Perdiendo derechos y aún discutiendo

“El ser humano es un ser social por naturaleza”. Aristóteles

Nos agrupamos para pasarlo mejor pero también para ayudarnos. La familia es un ejemplo de ello. Normalmente establecemos y mantenemos un lazo con la gente con la que nos hemos criado y en momentos de necesidad nos apoyamos unos a otros, emocional y económicamente. Una sociedad se basa en el mismo principio pero en un grado mayor, en vez de unirse personas como en las familias, se unen las familias para ayudarse unas a otras y que todas puedan vivir mejor. En una sociedad todos los trabajos tienen su importancia, no se puede vivir dignamente si no hay barrenderos que recojan la basura o médicos que nos curen. Y aunque a algunos parece que les cuesta verlo, en una sociedad todas las personas merecen el mismo respeto y las mismas oportunidades, de lo contrario el futuro de las personas estará prederminado por la familia en la que hayas nacido.

Partiendo de estos principios podríamos concluir que ningún gobierno de España desde el 78 ha gobernado para la sociedad, dado que las privatizaciones, recortes sucesivos de derechos laborales y sociales y malversación del dinero de todos se han ido sucediendo casi con total impunidad. El actual partido del gobierno aparte de privatizar y recortar derechos ha ido un paso más allá. A base de decreto ley está dilapidando cualquier oportunidad que una persona vulnerable tenía para prosperar aumentando en 30% la desigualdad social. Asustando a la sociedad con que el coco (la Troika) nos quiere comer (rescatar al país) recorta derechos en vez de reclamar a las empresas y millonarios que pongan su granito de arena, al fin y al cabo nosotros hacemos ricas a esas empresas comprando sus productos y servicios. Todos los ciudadanos perciben estos recortes pero los siguientes sectores merecen mención por las implicaciones de futuro que conllevan.

  • Jóvenes, como dice Lucía Méndez los jóvenes están siendo los más desprotegidos de toda la sociedad, suben las tasas de educación, no se les da trabajo y tienen que recibir ayuda de los padres o abuelos para poder subsistir. Son los cimientos del futuro pero no se les da ninguna oportunidad para tener un trabajo digno (sueldo acorde con sus atribuciones y horario) que permita que se independicen y tengan una familia. En España se requieren título de carrera, master, experiencia (incluso para trabajos de junior lo cual es una paradoja) e idiomas para tener un trabajo de 700 euros. Estudiar cada vez es más caro, sin estudios ¿que tipo de trabajo se podrá conseguir? Que economía puede prosperar con su población viviendo del sector servicios porque no pueden acceder a educación superior ni conseguir un trabajo titulado. Además cuanto más tarda alguien en conseguir un trabajo laboral más tardará en plantearse construir una familia o si quiera consumir y generar demanda. El país envejecerá y sólo tendrá personas con conocimientos escasos que no conseguirán generar una economía de futuro.
  • Dependientes. Por sí vivir con una minusvália no fuera ya de por si difícil para la persona que la padece y a menudo para su entorno cercano, ahora con los recortes en la ley de dependencia personas con discapacidades tienen que escoger entre alimentos o medicinas y situaciones similares que no son dignas de una sociedad civilizada.
  • Inmigrantes. Personas que han dejado su país atrás por un futuro mejor ahora se encuentran que además de estar solos en un país extraño no tienen sanidad si no tienen trabajo, y en un país con más de seis millones de parados el trabajo no es fácil de encontrar.
  • Mujeres, están afectadas por todas las demás medidas porque hay mujeres jóvenes, estudiantes, dependientes, inmigrantes… Pero además se está intentando recortar su capacidad de decisión sobre cuando tener un hij@ (ley del aborto o exclusión de ayudas a la fecundación por orientación sexual) o su capacidad de reclamar justicia y auxilio cuando alguien abusa de ellas.

