El ébola debería hacerte despertar

¿Qué haría yo si estuviera al mando de un gobierno y quisiera proteger a mi población de una enfermedad contagiosa y potencialmente mortal?

cancelar todos los vuelos a y desde los países con casos declarados

– mandar cantidades ingentes de medicinas y recursos a los países con casos para que controlen la epidemia antes de que salga de sus fronteras

– montado hospitales en África para los extranjeros infectados en vez de transportarlos a sus países de origen para minimizar riesgos, aunque no deja de ser cruel elegir a quién dar tratamiento basándose en la suerte que han tenido de nacer en un país o en otro…

– proporcionado materiales y formación de calidad a todos los empleados del sector sanitario de todos los países para que estén preparados en caso de un brote

Yo no habría trasladado enfermos de ningún país a ningún sitio porque eso aumenta el riesgo exponencialmente, pero de hacerlo habría:

– usado instalaciones sanitarias de calidad con medios suficientes para gestionar esta situación si algún contagiado se despista y aparece dentro de mis fronteras

– y la parte precavida en mi me habría hecho contemplar la posibilidad de aislar a los trabajadores sanitarios que estaban arriesgando su salud haciendo su trabajo, hasta que estuviera claro que no se habían contagiado, porque en una ciudad occidental la propagación de una enfermedad es mucho más rápida y exponencial gracias al transporte público y la movilidad que tenemos (aviones, autobuses…)

Haciendo una rápida reflexión con sentido común se me ocurre que si los gobiernos hubieran querido evitar que el ebola avanzara entre la humanidad habrían tomado estas medidas o similares. Por lo tanto deduzco que ni España, Reino Unido o Estados Unidos estaban o están interesados en controlar el ébola como deberían, o de lo contrario habrían hecho las cosas de forma muy diferente. Al menos los americanos demuestran más sentido común aislando a la enfermera contagiada en higienizando su casa.

Y, ¿por qué los gobiernos que se supone elegimos para protegernos no están haciendo su trabajo? Simplemente porque la pedomocracia que tenemos no sirve a los ciudadanos si no a las corporaciones, entre las cuales se encuentra la industria farmacéutica. Todos sabemos los millones que se gastaron los gobiernos con la gripe aviar y el ridículo que hicieron porque por suerte esa enfermedad no se propagó como esperaban. Ahora han probado una segunda vez con algo más mortal y están esperando que haya suficientes casos y suficientes muertes y que todos estemos en modo pánico gritando ¡queremos la vacuna! antes de sacar la vacuna milagrosa que curará todos tus males pero de la que no sabrás los efectos secundarios que te dará…pero que más da, como no tendrás el ébola da igual que te quedes tonto por el aluminio o el mercurio que te van a meter en vena.

Eso por no mencionar las medidas de seguridad (que también pueden ser llamadas de control de la población) que se pueden llegar a implantar “por el bien de tu seguridad”. Después del 11-s nos tuvimos que acostumbrar a quitarnos los zapatos, eliminar líquidos de más de 100ml del equipaje de mano…ahora que hay una enfermedad mortal rampante los escáneres de temperatura, el control de fronteras, prohibición de reuniones por riesgo de contagio, venta de ropa especial a precios 'especiales'…quien sabe cual será nuestra realidad en unos meses…todo por nuestra salud…ya podían haber pensado en nuestra salud mientras gente seguía yendo y viniendo de zonas infectadas con una enfermedad que tiene un período de incubación de 2 a 21 días más los días que tienes síntomas y que por lo tanto alguien puede contagiarse en un país y dar la vuelta al mundo antes de haber empezado a tener síntomas y contagiar a los demás a cientos de kilómetros de distancia.

Y qué casualidad que los primeros casos en Occidente están apareciendo en otoño, cuando todo el mundo coge catarros y estornuda, moquea por doquier….haciendo que todos seamos dispersores andantes de microbios. Conspiranoica? Puede, pero me gustaría saber por qué no se han tomado medidas a tiempo y aún siguen sin tomarse, sólo Reino Unido a prohibido aviones a esos destinos a desde principios de Octubre.

Cualquier enfermedad se propaga más fácilmente en un cuerpo no un sistema inmune débil. El ébola ya está entre nosotros, no es algo efímero en África, por lo tanto lo mejor que podemos hacer es ser pro activos, dejar de comer alimentos que aumentan el ph de la sangre (un cuerpo ácido es el caldo de cultivo perfecto para las enfermedades) y aumentar la ingesta de verduras y frutas crudas ya que tienen más nutrientes y son más sanos que las harinas y los productos procesados. Al menos nuestro interior estará más fuerte si tiene que combatir la enfermedad.

