El ébola debería hacerte despertar

¿Qué haría yo si estuviera al mando de un gobierno y quisiera proteger a mi población de una enfermedad contagiosa y potencialmente mortal?

cancelar todos los vuelos a y desde los países con casos declarados

– mandar cantidades ingentes de medicinas y recursos a los países con casos para que controlen la epidemia antes de que salga de sus fronteras

– montado hospitales en África para los extranjeros infectados en vez de transportarlos a sus países de origen para minimizar riesgos, aunque no deja de ser cruel elegir a quién dar tratamiento basándose en la suerte que han tenido de nacer en un país o en otro…

– proporcionado materiales y formación de calidad a todos los empleados del sector sanitario de todos los países para que estén preparados en caso de un brote

Yo no habría trasladado enfermos de ningún país a ningún sitio porque eso aumenta el riesgo exponencialmente, pero de hacerlo habría:

– usado instalaciones sanitarias de calidad con medios suficientes para gestionar esta situación si algún contagiado se despista y aparece dentro de mis fronteras

– y la parte precavida en mi me habría hecho contemplar la posibilidad de aislar a los trabajadores sanitarios que estaban arriesgando su salud haciendo su trabajo, hasta que estuviera claro que no se habían contagiado, porque en una ciudad occidental la propagación de una enfermedad es mucho más rápida y exponencial gracias al transporte público y la movilidad que tenemos (aviones, autobuses…)

Haciendo una rápida reflexión con sentido común se me ocurre que si los gobiernos hubieran querido evitar que el ebola avanzara entre la humanidad habrían tomado estas medidas o similares. Por lo tanto deduzco que ni España, Reino Unido o Estados Unidos estaban o están interesados en controlar el ébola como deberían, o de lo contrario habrían hecho las cosas de forma muy diferente. Al menos los americanos demuestran más sentido común aislando a la enfermera contagiada en higienizando su casa.

Y, ¿por qué los gobiernos que se supone elegimos para protegernos no están haciendo su trabajo? Simplemente porque la pedomocracia que tenemos no sirve a los ciudadanos si no a las corporaciones, entre las cuales se encuentra la industria farmacéutica. Todos sabemos los millones que se gastaron los gobiernos con la gripe aviar y el ridículo que hicieron porque por suerte esa enfermedad no se propagó como esperaban. Ahora han probado una segunda vez con algo más mortal y están esperando que haya suficientes casos y suficientes muertes y que todos estemos en modo pánico gritando ¡queremos la vacuna! antes de sacar la vacuna milagrosa que curará todos tus males pero de la que no sabrás los efectos secundarios que te dará…pero que más da, como no tendrás el ébola da igual que te quedes tonto por el aluminio o el mercurio que te van a meter en vena.

Eso por no mencionar las medidas de seguridad (que también pueden ser llamadas de control de la población) que se pueden llegar a implantar “por el bien de tu seguridad”. Después del 11-s nos tuvimos que acostumbrar a quitarnos los zapatos, eliminar líquidos de más de 100ml del equipaje de mano…ahora que hay una enfermedad mortal rampante los escáneres de temperatura, el control de fronteras, prohibición de reuniones por riesgo de contagio, venta de ropa especial a precios 'especiales'…quien sabe cual será nuestra realidad en unos meses…todo por nuestra salud…ya podían haber pensado en nuestra salud mientras gente seguía yendo y viniendo de zonas infectadas con una enfermedad que tiene un período de incubación de 2 a 21 días más los días que tienes síntomas y que por lo tanto alguien puede contagiarse en un país y dar la vuelta al mundo antes de haber empezado a tener síntomas y contagiar a los demás a cientos de kilómetros de distancia.

Y qué casualidad que los primeros casos en Occidente están apareciendo en otoño, cuando todo el mundo coge catarros y estornuda, moquea por doquier….haciendo que todos seamos dispersores andantes de microbios. Conspiranoica? Puede, pero me gustaría saber por qué no se han tomado medidas a tiempo y aún siguen sin tomarse, sólo Reino Unido a prohibido aviones a esos destinos a desde principios de Octubre.

Cualquier enfermedad se propaga más fácilmente en un cuerpo no un sistema inmune débil. El ébola ya está entre nosotros, no es algo efímero en África, por lo tanto lo mejor que podemos hacer es ser pro activos, dejar de comer alimentos que aumentan el ph de la sangre (un cuerpo ácido es el caldo de cultivo perfecto para las enfermedades) y aumentar la ingesta de verduras y frutas crudas ya que tienen más nutrientes y son más sanos que las harinas y los productos procesados. Al menos nuestro interior estará más fuerte si tiene que combatir la enfermedad.