Hay muchos más sectores sociales, demasiados para un sólo texto. Mientras destrozan el estado del bienestar intentan enfrentarnos con ideología o cosas como: los inmigrantes son una carga y te quitan el trabajo y la sanidad, los jóvenes son unos NINI ni trabajan ni estudian (muchos pensarán para qué sirve estudiar si en las ofertas piden títulos y experiencia y la experiencia no te la dan porque no te contratan) o los que no pagan la hipoteca o los estudios de sus hijos son unos vagos y no merecen ninguna ayuda, aunque sea gente que trabaja pero aún así no les llega el dinero porque tienen un sueldo miserable. Todo para distraer la atención de que en realidad los recortes son para asegurar que las clases sociales no pueden escalar, para hacer que los ricos sean más ricos y menos en número. Incluso se está reinventando el término rico, ahora es una persona que gana 2000 euros tiene una casa que no es un sótano de 20m y puede ir de vacaciones al extranjero. ¿Pero quién tiene el poder de ver el futuro para saber que a él no le despedirán o caerá enfermo y pasará a necesitar ayuda para poder sobrevivir porque con su sueldo no le llega?. Da igual la ideología, recortan servicios a una clase social no a los miembros de un partido político. Como dice Pablo Iglesias esto es una lucha de clases y los de arriba van ganando. Cada vez tenemos más cosas que recuperar, hay que dejar de enfrentarse por una ideología porque da igual tu orientación política, el sueldo te ha bajado, los gastos han subido y cada día pierdes más poder adquisitivo.

 

Amigo Alemán

Sé que conoces España porque a menudo tú o alguien de tu entorno cercano a venido a Mallorca, Ibiza, Tenerife, Benidorm a pegarse la juerga padre. O puede que lo conozcas porque tus abuelos sean unos de tantos que han comprado casas de jubilación o de veraneo en alguna de las colonias alemanas que habéis ido formando con el paso de los años. Por eso, porque conoces el país, me extraña que no te pares a pensar en el daño que las políticas de tu presidenta están haciendo a ese país que siempre te ha acogido cuando has ido a visitarlo e incluso el daño que te está haciendo a tí mismo sin decírtelo.

Nuestra situación geográfica y nuestro carácter hace que seamos un destino vacacional conocido por sol, playa y fiesta. Somos más que eso pero nuestra carencia de “patriotismo útil” hace que no presumamos de las cosas buenas que tenemos tanto como harían otros países y exacerbemos nuestros defectos en vez de tomar medidas para cambiarlos. No se puede negar que tenemos jetas dentro de la sociedad, pero todas las sociedades los tienen. Estoy seguro que tú también tienes amigos que no trabajan tanto como tú y no por eso merecen morir de hambre porque al fin y al cabo son seres humanos.

Si en tus viajes a España te pararas a hablar con la gente te diríamos que en España la mayoría de la sociedad, trabaja más horas al año que en Alemania por ejemplo, con un apoyo empresarial menor menor porque no se les da formación adicional en técnicas de gestión del tiempo, técnicas para innovar o ser más eficiente. El ambiente laboral deja mucho que desear, con más jefes gritando y exigiendo que promoviendo la colaboración y la comunicación, esenciales para un entorno productivo. Ya en 2008 cuando la crisis aún no había estallado muchos españoles con carrera superior estaban trabajando 10 horas al día por 700 euros al mes, viviendo con sus padres porque el sueldo no llegaba para independizarse. Aquellos que cobraban 3000 eran los banqueros, los políticos, los directivos y cargos altos que demasiado a menudo se fijaban el sueldo a ellos mismos y se dedicaban a tener comidas de empresa más que a trabajar y dar ejemplo de honradez. Si de algo somos culpables es consentir que los jetas de la sociedad se hayan adueñado de los puestos de responsabilidad política y económica. Esto se ha producido porque nunca hemos hecho una transición real a una democracia de oportunidades e igualdad, si no que se ha perpetuado el modelo de la dictadura en el que la oligarquía de la época sigue ostentando los cargos de responsabilidad y viven de los trabajadores como los parásitos de sus huéspedes.

Cuando llegó la crisis se nos dijo que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades y que para que el país tuviera un futuro sostenible teníamos que parecernos más a Alemania. Había que reducir las prestaciones sociales como el desempleo porque según esta teoría, es un desincentivador para buscar trabajo y que facilitando el despido los empresarios contratarían más gente porque podrían echarlos si no producían lo suficiente. O que no había dinero para que el estado sufragara la sanidad, aunque todos los meses aportamos parte de nuestro sueldo a ella y tenemos uno de los modelos sanitarios más eficientes del mundo. El gobierno también creó los mini jobs, esos trabajos a tiempo parcial que vosotros inventasteis que aunque no sirven para subsistir, sirven para camuflar las estadísticas del paro y ofrecer un trabajo precario a alguien que está desesperado por trabajar y aceptará lo que sea con tal de tener algo que llevarse a la boca o un jubilado al que la pensión a la que ha estado contribuyendo toda su vida no le llega para subsistir.

