Austeridad con el planeta

Tengo que reconocer que me encantan los paisajes nocturnos de ciudades. Cuando fui a Nueva York dediqué dos tardes a sacar las típicas fotos de la isla de Manhattan desde Brooklyn y los rascacielos desde Rockefeller Centre. Pero según veía los millones de luces encendidas pensaba ¿quién pagará esas facturas? La ciudad está orgullosa de las postales con ese paisaje, pero quién de verdad está pagando la factura es todo el planeta y las generaciones venideras.

Mi madre me educó a apagar la luz cuando me iba de las habitaciones y a no dejar el grifo corriendo cuando no hace falta. Con el aumento incesante de la factura de la luz y el agua mucha gente tiene ahora más cuidado, pero es algo que siempre deberían haber hecho. Es un auténtico robo ver como las empresas suben el precio de los servicios básicos con la ayuda de los políticos que como no, sacan beneficio propio (sueldo, comisiones, etc) y por eso me encantan las ideas que están saliendo para hacerles la competencia. Cooperativas energéticas, muchas con energía renovable. Por ejemplo Som Energia; además de ser una cooperativa y por lo tanto no dar dinero a las empresas que tanto abusan produce energía renovable con todos los beneficios que eso conlleva (no genera contaminación, es sostenible y sobre todo es el único camino si queremos que el planeta que habitamos sobreviva). El gobierno con su ley anti autoconsumo intenta impedir nuestro derecho a decidir como denuncia la Asociación de Productores y EQUO con su iniciativa de recoger firmas; pero también hay otras medidas de rebelión para combatir las elevadas facturas de la luz, por ejemplo la tecnología española Getech patentada en Estados Unidos que permite mantener un hogar a 20 grados todo el año. Y también hay medidas a nivel individual y empresarial que la iniciativa Verdeate ofrece para potenciar un futuro sostenible.

Las energías renovables deben convertirse en la fuente principal de energía si queremos que el planeta tenga futuro, como dice Hermann Scheer. Este tipo de energía lleva muchos años siendo investigada. Dediqué mi tesis del master a las influencias políticas que ha habido en Escocia en la energía marina. En mi investigación descubrí que ya en los años 70 había estudios científicos detallando el mecanismo y los beneficios de las energías renovables calificando a la energía marina como la alternativa más fiable y con mayor productividad. La energía eólica y solar estaban bien consideradas pero si bien requerían menor inversión para su desarrollo sus beneficios también eran inferiores ya que producían menor cantidad de energía; el sol y el viento no son tan constantes, potentes, ni predecibles como las mareas. La energía nuclear era otra alternativa al petróleo que intentaba hacerse un hueco. Si bien tenía serios riesgos para la salud y el planeta, los grupos de presión consiguieron convencer a los políticos de que el resto de las alternativas eran más costosas y producían menos. Se produjo una campaña de desprestigio contra los científicos insignia de la energía marina y su tecnología y durante años sólo se consideró la energía eólica y solar como alternativas, después de la nuclear.A día de hoy hay innumerables pruebas que ponen en tela de juicio la energía nuclear y ponen de manifiesto sus deficiencias tecnológicas y de seguridad; Chernobil es la más conocida, pero no hay que irse a países en desarollo para encontrar ejemplos de auténticos desastres. En Japón la central de Fukushima está a día de hoy virtiendo al mar 300 toneladas cada día de material contaminante; en buena medida porque no hay tecnología disponible para arreglar las fisuras del reactor tras el tsunami como ha denunciado Rachel Maddow.