Yo no soy médico, ni tengo estudios en alimentación, solamente la experiencia personal de haber tenido 4 cirugías en menos de 12 meses debido a una infección que la medicina occidental no sabía como arreglar. Cuando empecé a investigar sobre medicina holistica, homeopatía y medicina ayurvédica (originaria de la India) y cambié mi dieta es cuando empecé a ser una persona de nuevo, pero cada persona es un mundo y es fundamental investigar las posibilidades para encontrar algo que le funcione a cada uno. Cambiar la dieta es gratis y puede ayudarte a sobrevivir cualquier enfermedad, veremos como de gratis es la cura milagrosa para el ébola y a cuanta gente se habrán llevado por delante antes de dársela al ciudadano medio.

Entrar en la evidente inutilidad de los políticos y autoridades españolas para gestionar cualquier tipo de crisis requeriría tantas palabras que nadie leería este post y tardaría días en escribirlo. El prestige fue un desaste natural, ahora estamos hablando de la salud de cada ser humano, porque al perro lo han sacrificado y santas pascuas, todo arreglado. Si esta situación no hace que todos los ciudadanos, independientemente de su afiliación política se unan en contra de la incompetencia y desidia que residen en Moncloa, será que merecemos ser reconocidos en la historia por nuestra estupidez colectiva, dejando que nos traten como ovejas descerebradas demasiado asustadas para reclamar que se respete nuestra vida.

Ya no es una crisis económica, pérdida de derechos laborales, derecho a la sanidad, poder comer o poder tomarte una caña con una buena tapa. Os estáis jugando la vida cada día que dejáis a los incompetentes decidir vuestro futuro, ahora es supervivencia pura y dura. No se sí es miedo a otra guerra civil o si es el sálvese quién pueda pero a día de hoy como la gente residente en España no despierte y consiga un cambio, tenemos ébola para rato.

 

Tú tienes la solución a la crisis

Comencé el blog para intentar ofrecer ideas, perspectivas y soluciones a los problemas a los que nos enfrentamos como país y como sociedad. Sentía que aunque estaba viviendo fuera podía aportar un granito de arena por pequeño que fuera. En Agosto de 2013 debido a mis circunstancias personales y la información que me dió una de mis mejores amigas, comencé a evaluar la cadena alimentaria con más detenimiento. Que comemos, lo que contiene y sobre todo el efecto que produce en el organismo. Decir la comida basura engorda es sólo la punta del iceberg. Todos sabemos que es nociva pero no mucha gente sabe cómo afecta al sistema inmune y a las emociones, directamente facilitando/provocando todo tipo de enfermedades y no sólo colesterol como comúnmente se sabe.

Al empezar a mirar a los alimentos y el “veneno” que llevan por dentro, porque incluso la harina de trigo lleva productos químicos que son perjudiciales para nuestro organismo, es inevitable cuestionarse por qué los gobiernos consintieron durante años que las grandes multinacionales como Mcdonalds usaran un derivado del amoniaco para blanquear sus hamburguesas o están de acuerdo con que la mayoría de productos envasados contengan una forma u otra de leche animal, azúcar y harina que la industria alimentaria utiliza para generar adicción a sus productos. Esos componentes aumentan la acidez de nuestro cuerpo, disminuyen nuestras defensas y además crean una sensación de dependencia muy fuerte, sólo hay que intentar dejar de comer queso o chocolate unas semanas para ver el mono que entra, los antojos son manifestaciones de una adicción y un problema emocional, no pasan por que sí. Si hay documentos científicos que prueban esto, ¿por qué los gobiernos no nos protegen y nos aconsejan comer sano y natural? Ver esta realidad hizo cuestionarme durante estos meses de silencio el sentido de un sistema que está tan sumamente corrompido y el objetivo de este blog, temas que aún no he resuelto del todo.

Es evidente que la estructura social y económica de hoy en día está controlada por las grandes multinacionales y la economía se basa en aumentar los beneficios económicos de las corporaciones a costa de lo que sea, incluso nuestra salud. De hecho cuanto más enfermemos más ganaran porque muchas de las empresas que producen alimentos también producen fármacos, por ejemplo Monsanto. Hace poco vi la película Mandela, un largo camino hacia la libertad. Al seguir los argumentos éticos que Mandela expone al cuestionar el sistema legal en su país durante el aparheid me quedó claro que la clase media y obrera en todo el planeta se está enfrentando a una represión similar dentro del sistema económico actual. Explotación laboral bajo pretextos económicos falsos (¿por qué seguimos evaluando economías según el PIB cuando teorías como el decrecimiento económico serían más justas y sostenibles a largo plazo?). Un reparto de riqueza injusto basado en el país en el que has nacido y cuanto contribuye tu profesión a la economía porque los salarios de un barrendero nunca serán los de un banquero aunque evitar que se extiendan plagas de ratas tiene mayor valor social que mirar números en una pantalla, pérdida de derechos en todas las ramas, en resumen la obligación de cumplir las leyes de un sistema que no nos protege si no que nos usa para su propio beneficio, nos hemos convertido en esclavos pero como no vemos cadenas y podemos ir de fiesta no queremos verlo.