Yo no soy médico, ni tengo estudios en alimentación, solamente la experiencia personal de haber tenido 4 cirugías en menos de 12 meses debido a una infección que la medicina occidental no sabía como arreglar. Cuando empecé a investigar sobre medicina holistica, homeopatía y medicina ayurvédica (originaria de la India) y cambié mi dieta es cuando empecé a ser una persona de nuevo, pero cada persona es un mundo y es fundamental investigar las posibilidades para encontrar algo que le funcione a cada uno. Cambiar la dieta es gratis y puede ayudarte a sobrevivir cualquier enfermedad, veremos como de gratis es la cura milagrosa para el ébola y a cuanta gente se habrán llevado por delante antes de dársela al ciudadano medio.

Entrar en la evidente inutilidad de los políticos y autoridades españolas para gestionar cualquier tipo de crisis requeriría tantas palabras que nadie leería este post y tardaría días en escribirlo. El prestige fue un desaste natural, ahora estamos hablando de la salud de cada ser humano, porque al perro lo han sacrificado y santas pascuas, todo arreglado. Si esta situación no hace que todos los ciudadanos, independientemente de su afiliación política se unan en contra de la incompetencia y desidia que residen en Moncloa, será que merecemos ser reconocidos en la historia por nuestra estupidez colectiva, dejando que nos traten como ovejas descerebradas demasiado asustadas para reclamar que se respete nuestra vida.

Ya no es una crisis económica, pérdida de derechos laborales, derecho a la sanidad, poder comer o poder tomarte una caña con una buena tapa. Os estáis jugando la vida cada día que dejáis a los incompetentes decidir vuestro futuro, ahora es supervivencia pura y dura. No se sí es miedo a otra guerra civil o si es el sálvese quién pueda pero a día de hoy como la gente residente en España no despierte y consiga un cambio, tenemos ébola para rato.

 

Anuncios

Tú tienes la solución a la crisis

Comencé el blog para intentar ofrecer ideas, perspectivas y soluciones a los problemas a los que nos enfrentamos como país y como sociedad. Sentía que aunque estaba viviendo fuera podía aportar un granito de arena por pequeño que fuera. En Agosto de 2013 debido a mis circunstancias personales y la información que me dió una de mis mejores amigas, comencé a evaluar la cadena alimentaria con más detenimiento. Que comemos, lo que contiene y sobre todo el efecto que produce en el organismo. Decir la comida basura engorda es sólo la punta del iceberg. Todos sabemos que es nociva pero no mucha gente sabe cómo afecta al sistema inmune y a las emociones, directamente facilitando/provocando todo tipo de enfermedades y no sólo colesterol como comúnmente se sabe.

Al empezar a mirar a los alimentos y el “veneno” que llevan por dentro, porque incluso la harina de trigo lleva productos químicos que son perjudiciales para nuestro organismo, es inevitable cuestionarse por qué los gobiernos consintieron durante años que las grandes multinacionales como Mcdonalds usaran un derivado del amoniaco para blanquear sus hamburguesas o están de acuerdo con que la mayoría de productos envasados contengan una forma u otra de leche animal, azúcar y harina que la industria alimentaria utiliza para generar adicción a sus productos. Esos componentes aumentan la acidez de nuestro cuerpo, disminuyen nuestras defensas y además crean una sensación de dependencia muy fuerte, sólo hay que intentar dejar de comer queso o chocolate unas semanas para ver el mono que entra, los antojos son manifestaciones de una adicción y un problema emocional, no pasan por que sí. Si hay documentos científicos que prueban esto, ¿por qué los gobiernos no nos protegen y nos aconsejan comer sano y natural? Ver esta realidad hizo cuestionarme durante estos meses de silencio el sentido de un sistema que está tan sumamente corrompido y el objetivo de este blog, temas que aún no he resuelto del todo.