A los destrozos que está haciendo al planeta y sus habitantes la energía nuclear hay que añadir los que provoca la industria del petróleo con ejemplos innumerables. No sólo mediante desastres en plataformas petrolíferas, instalaciones de tuberías que se rompen y vierten petróleo en zonas residenciales y la contaminación ambiental. También con esta cultura de que todo tiene que venir envasado en plástico damos más beneficios a la industria petrolífera mientras aumentamos la contaminación en el planeta. Michael Moore dedica un capítulo de su libro ¿Qué has hecho con mi país, tío? a las consecuencias de nuestro abuso del petróleo para las generaciones venideras. Moore narra la vida del planeta dentro de tres generaciones, con la gente usando de nuevo velas porque no se han fomentado formas sostenibles de producir electricidad y los niños no conociendo el término plástico porque el petróleo se habrá acabado.

Está en nuestra mano evitar ese futuro. Cada vez tenemos menos tiempo porque cada minuto infligimos más daño a nuestro planeta. Como dice Christopher Hayes el cambio climático es el reto más grande al que se enfrenta la humanidad. Es evidente que hay mucho dinero en juego por parte de los que actualmente tienen el poder, pero nosotros a nivel individual podemos crear conciencia a nuestro alrededor y empezar a cambiar nuestros hábitos, estas son algunas ideas sencillas:

  • Reciclar
  • Caminar y/o usar transporte público en vez de conducir
  • Cambiar nuestro contrato de luz a fuentes renovables.
  • Comprando productos producidos en el país reducimos el transporte de mercancías que tanto contamina y además mejoramos nuestra economía, esta página tiene una lista de nuestras empresas.
  • También hay una iniciativa para dejar de consumir los sábados y hacer que multinacionales y energéticas noten el descenso en sus beneficios.

No debemos ver el planeta como la tierra que está a nuestros pies para nuestro abuso. Ni siquiera tenemos aún los medios para mudarnos a otro lugar cuando este se haya agotado. Debemos ver la Tierra como un ente vivo que facilita que podamos seguir con nuestras vidas, porque sin este planeta, ¿cómo vamos a sobrevivir?

Anuncios

3 nichos culturales para la #MarcaEspaña

Hay muchas maneras de mejorar las exportaciones y la imagen de un país. A menudo lo que se busca es aumentar el número de ventas que las empresas de un país tienen en el extranjero porque es lo más sencillo. Todos los países tienen algún tipo de industria, en vez de inventar cosas nuevas se aprovecha lo que existe y se intenta maximizar. Como cuenta José Carlos Díez en “Hay vida después de la crisis” en los últimos años España ha conseguido varias empresas españolas que se han convertido en multinacionales, Inditex, Telefónica, Santander, Iberdrola. Sin embargo estas empresas no están bien consideradas por los españoles porque de puertas para dentro se comportan de forma egoísta, evadiendo impuestos y despidiendo gente incluso cuando tienen miles de millones de beneficios.

Otra manera sencilla de mejorar la imagen de un país y generar beneficios es a través de su cultura. Estados Unidos ha conseguido a través de una potente industria cinematográfica exportar todas sus costumbres y hacer que Santa Claus substituya a los Reyes Magos en España o que decenas de paises occidentales celebren Halloween además de sus propias fiestas de carnavales. Pero el cine es sólo una herramienta, la sustancia está en la cultura de cada país. Lo que resulta una verdadera pena es que países como España con más recursos artísticos de los que disponer que la mayoría, no los aproveche ni para mejorar su imagen ni para combatir la crisis económica generando ingresos. A continuación hay algunas ideas que espero que alguien con los medios adecuados ponga en práctica.