La crispación que esto está provocando se puede sentir en todos los países. La gente reclama los derechos que les están quitando, con protestas en la calle, huelgas, movimientos sociales. Reclamar lo que uno cree justo es necesario, pero es hora de que la gente encuentre maneras más efectivas de hacer daño a quienes tienen el poder. Cambiar a quién está en un gobierno puede tener un efecto pero las corporaciones conseguirán corromper a quién llegue después a no ser que vayamos a la raíz del problema. En el sistema actual el dinero es el motor de todo. Las compañías tienen beneficios porque la gente se gasta su dinero en productos que en realidad el 90% de las veces no necesita. Con el marketing, las modas y la toda la parafernalia asociada han conseguido volvernos zombies vivientes, enchufados a internet, la televisión, el ordenador y la comida procesada que para remate al suprimir el sistema inmune consigue adormilar el cerebro y reducir los niveles de energía por sí alguien tiene la intención de tener alguna idea brillante…Vale la pena mencionar que según la medicina India o las muchas técnicas de medicina holistica, una enfermedad es la manifestación de un desequilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

La única manera de cambiar el sistema es dejar de tener la necesidad impulsiva de comprar cosas. Es evidente que los niveles de enganche a matrix están por las nubes, nadie quiere dejar de tener un smartphone último modelo, ni comprar ropa de moda, ni ir a restaurantes, porque entonces muchos dicen que no tienen una vida…. Y ahí está el quiz de la cuestión. Han conseguido programarnos para satisfacer nuestras necesidades emocionales con productos externos porque saben que es mucho más fácil que tener que mirarse en el espejo y resolver lo que nos hace infelices. Está bastante asumido en la sociedad que el alcohol y las drogas se usan “para pasarlo bien”, que es la manera jocosa de decir quiero llenar/olvidar este vacío interior así que me voy a emborrachar. Cuando algunos están tristes se van de compras. Otro mecanismo usado por casi el 100% de la población con más o menos conocimiento de causa es la comida, infinitos estudios ligan la obesidad con depresión y la necesidad de comer ciertos alimentos con determinados estados emocionales. Todo esto juega en beneficio de las corporaciones, mientras pensemos que los vacíos los podemos llenar con cosas ellos siempre encontraran la manera de producirlas y venderlas en un paquete bonito, con mucho azúcar para que no se noté el veneno que llevan dentro.

Debemos aprender a mirar en nuestro interior. Aceptarnos tal y como somos es el primer paso para poder estar en paz con nosotros mismos y dejar de tener vacíos que satisfacer con cosas. También nos ayudara a ser mejores con los demás y más tolerantes. Mucha gente expresa su frustración interna siendo agresivo con su alrededor, cambiar el interior romperá ese círculo vicioso de negatividad. Una vez que consigamos sentirnos llenos y ver que nosotros mismos podemos proporcionarnos la felicidad sin necesidad de comprar nada, dejaremos de estar enganchados a matrix y podremos empezar a luchar de una manera más productiva, porque a día de hoy lo que estamos haciendo es hacerles cosquillas y hacer que se partan de risa.

 

Cuando “lo normal” no encaja contigo

Quien más y quien menos tiene algún complejo (salvo los narcisistas que están a otro nivel creando un alter ego para no tener que vivir con sus complejos). Pero no nacemos con los complejos como con la sonrisa o el color del pelo; tampoco los empezamos a tener espontáneamente, son el producto de un estímulo externo que afecta más o menos dependiendo del nivel de autoestima que se tenga en el momento. Se crean complejos comparando cualquier cualidad con “lo normal” y esa comparación puede venir de la propia persona por inseguridades o de una tercera para hacer daño o porque proyecta sus inseguridades en otro. Pero ¿qué es lo normal? Simplemente lo que la cultura social de la época o una persona autoritaria, intolerante o con un interés económico considera que tiene que seguir el resto del planeta.