Es evidente que la estructura social y económica de hoy en día está controlada por las grandes multinacionales y la economía se basa en aumentar los beneficios económicos de las corporaciones a costa de lo que sea, incluso nuestra salud. De hecho cuanto más enfermemos más ganaran porque muchas de las empresas que producen alimentos también producen fármacos, por ejemplo Monsanto. Hace poco vi la película Mandela, un largo camino hacia la libertad. Al seguir los argumentos éticos que Mandela expone al cuestionar el sistema legal en su país durante el aparheid me quedó claro que la clase media y obrera en todo el planeta se está enfrentando a una represión similar dentro del sistema económico actual. Explotación laboral bajo pretextos económicos falsos (¿por qué seguimos evaluando economías según el PIB cuando teorías como el decrecimiento económico serían más justas y sostenibles a largo plazo?). Un reparto de riqueza injusto basado en el país en el que has nacido y cuanto contribuye tu profesión a la economía porque los salarios de un barrendero nunca serán los de un banquero aunque evitar que se extiendan plagas de ratas tiene mayor valor social que mirar números en una pantalla, pérdida de derechos en todas las ramas, en resumen la obligación de cumplir las leyes de un sistema que no nos protege si no que nos usa para su propio beneficio, nos hemos convertido en esclavos pero como no vemos cadenas y podemos ir de fiesta no queremos verlo.

La crispación que esto está provocando se puede sentir en todos los países. La gente reclama los derechos que les están quitando, con protestas en la calle, huelgas, movimientos sociales. Reclamar lo que uno cree justo es necesario, pero es hora de que la gente encuentre maneras más efectivas de hacer daño a quienes tienen el poder. Cambiar a quién está en un gobierno puede tener un efecto pero las corporaciones conseguirán corromper a quién llegue después a no ser que vayamos a la raíz del problema. En el sistema actual el dinero es el motor de todo. Las compañías tienen beneficios porque la gente se gasta su dinero en productos que en realidad el 90% de las veces no necesita. Con el marketing, las modas y la toda la parafernalia asociada han conseguido volvernos zombies vivientes, enchufados a internet, la televisión, el ordenador y la comida procesada que para remate al suprimir el sistema inmune consigue adormilar el cerebro y reducir los niveles de energía por sí alguien tiene la intención de tener alguna idea brillante…Vale la pena mencionar que según la medicina India o las muchas técnicas de medicina holistica, una enfermedad es la manifestación de un desequilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

La única manera de cambiar el sistema es dejar de tener la necesidad impulsiva de comprar cosas. Es evidente que los niveles de enganche a matrix están por las nubes, nadie quiere dejar de tener un smartphone último modelo, ni comprar ropa de moda, ni ir a restaurantes, porque entonces muchos dicen que no tienen una vida…. Y ahí está el quiz de la cuestión. Han conseguido programarnos para satisfacer nuestras necesidades emocionales con productos externos porque saben que es mucho más fácil que tener que mirarse en el espejo y resolver lo que nos hace infelices. Está bastante asumido en la sociedad que el alcohol y las drogas se usan “para pasarlo bien”, que es la manera jocosa de decir quiero llenar/olvidar este vacío interior así que me voy a emborrachar. Cuando algunos están tristes se van de compras. Otro mecanismo usado por casi el 100% de la población con más o menos conocimiento de causa es la comida, infinitos estudios ligan la obesidad con depresión y la necesidad de comer ciertos alimentos con determinados estados emocionales. Todo esto juega en beneficio de las corporaciones, mientras pensemos que los vacíos los podemos llenar con cosas ellos siempre encontraran la manera de producirlas y venderlas en un paquete bonito, con mucho azúcar para que no se noté el veneno que llevan dentro.

Debemos aprender a mirar en nuestro interior. Aceptarnos tal y como somos es el primer paso para poder estar en paz con nosotros mismos y dejar de tener vacíos que satisfacer con cosas. También nos ayudara a ser mejores con los demás y más tolerantes. Mucha gente expresa su frustración interna siendo agresivo con su alrededor, cambiar el interior romperá ese círculo vicioso de negatividad. Una vez que consigamos sentirnos llenos y ver que nosotros mismos podemos proporcionarnos la felicidad sin necesidad de comprar nada, dejaremos de estar enganchados a matrix y podremos empezar a luchar de una manera más productiva, porque a día de hoy lo que estamos haciendo es hacerles cosquillas y hacer que se partan de risa.

 

Corruptos en ideologías

Crecí escuchado que los del PSOE eran unos ladrones. Nací en 1982 y cuando empece a tomar conciencia de la política y las noticias era la época de Roldán, Filesa, los GAL y la decadencia de Felipe González. Al pasar los años iban saliendo escándalos en alcaldías del PP pero nunca nada comparable. Luego llego la Gürtel y mucha gente de izquierdas lo usa para atacar a la ideología contraria y porque se sienten mejor viendo pruebas de que no sólo el PSOE ha malversado fondos. Muchos ciudadanos han empezado a pensar que todos los políticos son iguales y que no hay nada que hacer, simplemente porque los dos partidos mayoritarios han hecho los mismos estragos al erario público. El víctimismo y derrotismo triunfa mientras los ladrones de traje siguen robando porque no nos ponemos de acuerdo ni para echarlos.