Historia. Además de promocionar nuestra historia con turismo también podemos hacerlo mediante películas, series de televisión y novelas. Si bien el cine puede ser un método de entretenimiento, también puede ser una manera de exportar cultura e incluso mejorar la imagen de un país. Un país que en la Edad Media fue un imperio tiene mucho que contar. Nuestro cine a mejorado mucho en la última década y varios actores y directores son ahora reconocidos mundialmente. Podríamos aprovechar esa circunstancia para hacer películas interesantes que transmitieran nuestra historia, quizá también adaptaciones modernas. Prácticamente no hay películas sobre hechos tan importantes como los viajes de Cristóbal Colón, la reconquista de España comenzada por Pelayo, la historia de los reyes católicos, la construcción y/o caída de nuestro imperio o la inquisición. Si bien estos hechos pueden resultar sensibles para ciertos grupos sociales, narrados con respeto y veracidad pueden hacer que gente de otros países y nosotros mismos valoremos más España. No debemos avergonzarnos de nuestro pasado, si no aprender de él y aprovecharlo para mejorar el futuro. En el Reino Unido y Estados Unidos se producen documentales y películas constantemente simplemente para explicar la historia del país a sus habitantes y de paso generar algo de beneficio económico. Hechos tan oscuros y macabros como los asesinatos de Jack el Destripador han generado películas, documentales e incluso tienen demanda para hacer todos los días tours guiados por Londres. Para ellos es un motivo de orgullo conocer su pasado. Y lo mismo tendríamos que pensar nosotros. Si no lo hacemos otros contarán nuestra historia para su beneficio como ha pasado en películas británicas sobre la reina Isabel I, donde no se deja muy bien parado a Felipe II o la serie Los Borgia protagonizada por Jeremy Irons.

Literatura. ¿Qué pasaría si el Quijote fuera un personaje literario estadounidense? Habría al menos diez películas sobre él con diferentes ángulos narrativos, con estrellas de Hollywood y puede que también alguna animada; además se habrían creado productos de merchandaising y seguramente series de televisión. Un libro español no tiene acceso fácil a actores o directores ni a inversores extranjeros que suelen tener el capital. Sin embargo cuando se trata de uno de los libros más traducidos del mundo y un referente en la literatura de la época, con un mensaje tan claro y tan potente como el valor de los ideales, integridad y tenacidad, debe tenerse la suficiente persistencia y audacia para conseguir darle la relevancia y proyección que se merece y sacar inversores de debajo de las piedras. Si se consiguiera asociar a España con los valores del Quijote muchos dejarían de vernos como una panda de vagos fiesteros. Y como ésta tenemos decenas de obras sobre las que podríamos capitalizar y mejorar nuestra imagen.

Idioma. El castellano es uno de los idiomas más hablados. Con el desarrollo económico de varios países de América latina cada vez más empresas quieren instaurarse en esos mercados. En todo el mundo los estudiantes de castellano están aumentando, sin embargo nosotros no estamos capitalizando el hecho de que somos el origen de ese idioma como ha mencionado Miguel Ángel Revilla. Los británicos tienen un sistema de certificación oficial con 4 millones de estudiantes al año en más de cien paises. Todo el mundo ha oído hablar del First, Advanced… El instituto Cervantes tiene el equivalente, los diplomas DELE, pero no los conoce ni el tato. Además las academias que enseñan nuestro idioma en el extranjero no hacen distinción entre profesores españoles o de América del Sur, porque nosotros no hemos desarrollado una identidad propia en este tema.

Hay más facetas de la cultura española que se pueden promocionar. Si a mí que no tengo ninguna formación en publicidad se me ocurren todas estas cosas, ¿porque ningún gobierno con tantos expertos a su disposición no las pone en práctica? Les hemos consentido que se venda la imagen de sol y playa en parte porque a menudo parece que nos cuesta ver que somos mucho más. Los escándalos y nuestras diferencias nublan las cosas buenas que tenemos. Ensalzamos a alguien cuando triunfa y lo hechamos abajo a la mínima de cambio, los deportes dan muchos ejemplos. Cuantas veces se ha dicho de Nadal que ya no va a ganar nada…menos mal que Rafa demuestra una y otra vez su tenacidad y su calidad.

Todos los países tienen cosas buenas y malas pero eso no significa que no debamos estar orgullosos de las cosas buenas que tenemos y sobre todo que no las promocionemos. Si para estar más orgullosos y promocionar nuestro país sentimos que debemos cambiar cosas adelante; empecemos a señalar y estigmatizar a corruptos en nuestro entorno y cambiemos la tolerancia existente hacia ellos. Pero a la vez hay que despertar y empezar a vender las cosas buenas que tenemos si queremos que nuestro país sea una referencia mundial. Tener algo malo no significa que todo sea malo, si sólo ensalzamos lo malo la gente nunca verá lo bueno.