Una cosa es tener un peso que se estima perjudicial para la salud y otra que la gente categorice e insulte a una persona o que la industria textil no produzca ropa moderna para alguien que lleva la talla 48 en vez de la 38. En el renacimiento tener unos kilos de más era símbolo de riqueza porque no todo el mundo podía comer. Ahora si alguien pesa más que las modelos tiene que aguantar toda clase de presiones sociales, desde mensajes en publicidad o cine a familiares repitiendo que le sobra peso, implicando que para ser guap@ hay que estar delgad@, creando todo ello inseguridad a millones de personas y problemas de autoestima. ¿En qué modelo de sociedad vivimos en el que se quiere obligar a todo el mundo a pesar lo mismo y vestir igual por que sí no “no está a la moda”? ¿Cómo se puede decir que somos libres si cuando alguien no sigue los cánones establecidos en muchos lugares se le señala y menosprecia?

De un modo infinitamente más denigrante se trata a quienes se sienten atraídos por personas de su mismo género. Se les insulta y desprecia hasta la saciedad. Se les niegan derechos tan básicos como casarse con la persona que aman. Se les ponen trabas para tener una familia sin pararse a pensar en los millones de parejas heterosexuales que tienen hijos y no los quieren ni los cuidan; cuanto mejor estarían los niñ@s si sólo los tuvieran parejas que los quieren, en vez de parejas que pueden tenerlos biológicamente pero no los cuidan adecuadamente. Se utilizan incluso argumentos religiosos diciéndoles que arderán en el infierno, que son abominaciones… Los adolescentes homosexuales son a menudo maltratados en el colegio por compañeros de clase que han aprendido de sus religiosos padres a odiar en vez de a tolerar; la religión debería ser un apoyo para los creyentes de la misma, una guía para el día a día no la excusa para denigrar a los que no son como ellos. Si ya es duro sobrellevar las injusticias contra tu forma de ser cuando eres adulto, siendo pequeño debe ser lo más cercano a vivir en el infierno.

Este video muestra una de las mejores reflexiones que he visto sobre este tema. Está centrado en la homosexualidad, pero la esencia se podría extrapolar a cualquier otro aspecto de nuestras vidas en el que se ha dictado un estándar que los demás deben seguir. ¿Qué pasaría si mañana nos levantáramos en un mundo donde los estándares fueran los opuestos? Dónde se marginara a delgad@s, guap@s, universitari@s, blanc@s… Ojalá poco a poco los intolerantes e intransigentes que generan complejos a los demás se den cuenta de que las diferencias de cada uno son lo que dan un poco de color a una sociedad que ya ha sido educada de manera casi monocromática y todos los colores tienen su valor. Y cada uno aprendamos a querernos como somos para que los comentarios negativos nos salgan por un oído y nos entren por el otro.

 

En busca del gobierno perdido

Mientras los gobiernos actuales aumentan el poder de quienes los controlan y protegen el sistema, unos opinan que hay que cambiar el sistema, otros dicen que hay que cambiar a los políticos y algunos se apañan con lo que hay y deciden sobrevivir, que no es poco pero no es suficiente. También hay gente que piensa que el gobierno a nivel nacional es un estorbo en sí mismo y debería ser eliminado o reducido a la mínima expresión. Este último argumento es compartido con diferencias por ideologías como el anarquismo y el liberalismo.

Hoy en día los gobiernos hacen más daño que bien a la sociedad y es cada vez más difícil defender la utilidad de gobierno y política. Pero si no hubiera ningún tipo de gobierno lo que imperaría es la ley del lejano oeste donde cada uno se toma la justicia por su mano y tiene que valerse por sí mismo para todo. A no ser que tenga muchos millones en el banco que le permitan comprar servicios que serán cada vez más caros y más peligrosos (habrá aún menos controles que ahora) tendrá que aprender a apagar un fuego, proteger su propiedad y producir su comida… La ley del más fuerte llevaría las sociedades como las conocemos a su fin.

¿Qué haríamos mañana si nos atacara una plaga de zombies como en el libro World War Z? Con los gobiernos actuales es evidente que se haría realidad todo lo que se narra en el libro: encubrimiento, engaño y genocidio de estado; lo que sea con tal de proteger el estatus de los que están en el poder mientras los de abajo son ofrecidos como sacrificio y dejados a su suerte. No habrá una ética que dicte como actuar para el beneficio de la sociedad en vez de para los que tienen el poder. Imperaría la ley de sálvese quien pueda y la humanidad involucionaría un par de siglos. Somos demasiadas personas en el planeta como para que todas encuentren comida y espacio para sobrevivir sin encontrarnos a otro ser humano por el camino, sin tener ningún conflicto, sin necesitar ayuda. Cuando el hambre y la desesperación apremien quien sabe lo que cada uno de nosotros haría por llevarse algo a la boca o ayudar a un ser querido.