Para más inri no sólo hay ladrones en el PP y PSOE; CIU, el partido Gil, su heredero cachuli, UGT, partidos nacionales a nivel regional como los ERE de Andalucía, alcaldías y tantas organizaciones con acceso a dinero público se dedican a usar el dinero de todos para su propio beneficio, o el de sus allegados que es imposible nombrarlas todas.

Este comportamiento duele más cuando lo hace alguien con el que, en teoría, compartes una ideología política. Cada ideología trata de disculpar sus paños sucios y atacar a los demás por los suyos. Miran a la ropa del otro para no mirar la pila que se les acumula en su lavadora, la hipocresía viene de serie en el ser humano y es muy difícil erradicarla.

Cualquier malversación de fondos públicos es un crimen contra el estado, sea quién sea el que lo comete. Personalmente me duele en el orgullo doblemente y me parece infinitamente más deleznable cuando el que lo ejecuta es alguien con ideas progresistas. O mejor dicho cuando los ladrones que cometen el delito van de progresistas escudándose en una ideología con la que en realidad no tienen nada que ver y que están usando como método de recaudación. De lo contrario una organización para los trabajadores no robaría el dinero de los trabajadores para otros fines. Del mismo modo hay muchas personas conservadoras que condenan los estropicios de organizaciones afines con sus ideas.

Cada uno deberíamos analizar lo que hacen las organizaciones con las que estamos de acuerdo ideológicamente y exigirles limpieza y transparencia en vez de exigir a los demás lo que nosotros no somos capaces de conseguir en nuestro entorno. Quizá eso nos ayude a ver que todas las ideas tienen valor en una sociedad, siempre y cuando respeten los derechos humanos fundamentales y se apliquen en pos del beneficio de la mayoría. Uno de los problemas más serios que hay en el planeta es la falta de tolerancia con las ideas ajenas, a parte de motivos económicos esa es la causa de muchas de las guerras. En España se traduce en la imposibilidad de sentar unas bases para que todos los sectores que están en desacuerdo con la situación actual se unan y consigan hacer el trabajo necesario para cambiar el sistema en el que estamos. Salir un día a la calle a una protesta es un gesto positivo pero no va a resolver el problema. Sin embargo es todo lo que hacen la mayoría y luego se quejan de que no se consigue nada porque ellos pusieron mucho esfuerzo dos horas y quieren una recompensa desproporcionada e inmediata. Preferimos discutir y criticar las ideas de los demás en vez de abrir la mente al compromiso y movernos del sofá.

Hay que dejar atrás las ideas de que este bando es más ladrón que esté otro y echar a todo el que haya robado. Los chorizos están entre nosotros y pueden ponerse una chaqueta azul, una roja o una morada, eso no les hace menos ladrones ni menos peligrosos sólo mejor camuflados. La corrupción está en la personalidad, no en la ideología.

 

El machismo nuestro de todos los días

“Cuando las mujeres tienen éxito Estados Unidos tiene éxito”. Así de contundente habla a menudo Nanci Pelosi del papel de la mujer en el mercado laboral y en la sociedad en general. La afirmación que la líder congresista hace sobre Estados Unidos se debería generalizar a cuando las mujeres tienen éxito la sociedad tiene éxito. En el planeta hay más mujeres que hombres por lo tanto el sentido común ya tendría que hacernos ver que cuanto mejor les vaya al sector más amplio mejor le irá al conjunto.

En el último siglo se han superado muchos pasos importantes hacia el reconocimiento de los derechos de la mujer como el derecho al voto. Poder usar métodos anticonceptivos o terminar un embarazo son elementos necesarios para garantizar que sean las mujeres las que deciden cuando quieren tener hijos y poder así planear su vida personal y laboral. No pretendo trivializar el aborto, tod@s deberíamos recibir una educación sexual de calidad para conocer las consecuencias tanto de las relaciones, como de embarazos y abortos, pero es fundamental que las mujeres tengan poder sobre su propio cuerpo.