 

Perdiendo derechos y aún discutiendo

“El ser humano es un ser social por naturaleza”. Aristóteles

Nos agrupamos para pasarlo mejor pero también para ayudarnos. La familia es un ejemplo de ello. Normalmente establecemos y mantenemos un lazo con la gente con la que nos hemos criado y en momentos de necesidad nos apoyamos unos a otros, emocional y económicamente. Una sociedad se basa en el mismo principio pero en un grado mayor, en vez de unirse personas como en las familias, se unen las familias para ayudarse unas a otras y que todas puedan vivir mejor. En una sociedad todos los trabajos tienen su importancia, no se puede vivir dignamente si no hay barrenderos que recojan la basura o médicos que nos curen. Y aunque a algunos parece que les cuesta verlo, en una sociedad todas las personas merecen el mismo respeto y las mismas oportunidades, de lo contrario el futuro de las personas estará prederminado por la familia en la que hayas nacido.

Partiendo de estos principios podríamos concluir que ningún gobierno de España desde el 78 ha gobernado para la sociedad, dado que las privatizaciones, recortes sucesivos de derechos laborales y sociales y malversación del dinero de todos se han ido sucediendo casi con total impunidad. El actual partido del gobierno aparte de privatizar y recortar derechos ha ido un paso más allá. A base de decreto ley está dilapidando cualquier oportunidad que una persona vulnerable tenía para prosperar aumentando en 30% la desigualdad social. Asustando a la sociedad con que el coco (la Troika) nos quiere comer (rescatar al país) recorta derechos en vez de reclamar a las empresas y millonarios que pongan su granito de arena, al fin y al cabo nosotros hacemos ricas a esas empresas comprando sus productos y servicios. Todos los ciudadanos perciben estos recortes pero los siguientes sectores merecen mención por las implicaciones de futuro que conllevan.

  • Jóvenes, como dice Lucía Méndez los jóvenes están siendo los más desprotegidos de toda la sociedad, suben las tasas de educación, no se les da trabajo y tienen que recibir ayuda de los padres o abuelos para poder subsistir. Son los cimientos del futuro pero no se les da ninguna oportunidad para tener un trabajo digno (sueldo acorde con sus atribuciones y horario) que permita que se independicen y tengan una familia. En España se requieren título de carrera, master, experiencia (incluso para trabajos de junior lo cual es una paradoja) e idiomas para tener un trabajo de 700 euros. Estudiar cada vez es más caro, sin estudios ¿que tipo de trabajo se podrá conseguir? Que economía puede prosperar con su población viviendo del sector servicios porque no pueden acceder a educación superior ni conseguir un trabajo titulado. Además cuanto más tarda alguien en conseguir un trabajo laboral más tardará en plantearse construir una familia o si quiera consumir y generar demanda. El país envejecerá y sólo tendrá personas con conocimientos escasos que no conseguirán generar una economía de futuro.
  • Dependientes. Por sí vivir con una minusvália no fuera ya de por si difícil para la persona que la padece y a menudo para su entorno cercano, ahora con los recortes en la ley de dependencia personas con discapacidades tienen que escoger entre alimentos o medicinas y situaciones similares que no son dignas de una sociedad civilizada.
  • Inmigrantes. Personas que han dejado su país atrás por un futuro mejor ahora se encuentran que además de estar solos en un país extraño no tienen sanidad si no tienen trabajo, y en un país con más de seis millones de parados el trabajo no es fácil de encontrar.
  • Mujeres, están afectadas por todas las demás medidas porque hay mujeres jóvenes, estudiantes, dependientes, inmigrantes… Pero además se está intentando recortar su capacidad de decisión sobre cuando tener un hij@ (ley del aborto o exclusión de ayudas a la fecundación por orientación sexual) o su capacidad de reclamar justicia y auxilio cuando alguien abusa de ellas.