Si nos damos cuenta a tiempo de que el problema no es el gobierno si no como está diseñado el sistema, quien lo controla y los valores que inculca, una catástrofe sería un bache que afrontar pero no el final de una era. ¿No será más fácil cambiar el sistema actual y los valores que lo mueven para que los gobiernos actúen en beneficio de la humanidad?

Cada vez que un colectivo de personas sufre una catástrofe, los afectados miran al gobierno pidiendo ayuda, porque por mucho que se sea previsor hay cosas que son impredecibles. Y por muy autosuficiente que se sea nadie lo sabe todo ni lo puede hacer todo, nos necesitamos unos a otros nos guste o no.

Necesitamos un gobierno que proteja a las minorías y los débiles porque no todo el mundo tiene la suerte de nacer sano e inteligente. Que ayude a los que están abajo a subir (no a quedarse como están o peor como se hace ahora), que incluso evite esas diferencias clasistas, que nos proteja a todos de los buitres que andan entre nosotros y nos ayude cuando nos enfrentamos a una desgracia.

La solución no es eliminar el gobierno, ni reducirlo sin más (aunque es necesario garantizar que actúa eficientemente). Tampoco es hacernos las víctimas culpando a los políticos de todos nuestros males y las injusticias sin aceptar nuestra responsabilidad. Somos nosotros los que tenemos que mirarnos en el espejo, analizar lo que vemos, cambiar lo que hacemos pero no nos gusta que nos hagan a nosotros y una vez andado ese camino exigir lo mismo a los demás, incluyendo los políticos, porque los políticos son el reflejo de la sociedad que los elige.

 

Son Pedomocracias no democracias

“La democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando” Winston Chuchill

Desde que somos pequeños nos han dicho que la democracia es el sistema político con más libertad e igualdad; que podemos reconocer los países que son democráticos porque en ellos la gente tiene libertad para votar a sus gobernantes. Y como el voto es algo personal y se puede cambiar, se presupone que quien gana unas elecciones tiene el apoyo de la mayoría de su sociedad, o mejor dicho de la mayoría que ha ido a votar, detalle que se olvida a menudo. Lo que los ganadores hagan desde las elecciones hasta las siguientes parece que no tiene tanta importancia, y ya hemos comprobado lo honestos que son todos en sus programas electorales.

La realidad es que salvo comunidades de vecinos, o localidades muy pequeñas en las que las decisiones se tomen siempre por votación personal y directa, no hay democracias ni países democráticos, sólo pedomocracias que sirven de ilusiones democráticas para que la plebe no se preocupe por estos menesteres. Lo único que tienen que hacer es coger un papel cada cuatro años y listo, país democrático. Como dijo el presidente Barlett en la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca la realidad es que Estados Unidos se gobierna de modo representativo, las elecciones sirven para elegir representantes y después se delegan en ellos las decisiones legislativas. Y así el resto de países que se llaman democráticos.

En la implementación actual de la democracia hay muchos espacios para que la corrupción se abra paso y acabe controlando el sistema limitando la voz de la mayoría. Las leyes electorales tienen un papel fundamental a la hora de elegir gobernantes. En España se da más valor a un voto para uno de los dos partidos mayoritarios o de una región nacionalista. En Estados Unidos se cambian las circunscripciones con cada censo y el partido en el poder las define de manera que nichos del partido contrario queden fracturados y necesiten más votos para conseguir un representante, por no mencionar las leyes que se están promoviendo para restringir el acceso al voto.


El dinero inunda las campañas electorales, los partidos políticos y a los políticos. En unos países el dinero lo reciben los candidatos o los partidos para sus campañas además de los lobbies que a base de talón promueven las leyes que favorecen a quienes les pagan; en los países más corruptos el dinero va a todos lados menos a los ciudadanos de a pie. Las propuestas/problemas de quienes no tienen dinero no tienen tanta resonancia como las de los millonarios, porque hemos construido un sistema fácilmente corrompible. Ni siquiera países dónde hay elecciones populares hasta para ser fiscal o shérif, y por lo tanto los ciudadanos tienen más capacidad de elección de sus representantes a todos los niveles regulan eficazmente la influencia de los millonarios en la política. Un ejemplo es Estados Unidos, donde diferentes estudios académicos de Larry Bartels y Martin Gilens han demostrado que los representantes estadounidenses atienden de manera consistente a los intereses de sus votantes más ricos, por si la evidencia que podemos notar día a día no fuera suficiente prueba de ello.