Sin embargo aún estamos lejos de eliminar el machismo de nuestras vidas. En aquellos lugares donde podemos desarrollar una carrera profesional a menudo lo hacemos con miradas por debajo del hombro, comentarios sexistas y la obligación implícita de no cometer ni el más mínimo error porque el escrutinio que sufrimos es mucho mayor, perversamente son tanto los hombres como las mujeres los que nos juzgan doblemente incluso en cosas tan nimias como la ropa. Me pareció una licencia periodística de mal gusto y poco contenido cuando informando sobre una cumbre se mencionó el atuendo de Ángela Merkel, inmediatamente pensé ¿hacen lo mismo con los líderes de países que son hombres? Y lo que es más, ¿se es mejor o peor líder por llevar un traje? Para sobrevivir a ese examen constante muchas mujeres optan por una actitud manipuladora e incluso déspota, diciendo que ser mujer en un entorno de hombres es difícil y si no se comportan así no estarían donde están. Si bien ascender siendo mujer es más difícil en muchos casos, ese argumento suena más a quiero hacer las cosas como me da la gana y me hago la víctima para conseguirlo. Así responsabilizan de su comportamiento al exterior y no tienen que molestarse en dialogar, ser amables, motivar y promover la cooperación, cosas mucho más efectivas que los gritos y despotismo pero que requieren más esfuerzo. Conste que esta critica a la manera de gestión también se aplica para los jefes, no sólo las jefas, pero los hombres lo hacen sin más y las mujeres usan como tapadera su género, haciendo flaco favor al resto de las mujeres de generaciones venideras y perpetuando estereotipos tradicionales que deberían estar fuera de la sociedad del siglo XXI.

Si necesitan un modelo a seguir podrían fijarse en Khaleesi de la serie Juego de Tronos, un de los pocos caracteres televisivos femeninos con carácter, decisión y a la vez compasión. Desde luego no abundan roles femeninos positivos y fuertes en nuestras referencias culturales. La mayoría de vídeos músicales ponen a las mujeres como objetos sexuales, tanto si son las cantantes como si son bailarinas la cosa es que tengan poca ropa y hagan poses provocadoras. Canciones, películas y series de televisión promueven el concepto de que las mujeres somos seres indefensos esperando que un hombre nos rescate. Incluso en los anuncios se pueden apreciar estos mensajes; en un anuncio del seat Ibiza el chico hace que a su pareja se le pase el enfado persiguiendo el taxi en el que ella se ha ido con el Ibiza, dando a entender que los enfados de las mujeres son una nimiedad y cualquier cosa material hará que se nos pase.

Artistas tan famosas como Beyoncé promulgan ese mensaje de mujer desvalida en la mayoría de sus canciones, llorando por su ex novio, buscando un hombre a toda costa… sin entrar en los mensajes estilísticos que envían. Normal que tantas chicas de hoy en día basen su autoestima en tener o no pareja (aunque esa pareja no sea buena para ellas) y su apariencia física, ignorando que lo importante es aceptarse y estar agusto con uno mismo porque sin eso dará igual tener un novio que ochenta. Como dice Pink en su canción Stupid Girls “dónde ha quedado el sueño de una mujer presidente, está bailando en un video al lado de 50 cent”. Ella, Kesha y de vez en cuando Lady Gaga son de las pocas artistas famosas a nivel mundial que se atreven a desafiar esta cultura de estereotipos y animar a las mujeres (y a otros sectores discriminados de la sociedad) a tomar el control de su vida y ser ellas mismas. De lo contrario se exponen a ser carnaza de depredadores emocionales y acabar con problemas de autoestima y salud muy serios como los narrados en el último libro de Lucía Extebarria “Tu corazón no está bien de la cabeza”.

Si se quiere acabar con la desigualdad de género o la discriminación de cualquier motivo lo único que hay que fomentar es el respeto y la tolerancia en el hogar y en los centros educativos. Promover que ambas partes de una pareja (y en realidad todas los habitantes del planeta) deben tratarse con respeto y admiración para tener una relación saludable y que les permita crecer personalmente y convivir. Cuantas situaciones de malos tratos y discriminación se evitarían haciendo eso en vez de enseñar lo mínimo posible y poner leyes “de igualdad” defectuosas para parchear lo que es una simple cuestión de educación y sentido común.