Hay muchos más sectores sociales, demasiados para un sólo texto. Mientras destrozan el estado del bienestar intentan enfrentarnos con ideología o cosas como: los inmigrantes son una carga y te quitan el trabajo y la sanidad, los jóvenes son unos NINI ni trabajan ni estudian (muchos pensarán para qué sirve estudiar si en las ofertas piden títulos y experiencia y la experiencia no te la dan porque no te contratan) o los que no pagan la hipoteca o los estudios de sus hijos son unos vagos y no merecen ninguna ayuda, aunque sea gente que trabaja pero aún así no les llega el dinero porque tienen un sueldo miserable. Todo para distraer la atención de que en realidad los recortes son para asegurar que las clases sociales no pueden escalar, para hacer que los ricos sean más ricos y menos en número. Incluso se está reinventando el término rico, ahora es una persona que gana 2000 euros tiene una casa que no es un sótano de 20m y puede ir de vacaciones al extranjero. ¿Pero quién tiene el poder de ver el futuro para saber que a él no le despedirán o caerá enfermo y pasará a necesitar ayuda para poder sobrevivir porque con su sueldo no le llega?. Da igual la ideología, recortan servicios a una clase social no a los miembros de un partido político. Como dice Pablo Iglesias esto es una lucha de clases y los de arriba van ganando. Cada vez tenemos más cosas que recuperar, hay que dejar de enfrentarse por una ideología porque da igual tu orientación política, el sueldo te ha bajado, los gastos han subido y cada día pierdes más poder adquisitivo.

 

Sentirse español no es una obligación

En el segundo debate presidencial de las pasadas elecciones Mitt Romney acusó a Obama de no haber condenado como acto terrorista el ataque a sus instalaciones en Bengazi; Romney se equivocó en su acusación ya que Obama lo había calificado como tal en una rueda de prensa y hasta la moderadora del debate le hizo un fact check en vivo que será recordado para la posteridad. Obama aprovechó la circunstancia para recriminar que un candidato a la presidencia usara la seguridad nacional como arma electoral, una práctica que se está instaurando en su política pero que no era común décadas atrás.

En España la seguridad nacional siempre se ha usado como arma política y de forma partidista, desde terrorismo a nacionalismos, pasando por Perejil o Gibraltar, no hay límites para conseguir/mantener/criticar el poder. Entendiendo seguridad nacional como todo lo que afecte al territorio, los acuerdos y desacuerdos sobre Gibraltar llevan años generando noticias, sobre todo con los gobiernos conservadores y cuando éstos están en situaciones delicadas. Nunca entenderé la obsesión que genera esa frase de “Gibraltar español” como si la España que la repite no supiera superar el hecho de que se cedió el peñón hace siglos por voluntad propia y que sus habitantes quieren seguir siendo británicos. Y yo les entiendo. ¿Quien querría ser de un país que les manipula cuando quieren distraer la atención de sus problemas? ¿O de un país en crisis dónde sus políticos empeoran la crisis económica sin aceptar ninguna alternativa ni responsabilidad por la miseria que están generando o los robos que han auspiciado? Dudo que pretendan generar sentimiento español en los gibraltareños porque van por el camino contrario y no pueden ser tan ilusos de no verlo.