 

Y una vez que hemos dejado atrás nuestro estado del bienestar que tanto nos costó conseguir, me pregunto ¿de verdad crees que tu Alemania, esa que hemos copiado, es mejor que la Alemania que tenías antes de que Merkel llegara al poder? Te han dicho que habías vivido por encima de tus posibilidades pero quien de verdad cometió los excesos en tu país fueron tus bancos. Mientras tu ahorrabas dinero para poder sobrevivir la crisis de inflación que tenías en los años 90 los bancos empezaron a apostar en el mercado negro tus ahorros, dándoselo a países para obtener beneficios con los intereses, animando a los políticos alemanes a construir el euro y una Europa con cuantos más países mejor (da igual si era conocida su corrupción o no) para que ellos pudieran hacer más negocios de dudosa moralidad. Cuando la crisis económica explotó, tus bancos en vez de pedirte perdón por apostar tu dinero en operaciones de alto riesgo han conseguido convencerte que el culpable eres tú por querer comprarte una casa con el dinero que te ofrecían sin restricciones. Y tus políticos, para proteger a tus bancos, no admitir que deben más dinero que los bancos de esos países categorizados como ineficientes y garantizar que tú no perdías el dinero de tu fondo de pensiones han obligado a los países que recibieron crédito de tus bancos a pedir préstamos para pagar esos créditos en su totalidad aunque eso lleve a la miseria las sociedades del sur de Europa y deje claro que en Europa hay ciudadanos de primera y segunda clase por mucho que la constitución europea diga que todos somos iguales.

Porque los rescates no son más que eso, países pidiendo dinero para poder pagar los créditos que tus bancos les otorgaron con temeridad y que tú no pierdas un sólo céntimo del dinero que arriesgaron sin tu consentimiento. ¿No sería mejor reestructurar la deuda y que los bancos paguen la quita correspondiente de sus beneficios? Tú como yo somos ciudadanos y no tenemos la culpa de sus trapicheos, por lo tanto no tenemos por que pagar la factura. Ellos tienen miles de millones de beneficios al año gracias a que nosotros les dejamos guardar nuestro dinero. Si ellos deciden usar técnicas peligrosas con él deberían sufrir las consecuencias, no conseguir con la connivencia de los políticos que los ciudadanos paguen la factura y en proceso se retroceda 40 años en derechos sociales y estado del bienestar. Además muchos economistas avisan que cuánto más se tarde en reestructurar la deuda mayor será la quita ya que con las políticas de austeridad las deudas no paran de aumentar porque la gente al no tener trabajo y ser el coste de la vida más caro consume menos y eso provoca cada vez más despidos y que la deuda crezca.

A tí también te han recortado derechos sociales y prestaciones. Tu presidenta hasta te anima a dejar de comer carne o vender tus muebles si tienes apuros económicos. Parece que en vez de ser personas se os considera mano de obra que no merece tener una vida digna. La crisis en los países del sur hace que tus exportaciones disminuyan porque no tenemos dinero para comprar y dentro de poco tus empresas empezarán a despedir empleados o bajar vuestros sueldos. Ni siquiera podréis venir a España de fiesta porque ante la falta de comprensión y ayuda del exterior nosotros tenemos que mirar por nuestros intereses y empezar a promover un turismo que nos de más dinero que las fiestas tiradas de precio que os ofrecíamos antes.

¿Crees que está nueva situación social es una manera adecuada de vivir? ¿Crees que una persona que trabaja 45 horas a la semana en un restaurante en Berlín o en Madrid sólo debe cobrar 500 euros y malvivir? ¿ Crees que es ético que haya personas enfermas que no se pueden curar porque no tienen dinero suficiente para pagar los medicamentos que antes eran gratuitos? ¿No debería garantizarse que todo aquel que trabaje pueda pagar un alquiler y comida cada mes?. Si quieres que España siga siendo el sitio donde se te recibe con los brazos abiertos y la fiesta barata nunca acaba y sobre todo entiendes como yo que todos los seres humanos merecen dignidad y que no somos esclavos al servicio de los bancos y las multinacionales pide a tus políticos que los bancos paguen por su comportamiento, que el banco central europeo compre deuda de los paises en crisis a bajo interés y que se devalúe el euro para que podamos exportar más al extranjero. Sólo así conseguiremos acabar con esta crisis y que tú y nosotros podamos tener los derechos que nos merecemos como seres humanos.