Cuando se habla de las diferencias entre democracia y dictadura se definen las segundas como alguien que impone su gobierno sobre una población sin que los ciudadanos puedan elegir libremente. Si día a día notamos que los ricos están imponiendo las políticas que les interesan esté quien esté en el gobierno ¿de qué sirven las elecciones? ¿por qué la gente lo sigue llamando democracia? Es una pedomocracia o dictadura de los ricos, para ser más finos.

El problema no está tanto en que sea un sistema representativo lo cual bien implantado facilita la vida de los ciudadanos, sino que los representantes sólo defienden los intereses de los ricos. Logísticamente sería complicado que todo el país redactara las leyes conjuntamente, pero en la era de la tecnología es muy sencillo enviar una encuesta online a los votantes de una circunscripción pidiendo opinión sobre las leyes que se van a votar para que el/la representante sepa que votar, y así tendríamos una democracia donde los representantes votan de acuerdo a lo que la mayoría de sus representados quieren. A mi eso me suena más a democracia.

La sociedad debe concienciarse y educarse en política, todas sus opciones, consecuencias etc.. Si no aprendemos a pensar y dedicar el tiempo necesario a tomar las decisiones que nos parezcan adecuadas, otros las tomarán por nosotros y ya estamos viendo con que resultados. Delegar las responsabilidades políticas en representantes corruptos sólo nos empobrece. Cambiar a los representantes y seguir mirando hacia el otro lado sólo hará que en unos años los nuevos representantes estén tan corruptos como los que se fueron, el sistema se encargará de ello. La solución es reclamar nuestra voz. Los políticos lucharán contra un sistema como este porque elimina el poder y los privilegios de los que disfrutan ahora. Habrá gente en contra porque para ellos delegar estas decisiones es demasiada responsabilidad y no confían en el juicio de los demás, o mejor dicho en cualquier juicio que no sea el suyo. La realidad es que no hay dos personas que piensen exactamente igual en todo. Debemos aprender a convivir con los demás y a ver que nos unen más cosas que nos separan porque si no reclamamos nuestro derecho a decidir, los de siempre seguirán decidiendo por nosotros cada vez desde más arriba.

 

Austeridad con el planeta

Tengo que reconocer que me encantan los paisajes nocturnos de ciudades. Cuando fui a Nueva York dediqué dos tardes a sacar las típicas fotos de la isla de Manhattan desde Brooklyn y los rascacielos desde Rockefeller Centre. Pero según veía los millones de luces encendidas pensaba ¿quién pagará esas facturas? La ciudad está orgullosa de las postales con ese paisaje, pero quién de verdad está pagando la factura es todo el planeta y las generaciones venideras.

Mi madre me educó a apagar la luz cuando me iba de las habitaciones y a no dejar el grifo corriendo cuando no hace falta. Con el aumento incesante de la factura de la luz y el agua mucha gente tiene ahora más cuidado, pero es algo que siempre deberían haber hecho. Es un auténtico robo ver como las empresas suben el precio de los servicios básicos con la ayuda de los políticos que como no, sacan beneficio propio (sueldo, comisiones, etc) y por eso me encantan las ideas que están saliendo para hacerles la competencia. Cooperativas energéticas, muchas con energía renovable. Por ejemplo Som Energia; además de ser una cooperativa y por lo tanto no dar dinero a las empresas que tanto abusan produce energía renovable con todos los beneficios que eso conlleva (no genera contaminación, es sostenible y sobre todo es el único camino si queremos que el planeta que habitamos sobreviva). El gobierno con su ley anti autoconsumo intenta impedir nuestro derecho a decidir como denuncia la Asociación de Productores y EQUO con su iniciativa de recoger firmas; pero también hay otras medidas de rebelión para combatir las elevadas facturas de la luz, por ejemplo la tecnología española Getech patentada en Estados Unidos que permite mantener un hogar a 20 grados todo el año. Y también hay medidas a nivel individual y empresarial que la iniciativa Verdeate ofrece para potenciar un futuro sostenible.

Las energías renovables deben convertirse en la fuente principal de energía si queremos que el planeta tenga futuro, como dice Hermann Scheer. Este tipo de energía lleva muchos años siendo investigada. Dediqué mi tesis del master a las influencias políticas que ha habido en Escocia en la energía marina. En mi investigación descubrí que ya en los años 70 había estudios científicos detallando el mecanismo y los beneficios de las energías renovables calificando a la energía marina como la alternativa más fiable y con mayor productividad. La energía eólica y solar estaban bien consideradas pero si bien requerían menor inversión para su desarrollo sus beneficios también eran inferiores ya que producían menor cantidad de energía; el sol y el viento no son tan constantes, potentes, ni predecibles como las mareas. La energía nuclear era otra alternativa al petróleo que intentaba hacerse un hueco. Si bien tenía serios riesgos para la salud y el planeta, los grupos de presión consiguieron convencer a los políticos de que el resto de las alternativas eran más costosas y producían menos. Se produjo una campaña de desprestigio contra los científicos insignia de la energía marina y su tecnología y durante años sólo se consideró la energía eólica y solar como alternativas, después de la nuclear.A día de hoy hay innumerables pruebas que ponen en tela de juicio la energía nuclear y ponen de manifiesto sus deficiencias tecnológicas y de seguridad; Chernobil es la más conocida, pero no hay que irse a países en desarollo para encontrar ejemplos de auténticos desastres. En Japón la central de Fukushima está a día de hoy virtiendo al mar 300 toneladas cada día de material contaminante; en buena medida porque no hay tecnología disponible para arreglar las fisuras del reactor tras el tsunami como ha denunciado Rachel Maddow.

