Austeridad con el planeta

Tengo que reconocer que me encantan los paisajes nocturnos de ciudades. Cuando fui a Nueva York dediqué dos tardes a sacar las típicas fotos de la isla de Manhattan desde Brooklyn y los rascacielos desde Rockefeller Centre. Pero según veía los millones de luces encendidas pensaba ¿quién pagará esas facturas? La ciudad está orgullosa de las postales con ese paisaje, pero quién de verdad está pagando la factura es todo el planeta y las generaciones venideras.

Mi madre me educó a apagar la luz cuando me iba de las habitaciones y a no dejar el grifo corriendo cuando no hace falta. Con el aumento incesante de la factura de la luz y el agua mucha gente tiene ahora más cuidado, pero es algo que siempre deberían haber hecho. Es un auténtico robo ver como las empresas suben el precio de los servicios básicos con la ayuda de los políticos que como no, sacan beneficio propio (sueldo, comisiones, etc) y por eso me encantan las ideas que están saliendo para hacerles la competencia. Cooperativas energéticas, muchas con energía renovable. Por ejemplo Som Energia; además de ser una cooperativa y por lo tanto no dar dinero a las empresas que tanto abusan produce energía renovable con todos los beneficios que eso conlleva (no genera contaminación, es sostenible y sobre todo es el único camino si queremos que el planeta que habitamos sobreviva). El gobierno con su ley anti autoconsumo intenta impedir nuestro derecho a decidir como denuncia la Asociación de Productores y EQUO con su iniciativa de recoger firmas; pero también hay otras medidas de rebelión para combatir las elevadas facturas de la luz, por ejemplo la tecnología española Getech patentada en Estados Unidos que permite mantener un hogar a 20 grados todo el año. Y también hay medidas a nivel individual y empresarial que la iniciativa Verdeate ofrece para potenciar un futuro sostenible.

Las energías renovables deben convertirse en la fuente principal de energía si queremos que el planeta tenga futuro, como dice Hermann Scheer. Este tipo de energía lleva muchos años siendo investigada. Dediqué mi tesis del master a las influencias políticas que ha habido en Escocia en la energía marina. En mi investigación descubrí que ya en los años 70 había estudios científicos detallando el mecanismo y los beneficios de las energías renovables calificando a la energía marina como la alternativa más fiable y con mayor productividad. La energía eólica y solar estaban bien consideradas pero si bien requerían menor inversión para su desarrollo sus beneficios también eran inferiores ya que producían menor cantidad de energía; el sol y el viento no son tan constantes, potentes, ni predecibles como las mareas. La energía nuclear era otra alternativa al petróleo que intentaba hacerse un hueco. Si bien tenía serios riesgos para la salud y el planeta, los grupos de presión consiguieron convencer a los políticos de que el resto de las alternativas eran más costosas y producían menos. Se produjo una campaña de desprestigio contra los científicos insignia de la energía marina y su tecnología y durante años sólo se consideró la energía eólica y solar como alternativas, después de la nuclear.A día de hoy hay innumerables pruebas que ponen en tela de juicio la energía nuclear y ponen de manifiesto sus deficiencias tecnológicas y de seguridad; Chernobil es la más conocida, pero no hay que irse a países en desarollo para encontrar ejemplos de auténticos desastres. En Japón la central de Fukushima está a día de hoy virtiendo al mar 300 toneladas cada día de material contaminante; en buena medida porque no hay tecnología disponible para arreglar las fisuras del reactor tras el tsunami como ha denunciado Rachel Maddow.

A los destrozos que está haciendo al planeta y sus habitantes la energía nuclear hay que añadir los que provoca la industria del petróleo con ejemplos innumerables. No sólo mediante desastres en plataformas petrolíferas, instalaciones de tuberías que se rompen y vierten petróleo en zonas residenciales y la contaminación ambiental. También con esta cultura de que todo tiene que venir envasado en plástico damos más beneficios a la industria petrolífera mientras aumentamos la contaminación en el planeta. Michael Moore dedica un capítulo de su libro ¿Qué has hecho con mi país, tío? a las consecuencias de nuestro abuso del petróleo para las generaciones venideras. Moore narra la vida del planeta dentro de tres generaciones, con la gente usando de nuevo velas porque no se han fomentado formas sostenibles de producir electricidad y los niños no conociendo el término plástico porque el petróleo se habrá acabado.

Está en nuestra mano evitar ese futuro. Cada vez tenemos menos tiempo porque cada minuto infligimos más daño a nuestro planeta. Como dice Christopher Hayes el cambio climático es el reto más grande al que se enfrenta la humanidad. Es evidente que hay mucho dinero en juego por parte de los que actualmente tienen el poder, pero nosotros a nivel individual podemos crear conciencia a nuestro alrededor y empezar a cambiar nuestros hábitos, estas son algunas ideas sencillas:

  • Reciclar
  • Caminar y/o usar transporte público en vez de conducir
  • Cambiar nuestro contrato de luz a fuentes renovables.
  • Comprando productos producidos en el país reducimos el transporte de mercancías que tanto contamina y además mejoramos nuestra economía, esta página tiene una lista de nuestras empresas.
  • También hay una iniciativa para dejar de consumir los sábados y hacer que multinacionales y energéticas noten el descenso en sus beneficios.

No debemos ver el planeta como la tierra que está a nuestros pies para nuestro abuso. Ni siquiera tenemos aún los medios para mudarnos a otro lugar cuando este se haya agotado. Debemos ver la Tierra como un ente vivo que facilita que podamos seguir con nuestras vidas, porque sin este planeta, ¿cómo vamos a sobrevivir?

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4 Respuestas a “Austeridad con el planeta

  1. También me han educando en los mismos moldes, apagando la luz, la agua, y todo eso. Las energias renovables son muy importantes, pero hay que decir que en Portugal somos nosotros que pagamos la factura de los investimentos de la EDP, la empresa electrica…Pagamos para que los lucros van a los administradores, portugueses y chinos. Nueva York es de facto bonita, pero el planeta y nosotros lo pagamos…

    • Lo que me dices de Portugal me parece que pasa en muchos países, para desgracia de sus ciudadanos. Los que tienen el poder abusan de él y cuando ven que hay una opción de perder su status atacan pasando costes a los ciudadanos para que no les compense tanto rebelarse, es una vergüenza.

      A ver si entre todos vamos creando conciencia social y convenciendo a la gente que el planeta merece respeto, aunque sólo sea porque no tenemos otro sitio donde vivir!

      Muchas gracias por comentar, un placer ver que sigues el blog incluso en verano 😉
      Un saludo

    • Muchas gracias por el enlace, es muy interesante.

      Sin duda sería de gran ayuda para todos pero claro por eso USA se apoderó de sus estudios….no fuera a ser que no pudieran controlar sus hallazgos.
      Es increíble todo lo que este hombre descubrió ya hace un siglo y como se ha tapado para que la gente no sepa otras posibilidades. Un pueblo inculto es más fácil de dominar…

      Gracias por comentar,
      Un saludo

¿me he pasado? ¿me he quedado corta? animaros a comentar ;)

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