 

Manifestaciones unidas

Todos los movimientos sociales deben unirse para crear una alternativa al poder. Julio Anguita

Desde que he empezado el blog lo he repetido tantas veces que ya he perdido la cuenta. La crisis económica está aquí (un buen libro para entender qué nos han llevado a ella es “Hay vida después de la crisis” de José Carlos Díez) pero una vez que ha estallado esto se ha convertido en una lucha de clases y los que no somos millonarios debemos unirnos y llegar a un acuerdo de mínimos. Los que están afincados al poder (dueños de multinacionales, fondos de inversión, políticos, etc.) han conseguido lo que no pudieron en la crisis del 29, que sean los ciudadanos los que se suiciden y paguen la crisis en vez de ellos. Y así con el pretexto de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades (sobre todo ellos pero eso no se dice mucho en los medios) los gobiernos de muchos países controlados por esos cuatro que se están forrando con los recortes se dedican a quitar derechos y servicios, subiendo los impuestos para traspasar el dinero de las rentas medias y bajas a las muy altas.

El IVA, el IRPF, bajadas de sueldo, los recortes en educación, en sanidad se los están aplicando a comunistas, socialistas, anarquistas, conservadores, liberales, jóvenes, abuelos, hombres y mujeres, ricos, clase media y pobres por igual. La diferencia está en cuánto dinero tienes en el banco para poder pagar y hasta cuándo ese dinero dejará de ser suficiente. Hay gente a la que esto le dará igual porque aparte de tener dinero no tienen conciencia social. Nacieron con la suerte de no tener que preocuparse por llegar a fin de mes. Tampoco se han plateado que a veces pasan imprevistos como enfermedades y que incluso ellos con todo su dinero pueden no tener suficiente para sufragar los cuidados necesarios, sobre todo cuando la sanidad se vuelve más y más cara cada día. Ni que no es un problema de no haber dinero si no de en qué se utiliza (monumentos faraónicos, corrupción, subvenciones a multinacionales, privilegios para políticos y ricos o becas para que niños de padres en paro puedan tener una comida decente al día, inversión para generar empleo y sanidad para que nadie se muera si se puede remediar). Aparte de la ética de tener seres humanos en la miseria pudiendo hacer algo por remediarlo. Otros ricos, como Rosalia Mera opinan que aunque ellos no necesitan la ayuda del estado, una sociedad es mejor cuando garantiza que los más desfavorecidos tienen las mismas oportunidades que los más ricos.

El resto de mortales que no somos ricos, que es la mayoría, está indignado y muy enfadado por los recortes y la falta de ética y dignidad de los políticos en España. Algunos están más preocupados por la educación, otros por la sanidad, otros por la falta de trabajo, recortes a la dependencia, corrupción o por todo en general, según su situación personal. Lo expresan a todas horas hablando con amigos, familiares, yendo a manifestaciones. Hay manifestaciones todos los días, lo sé porque la gente me lo cuenta, aunque los medios de comunicación decidan no informar sobre ellas, quizá porque si supiéramos todas las que hay nos daríamos cuenta que somos muchos, y sobre todo muchos más que ellos. A menudo se dice qué más tiene que pasar, qué más tiene que hacer la sociedad para que los políticos escuchen lo que grita la calle. Sea lo que sea lo que lo consiga hay que preparar alternativas, confiar en que aprendemos de nuestros errores y conseguiremos que el cambio transcurra de forma pacífica.

Aquí es dónde entra en juego la estrategia. Una manifestación sobre un tema congrega a más o menos gente pero nunca tanta como una manifestación que agrupe todas las reivindicaciones. Lo hemos visto cada es que la marea ciudadana ha convocado un evento. Cuanto más grande la manifestación, más impacto mediático dentro y fuera del país; elemento muy importante porque en la época de la globalización la presión exterior como consecuencia de la presion interior ha conseguido derrocar gobiernos. Además la clave de la presión social está en la continuidad. Una manifestación un día por muy grande que sea no da miedo a ningún gobierno, porque al día siguiente la gente vuelve a su vida diaria y todo queda como un acto puntual. Después de dos años hay que recordar el espíritu del 11M y lo que supuso para manifestantes, prensa y políticos la presencia constante en las calles.

