar para que el/la representante sepa que votar, y así tendríamos una democracia donde los representantes votan de acuerdo a lo que la mayoría de sus representados quieren. A mi eso me suena más a democracia.

La sociedad debe concienciarse y educarse en política, todas sus opciones, consecuencias etc.. Si no aprendemos a pensar y dedicar el tiempo necesario a tomar las decisiones que nos parezcan adecuadas, otros las tomarán por nosotros y ya estamos viendo con que resultados. Delegar las responsabilidades políticas en representantes corruptos sólo nos empobrece. Cambiar a los representantes y seguir mirando hacia el otro lado sólo hará que en unos años los nuevos representantes estén tan corruptos como los que se fueron, el sistema se encargará de ello. La solución es reclamar nuestra voz. Los políticos lucharán contra un sistema como este porque elimina el poder y los privilegios de los que disfrutan ahora. Habrá gente en contra porque para ellos delegar estas decisiones es demasiada responsabilidad y no confían en el juicio de los demás, o mejor dicho en cualquier juicio que no sea el suyo. La realidad es que no hay dos personas que piensen exactamente igual en todo. Debemos aprender a convivir con los demás y a ver que nos unen más cosas que nos separan porque si no reclamamos nuestro derecho a decidir, los de siempre seguirán decidiendo por nosotros cada vez desde más arriba.

 

3 nichos culturales para la #MarcaEspaña

Hay muchas maneras de mejorar las exportaciones y la imagen de un país. A menudo lo que se busca es aumentar el número de ventas que las empresas de un país tienen en el extranjero porque es lo más sencillo. Todos los países tienen algún tipo de industria, en vez de inventar cosas nuevas se aprovecha lo que existe y se intenta maximizar. Como cuenta José Carlos Díez en “Hay vida después de la crisis” en los últimos años España ha conseguido varias empresas españolas que se han convertido en multinacionales, Inditex, Telefónica, Santander, Iberdrola. Sin embargo estas empresas no están bien consideradas por los españoles porque de puertas para dentro se comportan de forma egoísta, evadiendo impuestos y despidiendo gente incluso cuando tienen miles de millones de beneficios.

Otra manera sencilla de mejorar la imagen de un país y generar beneficios es a través de su cultura. Estados Unidos ha conseguido a través de una potente industria cinematográfica exportar todas sus costumbres y hacer que Santa Claus substituya a los Reyes Magos en España o que decenas de paises occidentales celebren Halloween además de sus propias fiestas de carnavales. Pero el cine es sólo una herramienta, la sustancia está en la cultura de cada país. Lo que resulta una verdadera pena es que países como España con más recursos artísticos de los que disponer que la mayoría, no los aproveche ni para mejorar su imagen ni para combatir la crisis económica generando ingresos. A continuación hay algunas ideas que espero que alguien con los medios adecuados ponga en práctica.

Historia. Además de promocionar nuestra historia con turismo también podemos hacerlo mediante películas, series de televisión y novelas. Si bien el cine puede ser un método de entretenimiento, también puede ser una manera de exportar cultura e incluso mejorar la imagen de un país. Un país que en la Edad Media fue un imperio tiene mucho que contar. Nuestro cine a mejorado mucho en la última década y varios actores y directores son ahora reconocidos mundialmente. Podríamos aprovechar esa circunstancia para hacer películas interesantes que transmitieran nuestra historia, quizá también adaptaciones modernas. Prácticamente no hay películas sobre hechos tan importantes como los viajes de Cristóbal Colón, la reconquista de España comenzada por Pelayo, la historia de los reyes católicos, la construcción y/o caída de nuestro imperio o la inquisición. Si bien estos hechos pueden resultar sensibles para ciertos grupos sociales, narrados con respeto y veracidad pueden hacer que gente de otros países y nosotros mismos valoremos más España. No debemos avergonzarnos de nuestro pasado, si no aprender de él y aprovecharlo para mejorar el futuro. En el Reino Unido y Estados Unidos se producen documentales y películas constantemente simplemente para explicar la historia del país a sus habitantes y de paso generar algo de beneficio económico. Hechos tan oscuros y macabros como los asesinatos de Jack el Destripador han generado películas, documentales e incluso tienen demanda para hacer todos los días tours guiados por Londres. Para ellos es un motivo de orgullo conocer su pasado. Y lo mismo tendríamos que pensar nosotros. Si no lo hacemos otros contarán nuestra historia para su beneficio como ha pasado en películas británicas sobre la reina Isabel I, donde no se deja muy bien parado a Felipe II o la serie Los Borgia protagonizada por Jeremy Irons.