A nivel internacional espero que no pretendan nada más que abochornar aún más a una población que tiene más aguante del que debería. Parece que Gibraltar ha inutilizado un caladero de pesca español aparte de ser un paraíso fiscal como lo son el Reino Unido y España para las multinacionales; no encuentro por ningún lado el plan del gobierno contra el paraíso fiscal español que nos generaría ingresos y evitaría recortes. Por honestas que fueran las reivindicaciones, en cualquier negociación las maneras lo son todo. Un gobierno que no sabe dialogar y negociar con otro si no que a las primeras de cambio dice bravuconadas como “se acabó el recreo en Gibraltar” no me parece digno de escuchar, y eso que a Margallo es al que considero más competente de todos los ministros. Este comportamiento resulta ridículo cuando además viene de un gobierno que tiene una falta evidente de credibilidad en el exterior debido a las investigaciones de corrupción y las mentiras que se van acumulando en su gestión. Está intentando asustar a un país con influencia internacional (pocos les recriminan la guerra de Irak) cuyos representantes dimiten cuando son pillados en cualquier tipo de mentira, incluso mentir sobre una multa de tráfico años después de que sucediera. No se puede pretender que un país extranjero te respete si no actúas con respeto y ética cada día.

Ser español es un hecho legal pero también es un sentimiento que no se puede forzar por conveniencia económica del gobierno de turno. Gibraltar es británico, ellos quieren seguir siéndolo y nunca han pedido nuestra ayuda, sólo que les dejemos en paz. Los que piden nuestra ayuda son los habitantes del Sáhara pero a ellos se les ignora sistemáticamente y en las conversaciones con Marruecos parece que se prefiere pedir el indulto para alguien que ha abusado de niños que ayudar a la antigua colonia. A zonas de España que se plantean dejar de serlo no se las deja hacer un referéndum y se las descalifica, como si al insultarlas vayan a querer quedarse. Si la constitución no lo permite, se puede cambiar, para otras cosas bien que se ha cambiado. Puede que la excusa del nacionalismo español sea sólo eso, una excusa, y que detrás haya motivos económicos, porque la realidad es que si regiones económicamente potentes como Cataluña o Pais Vasco no formaran parte de España el país sufriría un retroceso muy importante. Y de eso no hay que culpar ni a Catalanes ni a Vascos; durante años ellos han sido capaces de mantener y aumentar su industria mientras el resto dejaba que los políticos vendieran todo a precio de saldo. Sería infinitamente más constructivo para todos llegar a un acuerdo que beneficie a todas las partes, pero para eso se debe mantener un respeto que no se está teniendo.

En relaciones personales se aconseja reconocer cuando tu pareja no te quiere y dejarla porque nada bueno saldrá de una unión en la que todas las partes no están igualmente involucradas. Deberíamos trasladar este principio a la política. Intentar encontrar una fórmula que satisfaga las necesidades de todos y si no es posible aceptar el rechazo y que cada uno vaya por su lado deseándonos lo mejor.

 

Empresas españolas dignas de España

A medida que pasamos más meses en crisis se oyen cada vez más ejemplos de empresas pequeñas que son o se vuelven cooperativas y entre todos hacen sacrificios para seguir produciendo y que todos tengan un trabajo. Ellos junto con el apoyo familiar son un ejemplo de la solidaridad en la sociedad española que demasiado a menudo queda empañada por la corrupción y los jetas que copan los puestos de responsabilidad y nos hace pensar que España es como el salvaje oeste aunque no lo sea.

Sin embargo no hay muchos ejemplos de multinacionales españolas siendo solidarias con la sociedad que las ayudó crecer. Telefónica, Iberdrola, Repsol o Banco Santander ganan miles de millones al año, cobrando precios excesivos por sus servicios y aún así despidiendo trabajadores españoles con el beneplácito de todos los gobiernos. Querer aumentar la eficiencia de una empresa es una decisión de negocios muy respetable y necesaria para sobrevivir en el entorno empresarial pero podrían destinar parte de ese dinero que se ahorran al despedir empleados a dar préstamos a autónomos o emprendedores en vez de engordar las cuentas bancarias de sus cuatro accionistas. Ayudarían a gente que lo necesita, añadirían valor a la sociedad y además generarían más ingresos para ellos mismos con los intereses del crédito.