Se conseguiría más impacto designando todos los sábados de cada semana como el día oficial de manifestaciones. Todas las manifestaciones deberían hacerse ese día como mínimo, sea cual sea el motivo ir a la plaza mayor de vuestra ciudad a las 4 de la tarde. Llevar carteles sobre vuestra reivindicación particular y agruparos según vuestro tema. Estaréis haciendo vuestra protesta pero os estáis uniendo generando una macroprotesta semanal constante que calará en los políticos y los medios de prensa, sobre todo internacionales. Si un sábado no puede ir alguien no pasa nada, porque otra persona irá y la siguiente semana se puede volver a enganchar. Cada sábado la misma persona podría protestar por un tema diferente, o en función de las noticias, a discreción del protestante. Esto no implica un esfuerzo adicional porque la gente ya se está manifestando, sólo conseguería reflejar cantidades exactas y aunar esfuerzos. A la vez hay que seguir con las propuestas para crear una alternativa real, porque cambiar un gobierno por otro con el mismo modelo de Pedomocracia que tenemos no vale de nada. Pero al menos así se verá a todos los movimientos sociales unidos, subirá la autoestima de los manifestantes al ver cuántos piensan como ellos y eso hará que unos cuantos se pongan muy nerviosos.

 

El cliente siempre tiene la razón

Siempre había pensado en la globalización como algo positivo, los países podían compartir sus productos y sus costumbres haciendo que todos aprendiéramos de todos. Luego llegó la crisis y a mi afición por seguir la política se unieron mis ganas de saber porque había pasado todo esto. Empecé a sospechar al ver que todo caía como piezas de dominó; el libro de Aleix Saló Europesadilla me ha ayudado a poner orden en mi cerebro y poder ver con claridad el impacto negativo de la globalización que antes intuía por algún discurso de Obama criticando a las empresas que se iban de Estados Unidos. Aleix con su estilo simpático y educativo reflexiona sobre el problema que tienen las economías industrializadas para mantener a las empresas produciendo en sus territorios cuando pueden irse a países asiáticos para abaratar costes.

Parece claro viendo la devaluación de los salarios en Europa del sur en los últimos años que los gobiernos han claudicado y decidido bajar los sueldos por real decreto para que seamos más competitivos. Porque al final la austeridad es esa palabra mágica que los gobiernos utilizan para no decir que queremos que cobréis menos para poder exportar más barato sin devaluar el euro y competir con los chinos o los indios que cobran cuatro duros y trabajan 15 horas al día. Usaron una elaborada hoja Excel que decía que los países con más prosperidad eran los que tenían una deuda soberana de menos del 3%, pero viendo que un estudiante universitario ha conseguido encontrar errores de bulto, ese documento suena más al apaño que hizo Bush para convencer al consejo de las Naciones Unidas de que había armas de destrucción masiva en Irak que a un documento económico sólido. Al fin y al cabo la historia demuestra que de las crisis de deuda se sale reestructurando la deuda como plantea José Carlos Díez, y de las crisis de inversión privada se sale con el gobierno invirtiendo en empleo público para generar trabajos públicos y también privados gracias al consumo de la gente contratada e incluso contratos con la administración pública, el mayor cliente de muchas empresas privadas además de reducir impuestos como está haciendo Estados Unidos. Ninguna de estas medidas se ha aplicado en Europa, sólo recortar y más recortar.