Literatura. ¿Qué pasaría si el Quijote fuera un personaje literario estadounidense? Habría al menos diez películas sobre él con diferentes ángulos narrativos, con estrellas de Hollywood y puede que también alguna animada; además se habrían creado productos de merchandaising y seguramente series de televisión. Un libro español no tiene acceso fácil a actores o directores ni a inversores extranjeros que suelen tener el capital. Sin embargo cuando se trata de uno de los libros más traducidos del mundo y un referente en la literatura de la época, con un mensaje tan claro y tan potente como el valor de los ideales, integridad y tenacidad, debe tenerse la suficiente persistencia y audacia para conseguir darle la relevancia y proyección que se merece y sacar inversores de debajo de las piedras. Si se consiguiera asociar a España con los valores del Quijote muchos dejarían de vernos como una panda de vagos fiesteros. Y como ésta tenemos decenas de obras sobre las que podríamos capitalizar y mejorar nuestra imagen.

Idioma. El castellano es uno de los idiomas más hablados. Con el desarrollo económico de varios países de América latina cada vez más empresas quieren instaurarse en esos mercados. En todo el mundo los estudiantes de castellano están aumentando, sin embargo nosotros no estamos capitalizando el hecho de que somos el origen de ese idioma como ha mencionado Miguel Ángel Revilla. Los británicos tienen un sistema de certificación oficial con 4 millones de estudiantes al año en más de cien paises. Todo el mundo ha oído hablar del First, Advanced… El instituto Cervantes tiene el equivalente, los diplomas DELE, pero no los conoce ni el tato. Además las academias que enseñan nuestro idioma en el extranjero no hacen distinción entre profesores españoles o de América del Sur, porque nosotros no hemos desarrollado una identidad propia en este tema.

Hay más facetas de la cultura española que se pueden promocionar. Si a mí que no tengo ninguna formación en publicidad se me ocurren todas estas cosas, ¿porque ningún gobierno con tantos expertos a su disposición no las pone en práctica? Les hemos consentido que se venda la imagen de sol y playa en parte porque a menudo parece que nos cuesta ver que somos mucho más. Los escándalos y nuestras diferencias nublan las cosas buenas que tenemos. Ensalzamos a alguien cuando triunfa y lo hechamos abajo a la mínima de cambio, los deportes dan muchos ejemplos. Cuantas veces se ha dicho de Nadal que ya no va a ganar nada…menos mal que Rafa demuestra una y otra vez su tenacidad y su calidad.

Todos los países tienen cosas buenas y malas pero eso no significa que no debamos estar orgullosos de las cosas buenas que tenemos y sobre todo que no las promocionemos. Si para estar más orgullosos y promocionar nuestro país sentimos que debemos cambiar cosas adelante; empecemos a señalar y estigmatizar a corruptos en nuestro entorno y cambiemos la tolerancia existente hacia ellos. Pero a la vez hay que despertar y empezar a vender las cosas buenas que tenemos si queremos que nuestro país sea una referencia mundial. Tener algo malo no significa que todo sea malo, si sólo ensalzamos lo malo la gente nunca verá lo bueno.