 

No comes, te envenenas

Todos sabemos que los productos frescos tienen una fecha de caducidad. No sólo lo vemos en el paquete si no que los vemos perecer en nuestra casa. En unos días o un par de semanas dependiendo de lo que sea cualquier alimento dejará de ser apto para el consumo humano. Sin embargo en este mundo de prisas y de comodidad compramos comida preparada y la consumimos sin muchos miramientos. Aunque un guiso de pollo nos dure sólo tres días en el frigorífico no tenemos problemas en comer uno precocinado; evitamos pensar en la química que le habrán puesto para que lo podamos comer durante meses después de haber sido preparado, porque la ignorancia es la felicidad y preferimos no cocinar. Confiamos en que si se vende en un supermercado y sigue las leyes de alimentación impuestas por el gobierno significa que podemos comerlo sin problemas, porque para eso están las leyes, para protegernos.

Cuando Monsanto y otras empresas se dedican a alterar los productos que el planeta nos ha ofrecido y además se autoproclaman dueños de su engendro, como si el que había antes no hiciera exactamente lo mismo pero sin tanta química, queda claro que todo en este planeta está a la venta, y en España esto es verdad hasta con el sol gracias a la nueva política de energía solar. Con la excusa de poder alimentar a más personas con una cosecha porque su maíz no sufrirá plagas cambian su composición molecular pero por sí acaso rocían las plantaciones con productos químicos, que penetran la tierra y llegan a nuestros intestinos cuando comemos algo que ha crecido alimentándose de pesticidas. Parecen olvidar que la naturaleza es sabía y los insectos son capaces de evolucionar para conseguir comida, haciendo que la mutación genética que teóricamente protegía a ese alimento sea una pantomima. Y lo que es peor evitar una plaga de insectos es tan sencillo como rodear el campo de plantas u otros seres vivos que les atraigan/ahuyenten y sirvan de barrera, protegiendo así la cosecha, que es la técnica que se usa en las plantaciones orgánicas.

En vez de promover una forma de cultivo natural, los gobiernos llevan décadas dando subsidios para pesticidas y todas las empresas de productos envasados/precocinados. Una pizza congelada un euro, un menú de McDonalds 5 euros ¿quién va a decir que no sí se ha quedado sin trabajo o le han bajado tanto el sueldo que tiene que escoger entre pagar facturas o comprar la comida que sea con tal de llenar el estómago? No es sano pero tampoco será tan malo…hasta qué un día encuentras el video de Jamie Oliver el que explica como usan amoniaco sobre los restos de carne para dar el tono de color “adecuado” a las hamburguesas y que pasen por carne de verdad. Tan real lo explicó que McDonalds le denunció pero sorpresa sorpresa Jamie ganó el juicio.

A todo esto hay que añadir que muchas empresas de producción alimentaria importantes son también las dueñas de laboratorios farmacéuticos. Por lo tanto ellos ganan tanto si consumes comida como sí caes enfermo y usas medicamentos así que en realidad no les interesa que sus productos sean sanos, porque cobrar una vez cuando pueden hacerlo dos. Vemos como aumentan los casos de cáncer cada día; las evidencias de que la alimentación tiene mucho que ver con algunas tipologías son tan abrumadoras que los médicos tienen que restringir la dieta a los pacientes. Sin embargo son pocos los que mencionan como el estado mental afecta al cuerpo físico y como la alimentación puede ayudar a curar enfermedades sin ayuda de medicamentos.

Viendo como los gobiernos están encareciendo y complicando el acceso a medicamentos parece necesario que empecemos a mirar más a la medicina holistica y natural y menos a la química, que en realidad normalmente se basa en principios naturales pero aderezandolo con fórmulas químicas. Un ejemplo de esto se ve en la medicación para las infecciones de oído. El principio activo en los fármacos es vinagre de sidra de manzana. Yo en verano tuve una infección de oído para lo que una amiga me recomendó mezclar vinagre de sidra de manzana y agua estéril a partes iguales, poner diez gotas durante diez minutos y luego limpiar el oído. Al segundo día la infección había desaparecido, tanto fue así que cuando fui al médico para comprobarlo no me vieron nada de nada. Y como esto hay remedios para todo, incluso el cáncer unos basándose en zanahoria, otros en bicarbonato y limón