¿Por qué está insaciabilidad con la tijera cuando se está viendo que no funciona? Repiten una y otra vez que las economías del sur tienen que ser más productivas, que nuestros sueldos son demasiado altos y hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Muchos italianos, españoles o portugueses admitirían que no somos tan organizados como los alemanes, finlandeses o daneses. Somos muy dados a dejar las cosas para el final y luego improvisar sacándolo adelante por este don de improvisación y habilidad para trabajar bajo presión; los países del norte prefieren planificarlo todo hasta la última coma para evitar a tragantones pero parece que a nosotros nos va la presión, quizá el reto de ver si lo vamos a conseguir con el agua al cuello para encontrar nuestro límite. Otro factor que influye en la eficiencia es la pésima formación que se recibe en estos países en materias de productividad, como si la gente aprendiera a ser eficiente simplemente por obligarla a hacer dos veces más cantidad de trabajo en el mismo tiempo porque se ha despedido a la mitad de la plantilla, eso no es fomentar productividad si no esclavismo moderno pero las empresas sureñas siguen viendo la formación como un gasto no una inversión. Cuando nos dicen que no somos productivos nadie se está planteando darnos cursos metodologías de gestión de proyectos (prince2, pmbok) o gestión eficiente de procesos (lean, Six sigma) para que aumentemos nuestra eficiencia, si no que han ido directos a cortar nuestros sueldos. Si la raíz del problema eran los ciudadanos y empresas que han vivido por encima de sus posibilidades porque nadie ha legislado la industria financiera que ha concedido créditos por encima de sus posibilidades llegando a tal endeudamiento que hemos tenido que pagar su deuda con nuestros impuestos si esperábamos recuperar el dinero que teníamos en el banco, que ahora nos tendremos que gastar pagando servicios que antes sólo teníamos que sufragar con nuestros impuestos. La gente pedía créditos para irse de vacaciones porque el banco los concedía, no para hacerles un favor si no para forrarse a base de intereses. En el paraíso la gente sería comedida a la hora de endeudarse, pero esto es la realidad; se necesita un gobierno que proteja a la sociedad de las empresas abusones para que los menos inteligentes no sean estafados y los más inteligentes y despiadados no se conviertan en estafadores.

Al final todas estas medidas de austeridad son la manera legal de conseguir una clase trabajadora cualificada de bajo coste en Europa. Los gobiernos por miedo a que las empresas se vayan fuera aceptan cualquier tipo de medida impuesta por los poderes económicos que son los jefes del cotarro desde que la señora Thatcher comenzó la desregulación y las empresas pueden hacer casi lo que les da la gana para que la economía creciera a toda pastilla, aunque creciera en falso. Mientras haya países pobres dispuestos a acoger a todas las empresas que trabajan en países industrializados y proporcionarles mano de obra muy barata para que produzcan a menor coste y ganen más beneficio (porque ojo, no estamos hablando de que estén en pérdidas, si no que quiere ganar más, porque el precio final al que compramos las cosas no lo bajan cuando deciden mudarse a Asia), los países industrializados seguirán en esta encrucijada.

Esto no quiere decir que no haya soluciones. No voy a sugerir no comprar productos de estas empresas porque al final la pela es la pela, eso encarecería nuestras compras y en época de crisis hay que mirar por el dinero más que nunca, esto es la realidad. Pero si propondría una ley que obligara a las empresas que quieran vender sus productos en nuestro país a tener una empresa de producción dando trabajos en nuestro territorio por supuesto obligándoles a mantener el precio de venta inicial; los precios se podrían establecer considerando el PIB de países similares para que el hecho de tener o no una fábrica no influyera en las ventas. Esto podría aplicarse a productos de consumo como ropa; para productos agrícolas se podría solicitar que los distribuidores invirtieran una cantidad en la economía del país a modo de arancel, porque es evidente que no todos los países pueden cultivar todos los productos (aquí yo también añadiría medidas para promover la agricultura y ganadería internas, aunque soy consciente de que eso hay que negociarlo con Bruselas, pero tanto que dicen que les preocupa nuestro paro, que hagan algo más que exigir el empeoramiento de la calidad de vida). Para garantizar que las compañías otorgan el salario mínimo a sus empleados y no se despide o devalúa el sueldo como primera medida, la ley contemplaría que las empresas sólo puedan negociar sueldos a la baja después de haber tenido cuatro meses de resultados negativos y siempre haciendo un recorte del mismo porcentaje a todos los sueldos, no recortando a personal de menor sueldo y dejando las directivas como estaban; soy consciente de que esto se opone frontalmente a la nueva reforma laboral, pero estas son propuestas para mejorar, no ir a peor como nos hará esta reforma porque facilita que se destruya todo el empleo estable de España, si es que queda algo, para substituirlo por empleo precario y aquí vuelvo a hacer referencia a un economista, José Carlos Díez vamos que esta valoración de la reforma no me la invento yo que no soy economista. Finalmente habría que volver a regular todas las industrias que se deregularon, con especial énfasis en los bancos para que consigna sus beneficios moralmente.