A los destrozos que está haciendo al planeta y sus habitantes la energía nuclear hay que añadir los que provoca la industria del petróleo con ejemplos innumerables. No sólo mediante desastres en plataformas petrolíferas, instalaciones de tuberías que se rompen y vierten petróleo en zonas residenciales y la contaminación ambiental. También con esta cultura de que todo tiene que venir envasado en plástico damos más beneficios a la industria petrolífera mientras aumentamos la contaminación en el planeta. Michael Moore dedica un capítulo de su libro ¿Qué has hecho con mi país, tío? a las consecuencias de nuestro abuso del petróleo para las generaciones venideras. Moore narra la vida del planeta dentro de tres generaciones, con la gente usando de nuevo velas porque no se han fomentado formas sostenibles de producir electricidad y los niños no conociendo el término plástico porque el petróleo se habrá acabado.

Está en nuestra mano evitar ese futuro. Cada vez tenemos menos tiempo porque cada minuto infligimos más daño a nuestro planeta. Como dice Christopher Hayes el cambio climático es el reto más grande al que se enfrenta la humanidad. Es evidente que hay mucho dinero en juego por parte de los que actualmente tienen el poder, pero nosotros a nivel individual podemos crear conciencia a nuestro alrededor y empezar a cambiar nuestros hábitos, estas son algunas ideas sencillas:

  • Reciclar
  • Caminar y/o usar transporte público en vez de conducir
  • Cambiar nuestro contrato de luz a fuentes renovables.
  • Comprando productos producidos en el país reducimos el transporte de mercancías que tanto contamina y además mejoramos nuestra economía, esta página tiene una lista de nuestras empresas.
  • También hay una iniciativa para dejar de consumir los sábados y hacer que multinacionales y energéticas noten el descenso en sus beneficios.

No debemos ver el planeta como la tierra que está a nuestros pies para nuestro abuso. Ni siquiera tenemos aún los medios para mudarnos a otro lugar cuando este se haya agotado. Debemos ver la Tierra como un ente vivo que facilita que podamos seguir con nuestras vidas, porque sin este planeta, ¿cómo vamos a sobrevivir?

3 nichos culturales para la #MarcaEspaña

Hay muchas maneras de mejorar las exportaciones y la imagen de un país. A menudo lo que se busca es aumentar el número de ventas que las empresas de un país tienen en el extranjero porque es lo más sencillo. Todos los países tienen algún tipo de industria, en vez de inventar cosas nuevas se aprovecha lo que existe y se intenta maximizar. Como cuenta José Carlos Díez en “Hay vida después de la crisis” en los últimos años España ha conseguido varias empresas españolas que se han convertido en multinacionales, Inditex, Telefónica, Santander, Iberdrola. Sin embargo estas empresas no están bien consideradas por los españoles porque de puertas para dentro se comportan de forma egoísta, evadiendo impuestos y despidiendo gente incluso cuando tienen miles de millones de beneficios.

Otra manera sencilla de mejorar la imagen de un país y generar beneficios es a través de su cultura. Estados Unidos ha conseguido a través de una potente industria cinematográfica exportar todas sus costumbres y hacer que Santa Claus substituya a los Reyes Magos en España o que decenas de paises occidentales celebren Halloween además de sus propias fiestas de carnavales. Pero el cine es sólo una herramienta, la sustancia está en la cultura de cada país. Lo que resulta una verdadera pena es que países como España con más recursos artísticos de los que disponer que la mayoría, no los aproveche ni para mejorar su imagen ni para combatir la crisis económica generando ingresos. A continuación hay algunas ideas que espero que alguien con los medios adecuados ponga en práctica.