Tenemos que tomar el control y responsabilidad de nuestra vida, nuestra alimentación y nuestra salud. Cuando estamos enfermos vamos a un médico a que nos de una pastilla. En India la medicina ayurveda evalúa la personalidad y el estado actual de las personas, encuentran los desajustes y los tratan a base de dieta alimentaria, hierbas y especias, no hace falta cortar ni drogar a nadie, al fin y al cabo la medicina occidental trata síntomas pero no la causa que los origina y si no se elimina la causa la enfermedad volverá a aparecer. Todos los países asiáticos tienen prácticas similares a India, somos los occidentales los que hemos renegado de la naturaleza “en pos del progreso” sin darnos cuenta que en muchas cosas estamos más retrasados que aquellos que llamamos países en vías de desarrollo. Externalizamos nuestra situación médica por comodidad, para no tener que preocuparnos más haya del sufrimiento que conlleve la enfermedad que tenemos y por falta de conocimiento pero debemos tomar conciencia de nuestro cuerpo y como todo lo que nos pasa interactúa para bien, o para mal.

 

La hora no marca la productividad

Me resulta increíble pensar que en la España del siglo XXI exista la intención de cambiar la cultura basándose en los resultados de un estudio y un cambio de hora. Aunque si me paro a pensarlo esa es la España del siglo XXI, un quiero y no puedo mezclado con bravuconadas y estupideces oficiales, haciendo cosas a las bravas para quedar bien internacionalmente, sin importar como afecte a la sociedad o lo que la gente piense sobre ello. Decimos que somos un modelo de transición sin haber hecho una de verdad, ni siquiera podemos tener una conversación sobre los crímenes (de ambos bandos) de la guerra civil, incluso la onu nos ha echado una reprimenda por ello. Hemos sufrido este despotismo desde hace siglos, ejemplos recientes son la guerra de Irak y la austeridad iniciada por el PSOE.

El estudio y propuesta de la vuelta al horario GMT es la última muestra de esta mentalidad gubernamental. Algún osado argumenta que de esta manera trabajaríamos a la par que UK, quizá los que apoyan ese argumento deberían darse cuenta de que ahora, teniendo una hora más, es cuando vamos al trabajo a la vez porque en Reino Unido se comienza la jornada laboral entre 8 y 9 de la mañana, lo que serían las 9-10 de España… Teniendo el mismo horario, serían más obvias nuestras diferencias culturales con UK; pocos en España van a comer a las 12 de la mañana por mucho que se adelante la hora, yo lo hago desde hace 4 años y personalmente aunque tenga hambre porque me levanto más temprano, aún me parece que como a la hora del café; lo hago por obligación porque a partir de la una tengo reuniones.

Si lo que pretenden es hacernos clones de Europa, iríamos a trabajar a la vez porque al ir una hora adelantados la hora “cultural” que perdemos nos pondría a la par pero, ¿cuanto tenemos que sacrificar por ser europeos? ¿No hemos dado ya bastantes derechos y concesiones? ¿No tenemos derecho a conservar nuestra cultura y mejorar la productividad en vez de perder nuestra identidad para no conseguir nada? Y sobre todo, ¿tiene eso algo que ver con la productividad?

¿Hay alguien tan inepto como para pensar que por el simple hecho de ir más acorde con la luz solar nos vamos a convertir en una masa laboral productiva? Como sí fuéramos de Krypton y los rayos del sol nos dieran la fuerza que le dan a Superman. Lo que España necesita no es cambiar la hora y esperar a que el resto de problemas se resuelvan a base de bajar salarios, si no que los empresarios y los cargos públicos implementen medidas reales para mejorar el rendimiento laboral:

  • cursillos de formación en técnicas de productividad, gestión del tiempo y eficiencia
  • cursillos de comunicación para que los jefes y trabajadores hablen en vez de gritar y aprendan a expresar adecuadamente lo que los empleados deben hacer. Mandar un email de dos líneas diciendo “prepara una presentación sobre x” implica un montón de incógnitas: que tipo de audiencia, que contenido clave hay que expresar, hay que usar un estilo de presentación en particular, para cuando debe estar lista (y esta última no es para intentar escaquearse de hacerla si no para saber priorizarla con el resto del trabajo pendiente). Si no se comunican los requerimientos de manera adecuada, el trabajador tiene dos opciones, preguntar o hacer lo que estime oportuno. Viendo como se tratan las preguntas en España, normalmente como si fuera un pecado capital, no me extraña que lo hagan a su aire, sufran la ira injustificada de sus jefes y tarden el triple en hacer las cosas por falta de comunicación
  • medidas reales para que las parejas puedan trabajar y tener una familia sin sentir que uno niega lo otro, eso hará que más gente se decida a tener hijos y que la gente esté más contenta trabajando porque no tiene presión laboral cuando va a visitar al profesor de su niñ@
  • que cada uno asuma que el trabajo es una herramienta de satisfacción personal, que hay que hacer el trabajo lo mejor posible y lo más rápido posible
  • y que estar en una silla no implica que se esté trabajando por mucho que algunos quieran aparentarlo y otros exijan que sus empleados se queden más tiempo que nadie para demostrar su interés en el trabajo. Todo lo contrario, cuantas más horas exijas sin dar un trato digno menos productivo será alguien porque tendrá cansancio y mal humor acumulado.