Para algunos esto sería un estado intervencionista, muchos seguro que lo llamarían dictadura o algo peor. Con todo el sufrimiento que la crisis está provocando es hora de tener un gobierno que mire por los ciudadanos en vez de las multinacionales y los bancos garantizando que los trabajadores tienen un sueldo mínimo y un nivel de vida digno. Somos los ciudadanos los que estamos haciendo ricos a las empresas comprando sus productos. Debemos recordar y hacerles recordar que el comprador es el que tiene el poder. Usar nuestro poder de comprador para que dejen de beneficiarse doblemente a nuestra costa, primero con las ganancias de las compras que hacemos y después con lo que se ahorran con nuestros sueldos. De lo contrario no evitaremos esta transferencia de capital de rentas medias y bajas a altas, que seguirá hasta que sólo haya dos clases, una muy rica y otra muy pobre.

Esta no es mi Europa

Vivo en un país que aunque geográficamente pertenece a Europa es claramente anti-europeísta. Todos los británicos que conozco y son muchos, se refieren a Europa como el continente, para dejar claro que el agua está por medio y ellos están lejos, y además me admiten que lo dicen con esa intención. Yo siempre me he sentido Europea, porque he nacido en ese continente y porque la idea con la que crecí de una Europa unida me gustaba, puede que fuera un complejo de inferioridad por llevar tantos años de retraso a consequencia de la dictadura.

Me gustaba pensar que todos los países se iban a unir y que ibamos a aprender unos de otros y enriquecernos todos. Que podríamos viajar fácilmente. Que si España tenía un problema no tendríamos que afrontarlo solos. Me daba un poco de pena perder la peseta pero pensé que era el precio de la modernidad, algo que ayudaría a España a aumentar su proyección internacional.

europePero luego llegó el Euro y algo que costaba 100 pesetas de un día para otro costaba 166. Todos nos quedamos pensando ¿dónde están las 66 de diferencia? En los bolsillos de intermediarios, o de los políticos y maquinantes de “la moneda única” como pago a sus dos horas de trabajo para escribir la hoja de ruta. Y digo yo que tardarían dos horas porque un sistema que no contempla un plan B de salida mucho tiempo no ha tardado en inventarse, tan listos que son los Alemanes… A la vez que todo subía de precio sin que los sueldos subieran para compensarlo, se nos decía que teníamos la luz , el IVA, el agua muy baratos. Así que cómo hay que ser Europeos a subir sin que los costes de producción subieran y a menudo con maniobras cutres que ni siquiera producen el beneficio cómo deben al estado.

Y los años pasan, los precios de las casas suben por culpa de  los bancos (para ganar más dinero con los préstamos), los políticos ( porque es más fácil que la economía viva del ladrillo que pensar en alternativas) y los españoles, algunos para especular y otros aunque sabían que iban a vivir ajustados, estaban obsesionados con la idea de tener una casa en propiedad más que Gollum con su anillo maravilloso (también hay que reconocer que nuestro país no incentiva el alquiler). A dónde llevó el anillo a Gollum… a caerse por el precipicio, como a nosotros.

Y ahora resulta que, después de que bancos extranjeros compraran bonos españoles, para ganar más dinero con sus trapicheos, nos plantamos en una crisis internacional de confianza porque tanta mentira y estafa junta no podía sobrevivir por más tiempo. Y la solución en Europa es la austeridad, pero no la de los bancos y mercados que causaron la deuda, de los ciudadanos que ya les habían hecho ricos con su trabajo y sus ahorros pero fueron tan tontos de no darse cuenta que su voto iba para gente susceptible de ser comprada por los poderes económicos debido a los agujeros del sistema en el que viven. Y después de años de aplicando eso y viendo que no funciona siguen igual, lo cuál me hace pensar que los políticos que condenan a sus ciudadanos a la miseria se llevan una tajada muy suculenta del pastel.

estimuloEn cambio en Estados Unidos Obama llega al poder y hace recortes (como le demandan los Republicanos) pero también invierte (como le demandan los Democrátas, los ciudadanos y los economistas) y así van saliendo del pozo y generando empleo. Una crisis generada por bancos debería ser pagada por los bancos (siguiendo con el principio de que quien la hace la paga que tanto gusta); pero para ayudar a la estabilidad ecónomica y social creo que todos habríamos aceptado recortar un poco en gasto social. El problema es que lo que recortan va en decrimento de los ciudadanos única y exclusivamente de manera desmesurada, sin tocar el gasto político (asesores, cargos políticos innecesarios, dietas, viajes, etc.) que incluso se reclama desde Alemania ni hacer ninguna reforma estructural positiva, ¿para qué queremos las diputaciones?, mejor quitar eso que las alcaldías, digo yo.