Historia. Además de promocionar nuestra historia con turismo también podemos hacerlo mediante películas, series de televisión y novelas. Si bien el cine puede ser un método de entretenimiento, también puede ser una manera de exportar cultura e incluso mejorar la imagen de un país. Un país que en la Edad Media fue un imperio tiene mucho que contar. Nuestro cine a mejorado mucho en la última década y varios actores y directores son ahora reconocidos mundialmente. Podríamos aprovechar esa circunstancia para hacer películas interesantes que transmitieran nuestra historia, quizá también adaptaciones modernas. Prácticamente no hay películas sobre hechos tan importantes como los viajes de Cristóbal Colón, la reconquista de España comenzada por Pelayo, la historia de los reyes católicos, la construcción y/o caída de nuestro imperio o la inquisición. Si bien estos hechos pueden resultar sensibles para ciertos grupos sociales, narrados con respeto y veracidad pueden hacer que gente de otros países y nosotros mismos valoremos más España. No debemos avergonzarnos de nuestro pasado, si no aprender de él y aprovecharlo para mejorar el futuro. En el Reino Unido y Estados Unidos se producen documentales y películas constantemente simplemente para explicar la historia del país a sus habitantes y de paso generar algo de beneficio económico. Hechos tan oscuros y macabros como los asesinatos de Jack el Destripador han generado películas, documentales e incluso tienen demanda para hacer todos los días tours guiados por Londres. Para ellos es un motivo de orgullo conocer su pasado. Y lo mismo tendríamos que pensar nosotros. Si no lo hacemos otros contarán nuestra historia para su beneficio como ha pasado en películas británicas sobre la reina Isabel I, donde no se deja muy bien parado a Felipe II o la serie Los Borgia protagonizada por Jeremy Irons.

Literatura. ¿Qué pasaría si el Quijote fuera un personaje literario estadounidense? Habría al menos diez películas sobre él con diferentes ángulos narrativos, con estrellas de Hollywood y puede que también alguna animada; además se habrían creado productos de merchandaising y seguramente series de televisión. Un libro español no tiene acceso fácil a actores o directores ni a inversores extranjeros que suelen tener el capital. Sin embargo cuando se trata de uno de los libros más traducidos del mundo y un referente en la literatura de la época, con un mensaje tan claro y tan potente como el valor de los ideales, integridad y tenacidad, debe tenerse la suficiente persistencia y audacia para conseguir darle la relevancia y proyección que se merece y sacar inversores de debajo de las piedras. Si se consiguiera asociar a España con los valores del Quijote muchos dejarían de vernos como una panda de vagos fiesteros. Y como ésta tenemos decenas de obras sobre las que podríamos capitalizar y mejorar nuestra imagen.

Idioma. El castellano es uno de los idiomas más hablados. Con el desarrollo económico de varios países de América latina cada vez más empresas quieren instaurarse en esos mercados. En todo el mundo los estudiantes de castellano están aumentando, sin embargo nosotros no estamos capitalizando el hecho de que somos el origen de ese idioma como ha mencionado Miguel Ángel Revilla. Los británicos tienen un sistema de certificación oficial con 4 millones de estudiantes al año en más de cien paises. Todo el mundo ha oído hablar del First, Advanced… El instituto Cervantes tiene el equivalente, los diplomas DELE, pero no los conoce ni el tato. Además las academias que enseñan nuestro idioma en el extranjero no hacen distinción entre profesores españoles o de América del Sur, porque nosotros no hemos desarrollado una identidad propia en este tema.

Hay más facetas de la cultura española que se pueden promocionar. Si a mí que no tengo ninguna formación en publicidad se me ocurren todas estas cosas, ¿porque ningún gobierno con tantos expertos a su disposición no las pone en práctica? Les hemos consentido que se venda la imagen de sol y playa en parte porque a menudo parece que nos cuesta ver que somos mucho más. Los escándalos y nuestras diferencias nublan las cosas buenas que tenemos. Ensalzamos a alguien cuando triunfa y lo hechamos abajo a la mínima de cambio, los deportes dan muchos ejemplos. Cuantas veces se ha dicho de Nadal que ya no va a ganar nada…menos mal que Rafa demuestra una y otra vez su tenacidad y su calidad.

Todos los países tienen cosas buenas y malas pero eso no significa que no debamos estar orgullosos de las cosas buenas que tenemos y sobre todo que no las promocionemos. Si para estar más orgullosos y promocionar nuestro país sentimos que debemos cambiar cosas adelante; empecemos a señalar y estigmatizar a corruptos en nuestro entorno y cambiemos la tolerancia existente hacia ellos. Pero a la vez hay que despertar y empezar a vender las cosas buenas que tenemos si queremos que nuestro país sea una referencia mundial. Tener algo malo no significa que todo sea malo, si sólo ensalzamos lo malo la gente nunca verá lo bueno.