Si quieren europeizar España deberían empezar por las medidas de conciliación, productividad y los horarios laborales que existen en los países nórdicos. Pero entonces en España se estaría haciendo algo bueno por la sociedad y eso sería pecado capital a ojos del sistema internacional y no encaja con el programa electoral de ninguno de los gobiernos que ha habido en nuestro país en más de 70 años.

 

Cuando “lo normal” no encaja contigo

Quien más y quien menos tiene algún complejo (salvo los narcisistas que están a otro nivel creando un alter ego para no tener que vivir con sus complejos). Pero no nacemos con los complejos como con la sonrisa o el color del pelo; tampoco los empezamos a tener espontáneamente, son el producto de un estímulo externo que afecta más o menos dependiendo del nivel de autoestima que se tenga en el momento. Se crean complejos comparando cualquier cualidad con “lo normal” y esa comparación puede venir de la propia persona por inseguridades o de una tercera para hacer daño o porque proyecta sus inseguridades en otro. Pero ¿qué es lo normal? Simplemente lo que la cultura social de la época o una persona autoritaria, intolerante o con un interés económico considera que tiene que seguir el resto del planeta.

Una cosa es tener un peso que se estima perjudicial para la salud y otra que la gente categorice e insulte a una persona o que la industria textil no produzca ropa moderna para alguien que lleva la talla 48 en vez de la 38. En el renacimiento tener unos kilos de más era símbolo de riqueza porque no todo el mundo podía comer. Ahora si alguien pesa más que las modelos tiene que aguantar toda clase de presiones sociales, desde mensajes en publicidad o cine a familiares repitiendo que le sobra peso, implicando que para ser guap@ hay que estar delgad@, creando todo ello inseguridad a millones de personas y problemas de autoestima. ¿En qué modelo de sociedad vivimos en el que se quiere obligar a todo el mundo a pesar lo mismo y vestir igual por que sí no “no está a la moda”? ¿Cómo se puede decir que somos libres si cuando alguien no sigue los cánones establecidos en muchos lugares se le señala y menosprecia?

De un modo infinitamente más denigrante se trata a quienes se sienten atraídos por personas de su mismo género. Se les insulta y desprecia hasta la saciedad. Se les niegan derechos tan básicos como casarse con la persona que aman. Se les ponen trabas para tener una familia sin pararse a pensar en los millones de parejas heterosexuales que tienen hijos y no los quieren ni los cuidan; cuanto mejor estarían los niñ@s si sólo los tuvieran parejas que los quieren, en vez de parejas que pueden tenerlos biológicamente pero no los cuidan adecuadamente. Se utilizan incluso argumentos religiosos diciéndoles que arderán en el infierno, que son abominaciones… Los adolescentes homosexuales son a menudo maltratados en el colegio por compañeros de clase que han aprendido de sus religiosos padres a odiar en vez de a tolerar; la religión debería ser un apoyo para los creyentes de la misma, una guía para el día a día no la excusa para denigrar a los que no son como ellos. Si ya es duro sobrellevar las injusticias contra tu forma de ser cuando eres adulto, siendo pequeño debe ser lo más cercano a vivir en el infierno.

Este video muestra una de las mejores reflexiones que he visto sobre este tema. Está centrado en la homosexualidad, pero la esencia se podría extrapolar a cualquier otro aspecto de nuestras vidas en el que se ha dictado un estándar que los demás deben seguir. ¿Qué pasaría si mañana nos levantáramos en un mundo donde los estándares fueran los opuestos? Dónde se marginara a delgad@s, guap@s, universitari@s, blanc@s… Ojalá poco a poco los intolerantes e intransigentes que generan complejos a los demás se den cuenta de que las diferencias de cada uno son lo que dan un poco de color a una sociedad que ya ha sido educada de manera casi monocromática y todos los colores tienen su valor. Y cada uno aprendamos a querernos como somos para que los comentarios negativos nos salgan por un oído y nos entren por el otro.