 

El dinero no da la felicidad

Un principio básico del libre mercado es que las cosas tienen el precio que la gente está dispuesta a pagar. Cuando hay gente que paga mil euros por un par de zapatos esos zapatos por arte de magia se vuelven exclusivos y mucha más gente los quiere comprar aunque algunas mujeres tengan que amputarse un dedo para poder llevarlos. Sarna con gusto no pica. Esa manera de fijar los precios también se aplica cada vez más a productos de primera necesidad como un techo dónde cobijarse (no todo el mundo tiene que comprar una casa pero los alquileres son tan caros como una hipoteca y en algún sitio tiene que vivir la gente). La realidad es que así los empresarios no tienen límite a lo que pueden pedir y cada vez se disminuye más la calidad de vida de los trabajadores mientras se aumenta la de los millonarios.

Además nos bombardean con anuncios sugiriendo en que gastar el dinero, a veces creando necesidades que no son reales. La prensa rosa se dedica a contar lo que los ricos tienen, sembrando la envidia entre los que lo leen para convencer a la gente de que tienen que conseguir más dinero y comprar más. A la vez se consigue abstraer a la gente de la realidad, porque se preocupan más de comprar un artículo de moda que de encontrar lo que les hace infelices e intentan suplantar con cosas materiales. Por eso no se ven muchos anuncios o medios inculcando leer libros, ahorrar o pensar por uno mismo, para que todo el mundo siga en el rebaño dirigido por los que están arriba.

Comprar no da la felicidad. El dinero es necesario para poder tener una vida digna. Pero no suficiente para ser feliz. Una vez cubiertas las necesidades básicas con un poco de holgura para no tener que mirar por cada céntimo ¿por qué obsesionarse con más dinero? Cuando se padece una enfermedad por un largo tiempo, para la cual da igual cuanto dinero tengas en el banco porque no se sabe como curarla, se aprende que el dinero aunque necesario no es suficiente. También es algo que aprende la gente que sufre un accidente serio y tiene una segunda oportunidad. Los egipcios enterraban a sus difuntos con posesiones para que las disfrutaran en la otra vida. Pero la realidad es que cuando morimos el dinero no viene con nosotros. Todo lo que consigas se va a quedar en este planeta.

Hay gente que dirá que lo hacen para dejar una herencia a sus hijos, pero la mejor herencia que se puede dejar son valores éticos que hagan a los hijos estar orgullosos de cómo se han comportado sus padres. Sin embargo un gran número de españoles se empeñan en hacer creer al resto que lo mejor es conseguir el dinero con el mínimo esfuerzo posible y que el que no lo hace así es tonto. ¿Qué pensarán los niños de Urdangarín, o de Blesa o de toda la gente que se aprovecha de la sociedad? Puede que algunos estén de acuerdo como sus progenitores en que el fin justifica los medios y que lo más importante es el dinero. Pero más de uno se dará cuenta de que el dinero no vale de nada si no puedes disfrutarlo con tranquilidad porque vayas donde vayas la gente te señala y estigmatiza como dice Miguel Ángel Revilla.

Es lícito y positivo tener ambición y ganas de superación. Pero debemos controlar estos sentimientos y enmarcarlos en las normas éticas y legales que rigen una sociedad. Seguir el consejo de Vigdis Finnbogadóttir, ex presidenta islandesa, y cultivar la autodisciplina que ha sido muy débil en los últimos años. Hacer autoanálisis en vez de vivir haciendo lo que hacen los demás sin cuestionarnos las consecuencias para la sociedad. Y a la vez hacer que quien no siga estas normas se tenga que avergonzar. Además debemos aprender a mirar para abajo. Hay mucha gente que vive peor que nosotros, sea cual sea nuestra situación particular. Si sólo miramos para arriba seguiremos perdiendo derechos por no valorar lo que tenemos y la pobreza nos irá alcanzando. Es más fácil robarle a alguien que no está mirando o se muestra indiferente por sus posesiones. Seamos conscientes de lo que tenemos y valoremoslo todos los días sin obsesionarse por cosas materiales. Sólo así podremos luchar por recuperar lo que nos han quitado en los últimos años y no volver a perderlo en el futuro.