Telefónica ha creado un imperio de las telecomunicaciones gracias a haber sido la única empresa española de telecomunicaciones durante muchos años. Los españoles le dieron los ingresos para poder expandirse, además lo hicimos por obligación porque no teníamos otra opción. Durante los años de bonanza económica hicieron miles de prejubilaciones a gente con 55 años, sin pararse a pensar que esa gente podría seguir trabajando y sin embargo se convertirían en pensionistas cobrando pensión en vez de produciendo en la sociedad. Ahora siguen ganando millones de euros al año y despidiendo empleados a base de ERES, para ganar más dinero, no porque estén perdiendo. Si bien patrocinan diferentes deportes, cine y han lanzado una campaña para recordar a la gente que somos buenos en más cosas que el fútbol, podrían hacer mucho más. Por ejemplo reducir el precio de sus servicios para los españoles, porque durante años nos han cobrado más de lo que se cobra en otros países europeos. También deberían promocionar teléfonos españoles (por ejemplo BQ o Crambo) en sus contratos en vez de teléfonos americanos o chinos.

El Banco Santander tiene ingresos multimillonarios. A base de comprar bancos extranjeros, por ejemplo el Abby Británico, tiene presencia en multitud de países. Es uno de los pocos bancos que no ha necesitado rescate, cosa que es digna de elogiar en los tiempos aunque debería ser lo normal. Sin embargo al igual que el resto de bancos realiza deshaucios y vende las propiedades desahuciadas por el importe total de la hipoteca, aunque los primeros dueños abonaran parte de ella. Tampoco quiere promover el alquiler social de sus viviendas, prefiere que estén en deshuso y las comunidades de vecinos no cobren las tasas correspondientes a hacer un gesto solidario con la sociedad que tanto les ha dado. Incluso cobran tasas a sus usuarios por usar sus servicios. En la actualidad acumula un superávit de 10,000 millones de euros pero no se plantea conceder más crédito aunque haya empresas que están cerrando sus puertas por esa causa.

Empresas como Repsol con sus plataformas petrolíferas se apropian de los recursos del planeta, que son de todos, para su beneficio propio haciendo que los ciudadanos paguen a precio de oro algo que en realidad era suyo. No contentos con el dinero que ganan a diario hacen presión a los gobiernos para no pagar impuestos y ganar aún más o pactar precios para controlar ese mercado que se iba a regular por la oferta de precios. También desacreditan a las energías renovables y cualquier alternativa en todos los ámbitos posibles, desde energía eólica, solar o marina a los coches eléctricos. Aparte de los daños perjudiciales que su uso inflige a nuestro planeta sitúan plataformas petrolíferas en sitios dónde aún no se han desarrollado tecnologías de extracción segura, como quedó demostrado en Estados Unidos con el desastre del golfo de Méjico. Como dice Rachel Maddow las petroleras deberían reducir sus precios en aquellos países donde están haciendo prospecciones. Además deberían ceder parte de sus ingresos para la investigación del cambio climático y nuevas tecnologías renovables porque sólo tenemos un planeta y ellos tampoco podrán seguir con su negocio cuando este planeta se haya agotado.

Estos son algunos ejemplos pero hay muchos más. Iberdrola, Endesa, Ferrovial…están en todo el mundo gracias a nosotros pero siguen abusando en sus precios en España, su descaro en el impago de impuestos y cada vez más explotación salarial. Es inaceptable que españoles con ideas innovadoras tengan que vender las patentes porque no consiguen crédito para producir su producto, teniendo ya encargos. Y que los españoles se aprieten el cinturón durante la crisis mientras las multinacionales españolas ganan cada año más que el anterior. También deberían cambiar sus comportamientos en otros países y quizás no tendríamos problemas de expropiaciones empresariales. La sociedad debe recordar que si bien no tenemos un gran poder económico a nivel individual sí lo tenemos cuando nos unimos como clientes. Si dejamos de comprar los productos de una determinada empresa, esa empresa acabará cediendo a las reivindicaciones porque sin clientes no podrá subsistir. Sólo hay que organizarse.