Soy una junkie de la política, sobre todo de la política conciliadora, educada y constructiva de la que Obama se vale siempre y que escasea tanto en España. Cada vez que oigo a Obama hablar de economía pienso con pena “lo que puede ser en Europa y no es”. Ahora mismo se está enfrentando a lo que sería un plan de austeridad Europeo, los Republicanos consiguieron aprobar con su mayoría en el Congreso recortes salvajes en gasto social para disminuir el déficit mientras los Demócratas querían cortar menos, cerrar agujeros fiscales de multinacionales y fomentar empleo público como vía para estimular la economía y reducir así la deuda. El día 1 de Marzo,  sin un acuerdo que invalidara el anterior en la mesa,  los recortes pasan a ser aplicados y Obama se presenta ante la sociedad en rueda de prensa preocupado por la gente, diciendo que los ciudadanos  ya han perdido poder adquistivo a consequencia de la crisis y no deben cargar con recortes en derechos sociales porque ya han sufrido bastante.

europaCuervosEsto en Europa parece un sueño. Con Alemania y los mercados exigiendo que los países con déficit paguen las deudas de su bolsillo (no los bancos que las  generaron) para que ellos no tengan que asumir ningún coste en  las inversiones voluntarias que hicieron durante años y con las que se lucraron y se siguen lucrando. Y los políticos europeos con falta de moralidad recortando en bienestar social en vez de ellos mismos, adoptando el sistema Alemán que no es tan bueno. Así están estrangulando a más de 150 millones de ciudadanos cuyo mayor crímen ha sido votar a gente incompetente porque no teníamos nada mejor a quien votar y ser complacientes con el sistema económico porque no nos vimos venir la escala de esta traición.

Ellos mataron miles de millones en su día, y en vez de condenarles a todos de por vida a la soledad, crisis y marginación, se les perdonó el 98% de la deuda (Hitler se auto perdonó el resto) para que pudieran crecer, ahora se dedican a ser amenzar incluso a Francia. Además los Aliados intentaron enseñarles que lo que habían hecho estaba mal, que no se puede abusar y matar a los que no te gustan, les dimos una oportunidad cuando de sus crímenes no hay vuelta atrás porque la gente no va a resucitar. Sin embargo ellos se muestran inflexibles por un tema económico. Esto está generando frustración y rabia incontroladas hacia políticos, instituciones y todo áquel que se identifique como promovedor de los recortes (incluyendo los Alemanes).  Ya lo estamos viendo con los escraches; como los políticos y los mercados siguen en sus trece, ciudadanos se están organizando para increpar a los políticos en la calle dado que no hay otra manera de verlos. Estas acciones que espero nunca dejen de ser pacíficas se pueden entender siempre dadas las circumstancias pero abren una senda peligrosa y no es digna de la Europa que yo quiero.

Mi Europa no hace experimentos económicos y sociales con países en crisgermanyis sumiendo a sus ciudadanos en la miseria mientras los culpables están viviendo de las rentas y sin consequencias, menos aún cuando existen otras posibilidades. Mi Europa trata a todos los ciudadanos como iguales y comparte los beneficios para que todos crezcamos porque cuándo uno está muerto no puede usar el dinero del banco. Mi Europa no criminaliza países enteros por percepciones morales (los países del Sur son unos vagos) que parecen el nazismo del siglo XXI (“nosotros somos mejores que ellos”). Ellos promovieron Europa con fervor, nosotros tenemos defectos pero ellos también y además han sacado beneficios, bien que les interesaba tener cuantos más países mejor dentro del chanchullo, lo mínimo es que tengan consequencias por su avaricia y mala planificación. No quiero vivir en una dictadura, ni de una persona ni de un país ni de un sistema económico, yo prefiero ser más pobre y vivir en libertad. Los políticos del Sur de Europa deberían plantarse a esta tiranía. En su defecto yo pido que escojan entre salir del Euro o que paguen la deuda los que la han creado de verdad, los bancos, no los ciudadanos.